30 mayo 2007

Rayuela, Anagrama y otras enfermedades literarias

En The Art of Fiction, Mauricio habla sobre las modas literarias, sus seguidores y ¿Quién se ha robado mi queso? Una lectura muy recomendable en esta época del Top 20, y que nos lleva a preguntarnos, ¿por qué leemos lo que leemos?

El problema es que esa propensión a esquematizar (que tanto nos servía para hablar mal de la otra gente) era un arma de dos filos. Cierto que podías identificarte con los personajes de Rayuela, sentir que ese mundo de bohemia, literatura y jazz era el mundo al que aspirabas; pero por otro lado te volvías también un esquema tú mismo.

28 mayo 2007

Top 20 libros de cuentos


Esta lista es una suerte de complemento al Top 20 de cuentos, pero también es otra cosa. Un libro de cuentos es como una casa de espejos, si hacemos caso a Borges. O, si como dijo Cortázar, la novela gana por decisión y el cuento por knock out, un buen libro de cuentos es una reverenda mаdrіzа. En completo desorden, éstas son las más memorables.

1. Ficciones, Jorge Luis Borges.

2. Narraciones extraordinarias, Edgar Allan Poe.

3. El gaucho insufrible, Roberto Bolaño.

4. Zadig y otras historias, Voltaire.

5. El cobrador, Rubem Fonseca.

6. Los veinticinco mejores relatos negros y fantásticos, Jean Ray.

7. Obras completas (y otros cuentos), Augusto Monterroso.

8. Éstos son los días, Alberto Chimal.

9. Dublinenses, James Joyce.

10. Final del juego, Julio Cortázar.

11. Cuentos crueles, Auguste Villiers de l’Isle-Adam.

12. Siete pecados capitales, Milorad Pavić.

13. Hipotermia, Álvaro Enrigue.

14. La noche, Francisco Tario.

15. El cocodrilo, Felisberto Hernández.

16. Los libros de sangre, Clive Barker.

17. El ángel negro, Antonio Tabucci.

18. Other Electricities, Ander Monson. (Un fragmento traducido)

19. Cantar de ciegos, Carlos Fuentes.

20. Los tres impostores, Arthur Machen.

25 mayo 2007

Piratas del Caribe: En el Fin del Mundo

Piratas del Caribe: En el Fin del Mundo, es a la primera cinta de la saga lo que Matrix Revolutions es a Matrix. Nada salva a esta película: ni el guión, ni los actores, ni la fotografía, ni el diseño de arte, ni el vestuario, ni la banda sonora. Ni Chow Yun Fat y Keith Richards juntos salvan esta película. Incluso los efectos especiales fallan; en varias ocasiones, "se pueden ver los hilos".

Si te gustaron la primera y la segunda parte de Piratas del Caribe, no vayas a ver la tercera. Si no te gustaron, este es un mal momento para darle una oportunidad a la saga. No vale ni como película palomera los domingos. No vale ni para comprársela pirata.

24 mayo 2007

Top 20 novelas


1. House of Leaves, Mark Z. Danielewski. La consentida de la casa. Si bien no es la mejor novela que he leído, si es mi novela favorita. He escrito ya varias cosas sobre ella, entre otras, una reseña y la traducción de uno de sus poemas.

2. V., Thomas Pynchon. En V. hay de todo, espionaje internacional, magia, música, personas que se sueltan a cantar sin ninguna razón aparente y cocodrilos en las alcantarillas. Mi modelo de novela ideal.

3. Ulises, James Joyce. A veces juraría que puedo escuchar los pasos de Leopold Bloom en mi cabeza. De verdad. Una lectura difícil, pero que se queda contigo por siempre, justo como la siguiente novