30 septiembre 2006

¡Ahora resulta que soy científico!

Cuando estaba en la secundaria quería estudiar Física. Nunca lo hice. Ahora, al menos según el Conacyt, soy un científico mexicano.

Cambio de piel

Ésta es la plantilla definitiva.

Buscaba algo sencillo y que a la vez tuviera relación con el nombre del blog. La imagen superior es una pequeña gráfica de una ecuación sencilla sobre la teoría del caos. El diseño de la plantilla me parece elegante y legible, y se presta al estilo de cosas que suelo poner aquí.

Como tantas cosas, supongo que algunos de ustedes no les va a gustar el cambio, a otros sí. Creo que esta es la mejor plantilla que ha tenido el blog. Además, la nueva versión de blogger me permite hacer algunos agregados que antes serían imposibles, como un listado de los últimos comentarios o una lista de los libros que estoy leyendo.

Desde el principio, nunca he tenido mucha idea de porque teno un blog. En parte, sí, porque me gusta leer muchos otros blogs, y el propio es como el rostro hacia el cual los otros se pueden dirigir. No hay mucha gente que comente en un blog sin tener el suyo. Por otra parte, no estoy muy seguro. Me gusta que me lean. Ahora con este nuevo blog he tenido la oprtunidad de darme cuenta de que hay algunas personas que si entran a leer lo que escribo, y no sólo llegan porque Google los arrastró hasta acá. Me da gusto.

29 septiembre 2006

Narrativas 3

Un día, de repente, me asaltó la necesidad espiritual de convertirme en poeta. No sabía nada al
respecto; no era un gran lector ni había estrechado nunca la mano de un verdadero poeta, quiero decir
un poeta de carne y hueso que cada tarde escribiría poemas inmortales, tal y como yo pensaba hacer.
Sentía que un mundo insospechado.
Así comienza "Los últimos días de la poesía" de Mauricio Salvador. Pueden leer este y muchos otros relatos, ensayos y semblanzas en el número 3 de la revista Narrativas.

Reflexiones de un desmañanado

Son las 3:17 pm y tengo apenas media hora de estar despierto. ¿Cómo ven? Hace algunos meses hice un pacto con el diablo. Tendría cuatro días muy pesados en la escuela, a cambio de fines de semana largos. La verdad, no le he sacado mucho porvecho a los viernes, que ocupo más que nada en estar dormido, pero me gusta más esta mecánica de cuatro días de trabajo por tres de descanso. Creo que rindo un poco más.

28 septiembre 2006

Lentes nuevos


Hace apenas unas horas recogí un par de anteojos nuevos. Resulta que los anteriores estaban mal graduados, por lo que los últimos tres años de mi vida no había visto la vida sobre una patina de niebla que pensaba era la realidad. Estos nuevos anteojos son físicamente parecidos a los anteriores, pero mucho más ligeros y con la graduación correcta. Es la vida en alta definición y también, descubro, una nueva forma de ver el azul. Con los anteojos correctos, el mundo es hermoso.

Saludos a todos.

26 septiembre 2006

De todo como en botica

1. Ya sé, ya sé. No he posteado nada. Me dedico ahora a uno de los deportes favoritos de la bolgósfera: postear sobre que no se ha posteado nada.

2. ¿Por qué será que me gusta el verbo postear?

3. Se habrán dado cuenta del look playero del blog. Es para festejar, el próximo cuatro de octubre, el inicio de la tercera temporada de LOST. Ya saben; vayan preparando su servicio de descarga preferido…

4. Declaro que mis lecturas me rebasan. Desde hace varias semanas no puedo cumplir con todos los requerimientos de la escuela. Eso no impide que cada día me compre más y más libros. Mi cuarto y mi estudio comienzan a parecer una versión mínima de “El fin del mundo del fin”…

5. He visto mucho cine últimamente: The Devil Wears Prada que recomiendo ampliamente, por la estupenda actuación de la Streep. Eso sí, si odias Sex & the City mejor no vayas, la película es como esa serie, destilada. Por su parte, Snakes on a Plane cumple lo que promete: son serpientes y están en un avión. Palomera. Para ir con los cuates intelectuales y comentar los homenajes, sus carácter auto referencial y como la película es emblemática de la decadencia de la cultura occidental. La que no hay que ir a ver, ni con los cuates intelectuales ni con nadie, es Café Lumiere, el mayor desperdicio de filme en los últimos 10 años.

6. Por último: moví a este blog la serie "Todo lo que quería saber…", la forma más sencilla de leerla, completa, es usando la nueva categoría, <juegos de rol>.

Un abrazo a todos.

19 septiembre 2006

Only Revolutions tour

Si, como yo, te mueres por saber sobre las presentaciones de Only Revolutions en Estados Unidos, te recomiendo que visites el blog onlyrevolutions.blogspot.com, cuyos administradores se han propuesto seguir todas y cada una de las presentaciones de Danielewski, acompañando sus notas con fotgrafías y videos.



Problema con los comentarios resuelto

De acuerdo con Blogger, el problema de los comentarios ya está solucionado, ¡así que ya pueden dejar todos los comentarios que quieran!

Gracias por su paciencia y por su entusiasmo al hacerme notar el problema.

Algunos posts abajo se sienten solos sin comentarios. Pueden dejar uno y hacerles el día mejor.

Saludos a todos.

18 septiembre 2006

Tres versiones de Armórica (II)

El blasón de los duques de Bretaña


Degoue'et an Aotrou Yann en-dro
Digoue'et eo da ziwall e vro

Dinn, dinn, daoñ, d'an emgann, d'an emgann, o!
Dinn, dinn, daoñ, d'an emgann ez an

(An Alarc’h: Tradicional)

A los trece años de edad, Ana (1477 – 1514), la duquesa de Bretaña, ya estaba casada con Maximiliano I, del Sacro Imperio Romano. Apenas un año después, Carlos VIII de Francia invadiría Bretaña y obligaría a Ana a romper sus votos matrimoniales para casarse con él, incorporando a Francia, de forma definitiva, el ducado de Bretaña. Desde entonces, a mayor o menor nivel, ha existido en Francia un intento de absorber culturalmente a Bretaña, cuya lengua y espíritu la diferencia del resto del Estado. También desde entonces, a mayor o menor nivel, Bretaña a defendido sus propia cultura y sus tradiciones.

* * *

En 1993, apareció el álbum Again, de Alan Stivell, que como su nombre indica, presenta nuevas versiones de las canciones que lo hicieron famoso durante la década de los setentas. Todas son canciones de fuertes raíces celtas, rechazando las influencias anglosajonas y francesas, pero con una mezcla de estilos entre el folk, el pop y el rock. Entre estas canciones, aparece una nueva versión de Suite Sudarmoricane, mucho más energética, mucho más cercana al rock que la versión de los 70’s. Una versión que pareciera darle más universalidad y a la vez más identidad a la música bretona.



Powered by Castpost

07 septiembre 2006

Lynch is back!

Debería de estar haciendo mi maleta. Pero las buenas noticias no esperan por nada y creanme que esta es una de las mejores. La nueva película de David Lynch, Inland Empire, se estrenó ayer en el Festival de Cine de Venecia.

De acuerdo a una de las primeras reseñas de la película, Inland Empire trata de una actriz que consigue un papel en una película, lo que ella no sabe es que las dos anteriores actrices que tenían el papel fueron brutalmente asesinadas. Pero como no es una película de Dario Argento, sino de David Lynch, también hay una familia con cabezas de conejo gigantes, prostitutas del Europa del Este, y a Jeremy Irons en el papel del director de la película dentro de la película.

En el ya mencionado Festival de Cine de Venecia, se le entregó a Lynch, de 60 años, un Leon de Oro por el total de su carrera cinematográfica.

06 septiembre 2006

Elipsis

Mañana en la noche salgo para Veracruz y estaré de vuelta hasta el domingo por la noche, por lo que no podré actualizar este blog hasta el lunes. Como algunos de ustedes saben, voy a recibir el primer lugar del premio Sergio Pitol de relato, aunque no tengo muy claro que voy a ir a hacer allá. Se que la ceremonia de entrega es el 9 de septiembre a las 12:00 en la USBI-Boca del Río, en el marco de la Feria Internacional del Libro Universitario.

Se menciona que en algún momento tengo que leer el relato ganador, cosa que no me tiene nada contento, porque no soy muy bueno para la lectura en voz alta. Más allá no tengo las cosas muy claras: si debo ir vestido de alguna forma, donde vaya a dormir o sí Sergio Pitol pudiera estar en dicha ceremonia, lo cual me pone muy nervioso, pues es alguien a quien respeto enormemente tanto como escritor como por sus ideas políticas.


En el entretanto les dejo dos notas, una vieja, que me gusta mucho, y una nueva, que es más bien un hallazgo.

Saludos.

Llamadas telefónicas

Llamadas telefónicas


1. En El libro rojo, Paul Auster cuenta que alguna vez recibió una llamada preguntando por la famosa agencia de detectives Pinkerton. Él inmediatamente corrigió al que llamaba y le indicó que estaba hablando a la casa del escritor Paul Auster. Unos días después, la llamada se repitió. Auster le indicó nuevamente al hombre al otro lado de la línea que marcaba al número equivocado. Sin embargo, el escritor quedó siempre con la duda de saber que habría pasado si hubiera dicho que en verdad era un detective y esto le sirvió de inspiración en una de las historias de su Trilogía de Nueva York.

Nunca me ha ocurrido nada tan interesante, pero hace dos años, cuando me mudé a mi nuevo domicilio, llamaban cada hora al teléfono preguntando por una compañía que vendía papel higiénico. Al principio hice lo mismo que Auster, pero después de un tiempo y cansado de repetir siempre lo mismo, decidí tomar un par de órdenes. Los que estaban hablando nunca se dieron cuenta de que yo no representaba en realidad a ninguna compañía de papel higiénico. Poco después, las llamadas dejaron de llegar.

2. Hay un libro de cuentos de Roberto Bolaño que se titula, justamente, Llamadas telefónicas. Uno de los cuentos, homónimo del libro, parece al inicio narrar una situación completamente banal. B está enamorado de X. X rompe con él por teléfono. Pasados los años, se reencuentran y se separan de nuevo. B se obsesiona y llama a X todas las noches. Después de un tiempo se cansa y deja de hacerlo. De pronto el cuento cambia. Un día, se entera de que X ha sido asesinada y B se vuelto un sospechoso. El final del cuento no es epifánico, pero de todas formas me lo reservo para respetar a aquellos que quieran leer el relato. Les adelanto, no obstante, que la clave del cuento está en la siguiente frase:

“[B] sueña con un desierto, sueña con el rostro de X, poco antes de despertar comprende que ambos son lo mismo”

La trama de “Llamadas telefónicas” recuerda a otra que también contiene sueños y desiertos, la de la cinta Lost Highway de David Lynch. Esta cinta es una mirada introspectiva a la crisis de identidad y una moderna versión de Othelo, entre otras cosas. Uno de los mejores diálogos de la película, escrito por el propio Lynch y por Barry Gifford, va más o menos así:






Hombre misterioso: Ya nos conocíamos, ¿verdad?
Fred Madison: No lo creo. ¿Dónde cree que nos conocimos?
Hombre misterioso: En tu casa. ¿No lo recuerdas?
Fred Madison: No. No lo recuerdo. ¿Está seguro?
Hombre misterioso: Claro. De hecho, estoy ahí justo en este momento.
Fred Madison: ¿Qué quiere decir? ¿Qué está dónde?
Hombre misterioso: En tu casa.
Fred Madison: Eso es una locura.
Hombre Misterioso: Llámame. Marca tu número. Vamos.

3. El otro día iba en el automóvil con mi novia, la poeta Robertha Mayer, cuando ella me dijo, ‘Adivina quien me ha llamado hoy’. ‘Jorge Luis Borges’, le contesté. ‘No. ¡Qué miedo!’ repuso ella. ‘¿Qué habría de malo en que te llamara Borges?’. ‘Está muerto’.

A partir de ahí, se ha ido creando la leyenda de cierto texto apócrifo de Borges, un fragmento del cual reproduzco a continuación:

“[…] y también me trajo Bioy Casares una revista con unos versos de la joven poeta mexicana Robertha Mayer. Esos versos me recordaban algunos de mis desatinos de la juventud y sin embargo tenían una fuerza extraña y numinosa.

Decidí contactar a la poeta para comunicarle lo que me había hecho sentir sus versos. Escribí a la redacción de la revista, pero no supieron darme ningún dato. Busqué vanamente en todos los catálogos y diccionarios de escritores el nombre de Robertha Mayer. Cuando estaba a punto de darme por vencido, se presentó nuevamente Bioy Casares en mi casa. Una de sus tías, que vivía en la Ciudad de México, había conseguido el teléfono de la familia Mayer.

[…]

Tras una larga discusión con la operadora, lograron comunicarme. El teléfono sonó una, dos, tres veces, antes de que alguien descolgara el auricular del otro lado. Pedí hablar con Robertha Mayer.
‘Ella habla’, contestó. La voz tardaba mucho en llegar, como si tuviera que abrirse paso en una larga noche estrellada.
‘Le habla Jorge Luis Borges, desde Buenos Aires’, dije. A los pocos segundos, escuché el eco de mi voz en la bocina.
‘¿Es una broma?’
‘De ninguna forma. ¿Por qué cree usted que es una broma?'
‘Jorge Luis Borges está muerto’.
En ese momento, me di cuenta de que estaba soñando. Inmediatamente le pregunté la fecha. Cuando ella me respondió que era el año 2006 comprendí lo que pasaba.
‘Se equivoca en todo’, contesté. ‘Éste es el año de 1943 y usted todavía no ha nacido’.”






05 septiembre 2006

Tres versiones de Armórica (I)

Gallia est omnis divisa in partes tres, quorum unam incolunt Belgae, aliam Aquitani, tetrian qui ipsorum lengua Celtae, nostra Galli apellantur

(De Bello Gallico, I, 1)

En tiempos de Julio César, Armórica comprendía la región noreste de lo que ahora es Francia, abarcando la península de Bretaña y todo el territorio entre el río Sena y el río Loira, es decir, la parte noroeste del país de Loira y Normandía. Su nombre significa, en la antigua lengua gala, el país frente al mar. También desde los tiempos del César ha sido habitada por celtas. Una tierra de paisajes vibrantes, de impresionantes riscos y acantilados, con un mar de un color saturado y profundo. La palabra ‘glaz’, que en la lengua bretona designa al color del mar, a la vez puede traducirse al castellano como ‘azul’ y como ‘verde’. Tierra de misterios y leyendas, desde la cual los duques normandos importaron a Inglaterra la mítica historia del bosque de Brocéliande, donde habitaban Merlín y Viviana, y donde aún hoy puede verse el árbol donde el mago Merlín se encuentra encarcelado.

* * *

En 1974, el bardo bretón Alan Stivell ofreció un también mítico concierto en la sala de conciertos Olimpia, en París. De la grabación de este concierto resalta la “Suite Sudarmoricane”. Una pieza alegre que lo mismo podría sonarnos celta que americana. Aunque el sonido nos llega ya envejecido por los adelantos tecnológicos, esta “Suite Sudarmoricane” nos muestra una fusión de estilos, entre el presente y el pasado, entre dos continentes.





Powered by Castpost

03 septiembre 2006

El buscador de cabezas de Antonio Ortuño

Hace unas semanas me llegó un e-mail de Antonio Ortuño, anunciando la salida de su novela El buscador de cabezas. Entre el trabajo y el cambio de blog lo olvidé por completo.

Me atrevo a recomendarles la novela antes de leerla. En primer lugar, por el comentario de Álvaro Enrigue, escritor al que respeto mucho, en segunda, por el comentario de Rafael Lemus en Letras Libres, crítico a quien no respeto tanto, porque francamente a veces se le van las cabras. En tercera, porque yo si planeo arriesgarme a comprar y leer la novela, en menor parte porque es parte de las lecturas seleccionadas para mi seminario de literatura mexicana contemporanea, pero en la mayor parte porque me intriga el tema y el tratamiento de la novela.

En lo que me leo la novela y les dejo una reseña en forma, les dejo íntegro el contenido del e-mail que me envió Antonio. (Todo parece indicar que el precio de lista del libro es de $189 pesos mexicanos)

Antonio Ortuño

El buscador de cabezas

(novela, Joaquín Mortiz, 2006)


LA NOVELA

”Álex Faber, un ex fascista ligeramente paranoico, hipocondriaco y rencoroso, comienza una nueva vida como reportero de un diario progresista. Deja de ir a misa, se hace novio de una fotógrafa pobretona, llena de arracadas y de hijos y se avergüenza ostentosamente de sus ex compañeros fachas. Pero la ultraderecha renace como un movimiento populista que lucha por el poder y los antiguos amigos de Faber comienzan a perseguir a los nuevos y él tiene que elegir… Y quizá ninguna de sus elecciones lo libre de la cárcel o la muerte.

Esta es la historia de un complot y de una sociedad que, como suele suceder, resulta incapaz de resistirlo. Sus páginas están habitadas por una galería de personajes tan aterradores como atractivos: un cardenal alcohólico y apocalíptico; un terrorista con copete de rock star; un macabro jefe de Inteligencia que quiere robarse los niños de los pobres; un poeta proletario que se entretiene apaleando a su esposa, un facha capaz de llorar por los desdenes de una punk tatuada y hasta un par de sordomudos ofendidos contra el arte blasfemo

El buscador de cabezas es, a la vez, una hilarante comedia negra sobre la ultraderecha y una turbadora reflexión sobre el individuo y el poder, en una sociedad no muy distinta a la nuestra”.

EL AUTOR


Antonio Ortuño (Guadalajara, 1976) es narrador y periodista. Ha colaborado con artículos, relatos y crítica en Letras Libres y La Tempestad (México) y Lateral (España), entre otras publicaciones, y es coeditor de la sección internacional del grupo de periódicos Milenio. Ha escrito algunos guiones para cortometraje y un volumen de relatos, Ars Cadáver (2006), y varios de sus ensayos han sido seleccionados en diferentes antologías.

FRAGMENTO DE EL BUSCADOR DE CABEZAS


¿Quién puede creer, en verdad, en lo que hacen y dicen una serie de tipos enfundados en ropas negras, quién puede creer que sean reales, que esos gestos viriles demasiado acentuados no son una pantomima, que sus ideas sobre el comportamiento de los hombres no son parte de una broma o una promoción comercial incomprensible? Les diré quién lo cree. Les diré que al marica que cuelga de una viga por los pies, molido a golpes por cuatro niños, no le queda más remedio que creerlo porque le han pisoteado sus plantas, cultivadas con una delicadeza que los golpeadores jamás presintieron.
Lo cree el travestido, capturado de noche en su esquina y sobre quien los policías se vacían luego, en el asiento trasero de una patrulla, con un entusiasmo que sus mujeres no han conocido en años. Lo cree el oficinista que es detenido por pedir su diario habitual al voceador, un diario prohibido por no retratar los desfiles del Movimiento con el necesario cariño. Lo cree el niño que debe tirar los libros de Historia de sus hermanos a la basura, porque en la escuela le han dado libros nuevos y la maestra, con la obediencia de quien no distingue su lengua de sus pies, proclama a la Patria "esa parte de Universo que Dios nos ha concedido para construirle un altar".

COMENTARIOS:


"A partir del gesto fundacional de Fernández de Lizardi, la novela mexicana siempre ha sido, en mayor o menor grado, política. El buscador de cabezas es al mismo tiempo un relato que se va como agua, una tranquilizadora muestra de que el estilo todavía importa, y una indagación honda y delicada en las posibilidades destructivas de la mentalidad ultraconservadora que todavía late entre nosotros. Antonio Ortuño honra y discute la tradición en la que brillan nombres como el de Martín Luis Guzmán o José Revueltas; sus poderes literarios no desmerecen la imaginación de la empresa"


Álvaro Enrigue

Novelista y editor de Letras Libres




01 septiembre 2006

La adicción más dulce



(Vía Con valor)

Este blog se sentía tan vacío sin posts...

...que me puse a rescatar viejos posts del antiguo. Así ya me siento más en casa.

Nota aleatoria: Los formalistas rusos tenían razón; en verdad la literatura es puro extrañamiento.

Sí, ya sé. Me dirán que me ponga a escribir algo nuevo. En defensa propia, les puedo decir que muchos de ustedes no estaban por aquí cuando escribí esos posts. Igual encuentran algo que les guste. Dejen un comentario.

Para cuando nos sentimos viejos

Para cuando nos sentimos viejos

Aunque sé que todos los lectores de este blog son jóvenes de corazón, a veces, todos nos sentimos viejos y cansados. Por eso, no está de más recordar estos versos del poeta galés. Se los dejo en voz, letra y traducción.

Un abrazo a todos.



Powered by Castpost

DO NOT GO GENTLE INTO THAT GOOD NIGHT
Dylan Thomas
Do not go gentle into that good night,
Old age should burn and rave at close of day;
Rage, rage against the dying of the light.

Though wise men at their end know dark is right,
Because their words had forked no lightning they
Do not go gentle into that good night.

Good men, the last wave by, crying how bright
Their frail deeds might have danced in a green bay,
Rage, rage against the dying of the light.

Wild men who caught and sang the sun in flight,
And learn, too late, they grieved it on its way,
Do not go gentle into that good night.

Grave men, near death, who see with blinding sight
Blind eyes could blaze like meteors and be gay,
Rage, rage against the dying of the light.

And you, my father, there on the sad height,
Curse, bless me now with your fierce tears, I pray.
Do not go gentle into that good night.
Rage, rage against the dying of the light.

NO ENTRES DÓCILMENTE EN ESA NOCHE QUIETA

Traducción: Elizabeth Ascona

No entres dócilmente en esa noche quieta.
La vejez debería delirar y arder cuando se cierra el día;

Rabia, rabia, contra la agonía de la luz.

Aunque los sabios al morir entiendan que la tiniebla es justa,
porque sus palabras no ensartaron relámpagos
no entran dócilmente en esa noche quieta.

Los buenos, que tras la última inquietud lloran por ese brillo
con que sus actos frágiles pudieron danzar en una bahía verde
rabian, rabian contra la agonía de la luz.

Los locos que atraparon y cantaron al sol en su carrera
y aprenden, ya muy tarde, que llenaron de pena su camino
no entran dócilmente en esa noche quieta.

Los solemnes, cercanos a la muerte, que ven con mirada deslumbrante
cuánto los ojos ciegos pudieron alegrarse y arder como meteoros
rabian, rabian contra la agonía de la luz.

Y tú mi padre, allí, en tu triste apogeo
maldice, bendice, que yo ahora imploro con la vehemencia de
tus lágrimas.
No entres dócilmente en esa noche quieta.
Rabia, rabia contra la agonía de la luz.



Lecturas obsesivas

Lecturas y obsesiones

Muy pocas lecturas me obsesionan. Disfruto mucho de la lectura y a veces, incluso, he llegado a ese momento de arrobamiento del que tanto hablan los críticos y los académicos, pero difícilmente me obsesiona una lectura. A saber, son muy pocos los libros y los autores que me hacen leer con gula sus textos. La siguente lista lista es corta y necesariamente incompleta; algunos de los escritores que aparecen en ella no escriben Literatura, con mayúscula, lo que sea que eso signifique:

Robert Holdstock. Todo el ciclo Mythago y el Merlin Codex. Holdstock tiene un estilo de escritura onírico y paranoico. Sus historias sobre antiguos Héroes siempre están en el límite de lo real y lo fantástico y esa combinación me hace leer todos sus libros con fruición.

James Joyce. La literatura de Joyce se insinúa en tu subconsciente. Casi a diario me descubro recordando o pensando en pasajes del Retrato o de Ulises. Los pasos de Leopold Bloom me retumban en la cabeza.

V. C. Andrews. Una de dos autoras capaz de mantenerme despierto toda la noche hasta terminar una de sus novelas. Sus historias son abominables, la prosa es peor y las traducciones son el colmo del mal gusto, pero no puedo dejar de leer página tras página.

J. K. Rowlings. La otra autora capaz de mantenerme despierto toda la noche. Harry Potter es, en mi opinión, de lo mejor que le pudo haber pasado a la literatura. También me desvelo como ha de ser la vida en ese mundo mágico de Harry Potter, que no es nada mejor que el nuestro y a ratos se parecen demasiado.

Mark Z. Danielewski. El rey de la literatura obsesiva. Su House of Leaves me ha mantenido en vilo durante mucho tiempo y siempre parece que hay algo más que encontrar en esa novela. Cuento los días para que aparezca su nueva novela, Only Revolutions, en septiembre. Acaba de aparecer en la red un cuento suyo, “All the lights of midnight”, que habla sobre el golpe de Estado chileno y la psicología de la física. Es mi obsesión literaria hasta nuevo aviso. Se los recomiendo ampliamente.


El box y los cuentos

El box y los cuentos

Decía Julio Cortázar que la novela gana por decisión y el cuento gana por knock-out. El problema es que con el tiempo el lector se vuelve escurridizo, aprende a subir la guardia y cada vez son menos los cuentos que logran conectar el golpe definitivo. Por supuesto, están ahí un par de cuentos de Cortázar, “Casa tomada” e “Instrucciones para John Howell”; también, “El foso y el péndulo” de Poe y “Tlön, Uqbar, Orbis Tertius”.

Los cuentos de Hemingway los respeto, pero no me alcanzan. Lo mismo pasa con muchos de los maestros clásicos y algunos americanos de fines del siglo XX. A Eggers lo respeto. Carver me exaspera. Hay por ahí y por allá algunos cuentos cuyos autores no recuerdo, de trama difusa, que medio respeto y medio me gustan, pero no me alcanzan.


En muchos sentidos, por eso prefiero leer novelas que cuentos. Tal vez porque como lector no tengo mucho aguante y las novelas siempre me vencen en el último round. Y por eso casi nunca termino de leer un libro de cuentos; se quedan ahí a medio leer y de vez en cuando retomo alguno y ensayo un nuevo combate. En los últimos años, si acaso terminé Éstos son los días de Alberto Chimal, Hipotermia de Álvaro Enrigue y los libros de Borges y Arreola a los que siempre regreso.

Hay demasiados cuentos y cada vez menos tiempo para leerlos. Demasiados cuentos y, todo indica, demasiados malos cuentos. Luego, justo ayer por la noche, leo “El viaje de Álvaro Rousselot”, de Roberto Bolaño, y nuevamente me llega esa sensación de mareo como si me acabaran de dar un golpe en la nuca.

Lo bueno de salir derrotado de un combate así es que tiene el efecto contrario al de una pelea normal. Te levantas eufórico, sonriente, esperando al siguiente contrincante que te rompa la madre.

Libros superfluos

Libros superfluos


"Si todos los libros sobre ingeniería se esfumaran súbitamente, en pocos días tendríamos grandes problemas. Al contrario, si todos los libros sobre psicología desaparecieran, no habría mucha diferencia salvo para los psicólogos, que pensarían que es una bendición."

Peter J. Carroll. Liber Kaos


Hipotermia de Álvaro Enrigue

Hipotermia, de Álvaro Enrigue

En "Meteoros", uno de los 20 cuentos que se reunen en Hipotermia, de Álvaro Enrigue, al personaje principal lo alcanza un rayo mientras pasea en bicicleta: un epiosodio autobigráfico que sirve también como una descripción perfecta de este libro.

Los textos que componen Hipotermia están cargados de energía, agudeza y ligereza envidiables. Enrigue destaca en ellos su interés por la forma y la experimentación, que “es lo que hace que el escritor se levante por la mañana”, en sus propias palabras. Una experimentación que no niega la crítica personal de la descoposición social en los Estados Unidos, la extinción de la lengua, la reflexión sobre la escritura y los laberintos del medio editorial.

Ayer, Álvaro Enrigue asistió a la Facultad de Filosofía y Letras a una sesión de preguntas y respuestas para hablar acerca de Hipotermia. En la conversación se mostro agradable y desenvuelto. Estas son algunas joyas que más me llamaron la atención:

  • La tradición literaria es imitación. De otra forma, tendríamos que empezar de cero a diario. Tendríamos mil cavernas de Altamira y ningún Quijote.
  • Los tupperware son las matrushkas de nuestro tiempo.
  • El mojado de primera clase es un animal más en el gran zoológico americano.



House of Leaves de Mark Z. Danielewski



Sobre la trama de House of Leaves

Un día, en la recién adquirida casa de la familia Navidson, aparece una nueva puerta la sala. Esta puerta, que bajo toda lógica debería de dar al patio, en realidad abre a un pasillo oscuro y cambiante. Will Navidson, ganador del Pulitzer por su trabajo como fotoperiodista, emprende una larga exploración del pasillo, que cambiará para siempre su vida y la de su familia.

El resultado de esta exploración es The Navidson Record, una cinta documental (a la Bruja de Blair) de los sucesos en la casa de Will Navidson; cinta sobre la cual el misterioso Zampanò escribe un largo análisis, House of Leaves. Sólo hay un problema, el viejo Zampanò es ciego.

Tras la muerte del viejo, el manuscrito de House of Leaves cae en manos de Johnny Truant, un yonkie de Los Ángeles que se da el trabajo de editar la obra de Zampanò, agregando sus propios comentarios. Poco después de entregar la obra por correo, Johnny desaparece.

"Esto no es para ti"

House of Leaves se inserta en esa extraña familia de libros que obliga al lector a interactuar con el libro. Danielewski adapta técnicas cinematográficas a la literatura que dan la sensación se está viendo en verdad un documental. En ciertos momentos, aparece una sola palabra en cada página, como si fuera cámara lenta. En otras ocasiones, el texto aparece de cabeza, en diagonal a través de la hoja, o se bifurca como un laberinto. Así, el lector a veces tiene que voltear el libro de cabeza, o servirse de un espejo. Además, cada quien decide su propio camino de lectura entre el copioso mar de notas al pie, apéndices y poemas que redondean el libro. Uno de esos apéndices, las cartas de la madre de Johnny es una narrativa tan redonda que ha sido publicada de forma independiente, bajo el título The Whalestoe Letters.

Cuando terminas de leer la novela (si es que tiene un final) no sabes que personajes son reales y cuales fueron inventados por los otros. Y cierras todas las puertas y las ventanas antes de dormir.

Para mí, la novela valdría por un momento: Will Navidson, en la ultima exploración del pasillo, se encuentra completamente perdido y solo, en la oscuridad. Se ha quedado sin víveres y sin forma de regresar. Su únicas posesiones son un libro, House of Leaves, y una caja de cerillas. Pero las cerillas sólo le permitirían leer unas cuantas páginas. Entonces, Navidson arranca la portada del libro y la incendia. Con la luz que se genera, lee las primeras hojas, que a su vez arranca y enciende para leer las siguientes. Al final, queda la última página y una última cerilla. Will enciende la página por la parte superior y va leyendo las líneas conforme las consume el fuego. Después se sume en la oscuridad total.

Como he dicho, el libro valdría por este instante, pero en realidad es más, mucho más. Borges escribió en ‘Tlön, Uqbar, Orbis Tertius’: “Nos demoró una vasta polémica sobre la ejecución de una novela en primera persona, cuyo narrador omitiera o desfigurara los hechos e incurriera en diversas contradicciones, que permitieran a unos pocos lectores --a muy pocos lectores-- la adivinación de una realidad atroz o banal.”

House of Leaves es esa novela.


Magia urbana

18 de abril de 2005
Un pequeño milagro ocurrió ayer.

Como algunos de ustedes, reducida pero queridísima audiencia, ya sabe, escribo esta bitácora desde mi también muy querida pero muy traqueteada Toshiba Satellite. Tiene un procesador Pentium III con reloj de 750 Mhz y 128 MB de RAM. La falta de tarjeta gráfica le impide correr los juegos de moda.

Hoy vino a su humilde casa una persona muy querida para mí. Dejé la ventana del estudio abierta, cosa que rara vez hago, para dejar que saliera el humo de los cigarrillos. Un viento muy fuerte y frío comenzó a soplar. Después de un rato, llegó un apagón.

Mi vieja Toshiba tiene la batería muerta desde hace un año. Pero ayer la computadora se quedo encendida por más de una hora, como en los viejos tiempos. Después de que esta hermosísima persona se fue, decidí probar mi suerte: desconecte el cable de alimentación y mi laptop se apagó inmediatamente.

Ayer algo mantuvo mi computadora encendida durante una hora mientras no había corriente eléctrica y soplaba un viento fuerte, frío.

Correr al filo de la navaja

Ésta es sólo una interpretación. Nunca he entendido el título de la película. El hecho de que es mi película favorita y que la he visto 153 veces, la última de ellas hace unas horas, no me ayuda en nada para desentrañar el significado de BLADERUNNER. No sé cuando vaya a llegar la 154; creo que le voy a dar un tiempo porque me acabo de dar cuenta que casi me sé toda la película de memoria, plano por plano, diálogo por diálogo.

Image hosted by Photobucket.com

En un diálogo en particular pienso todo el tiempo. Cuando el replicant Roy Batty sostiene con una mano al bladerunner Rick Deckard (que también es un replicant, aunque aún no lo sabe) impidiendo la caída que provocaría una muerte segura:

Quite an experience to live in fear, isn't it? That's what it is to be a slave!


Gran experiencia vivir con miedo, ¿no es verdad? Eso es lo que se siente ser un esclavo. Batty, como el resto de los androides NEXUS, vive en la esclavitud de su corto tiempo de vida. Deckard, sin saberlo, comparte esa suerte. Todos lo hacemos. En ese momento en que la vida del bladerunner pende de un hilo, del fuerte brazo del replicant, se resume nuestra existencia.

Hace poco, una amiga de Jorge le hizo el favor de traducir “Log on”, una de las canciones de Avalon, la película de Mamoru Oshii. A pesar de que tanto él como el compositor Kenji Kawaii son japoneses, la película está filmada en Polonia, con actores polacos, y la banda sonora también está en polaco. El coro de la canción, una vez traducido del polaco al inglés y de ahí al español, dice más o menos así:

La vida es una espléndida aventura
La vida es un paseo sobre nubes de tormenta
La vida es un viaje maravilloso
La vida es un paseo sobre nubes de tormenta


No es coincidencia. Cualquiera que recuerde Ghost in the Shell puede ver la relación entre el cine de Oshii y BLADERUNNER. La vida es un paseo sobre nubes de tormenta. La vida es correr al filo de la navaja.

Vivir sin miedo, parece decirnos Roy Batty, es la única forma de ser libres.

Reflexión sin brújula y sin puerto

Estos últimos días, mientras hago todas las labores que me obligan a permanecer pegado a la laptop, he estado escuchando casi exclusivamente el último disco de Manau, On peut tous rêver (¡gracias, Jorge!). Mis nulos conocimientos de francés y la ausencia (triste, desértica) de mi traductora oficial quieren decir que casi no entiendo nada de la letra, aunque el pepe-pececito de babel es de alguna ayuda. Aun así puedo asegurar que las rolas están increíbles.

Cuando Jorge me pasó el disco me dijo que estaba 'diferente', completamente distinto al Panique Celtique, y vaya que tenía razón. Las canciones son más tranquilas (excepto por 'Phare Ouest') pero bastante disfrutables. Lo único que me extraña es la total ausencia de gaitas, que de alguna forma eran como la marca del grupo.

Lo cual me lleva a remeberar el pasado, cuando el Obal me recomendó usar 'La tribu de Dana' para ambientar las jugadas de rol. Nunca le hice caso, pero la aparición del Panique Celtique en mi vida tuvo consecuencias inusitadas. En primer lugar, las musicales: Manau me llevó a descubrir el rap francés, con pequeñas joyas como MC Solaar, IAM y Ärsenik.

En segundo lugar revivió mi (incipiente) interés en la cultura celta y en su música. La canción de la cual 'La tribu de Dana' toma los samples para los coros es un viejo arreglo a una canción tradicional, 'Tri Martolod', que hizo bardo bretón Alan Stivell, experto en las binoù, el bombard y (re)inventor del arpa bretona. En cuanto lo escuché me enamore de la música de Bretaña, en todas sus facetas. Además del mencionado Alan Stivell, descubrí a otros grupos como Tri Yann, Soldat Louis, Glaz, Bleizi Ruz, Merzhin, E. V. y Sonerien Du. Una panoplia de estilos musicales que mezclan tonadas tradicionales de Bretaña con jazz, rock y música electrónica, en francés, bretón y ,en el caso de E. V., finlandés.

Casi sin darme en cuenta me enamoré también del bretón, una lengua residual, que va haciendo su retirada del mundo. Su sonido a la vez bárbaro y deliciosamente musical, me llenaron de una mezcla de asombro y encanto. Apenas comprendo unas palabras del brezhoneg, como se llama a sí mismo, y es suficiente para apreciar su genio. Ojalá el bretón me sobreviva, porque la muerte de un lenguaje es algo que siempre me llena de tristeza, se lleva con el tantas historias, tanta cultura, tantas leyendas.

No me podía imaginar, sin embargo, que una serie de coincidencias y estratagemas del destino me llevarían por aquel entonces a conocer a Céline, con sus cabellos imposiblemente rojos y los ojos grises como si estuvieras mirando una película en blanco y negro llena de besos tibios y atardeceres lluviosos. Y resultó ser de Bretaña.

Ella no hablaba español, sólo decía 'gracias' y 'con permiso'. Primero nos comunicamos en inglés, el suyo con un casi perfecto acento británico, el mío con perfecto acento mejicano. Pronto, más pronto de lo que pensé, cambiamos al idioma universal de las caricias y las miradas furtivas. A la fecha aún me pregunto que vio en mí. Tal vez el hecho de que ella era extranjera en una ciudad especialmente agresiva a los extranjeros se mezcló con mi habitual aspecto de tedio y el cariño nació del hecho de que yo no le prestara particular atención.

Comenzamos a salir, a escondidas --yo entonces veía con frecuencia a una amiga suya-- y ahora que la relación terminó me doy cuenta de que las horas que pasé con ella son los momentos que conservo más vívidos en la memoria. Nunca me han gustado las fotografías, no conservo ninguna de nosotros. Como dice Bill Pullman en Lost Higway, 'I like to remember things my own way'. Sin embargo, tengo grabado su rostro en mis recuerdos, sonido, tacto y olfato incluidos. La vida a su lado hacía mas brillantes los colores, la música más nítida. Le encantaba (y espero que le siga encantando) recitar fragmentos del Cementerio marino y le encantaba el cine, como a mí, por el puro gusto de ver una película.

Se marchó en noviembre (Chicago, Nueva York, Boston...) y por única despedida me mandó un e-mail avisando que le iba a tomar un tiempo volver a México. Kenavo, Céline. Yo me quedé aquí, con mi laptop, con mi triste blog, con mis pretensiones de escritor. Con mi ciudad adorada a la cual nunca pude hacer que dejara de odiar.

Kenavo.

Currently listening: On peut tous rêver (Manau, 2005)

René en South Park

Image Hosted by ImageShack.us


Tú también puedes crear tu imagen interior en south park.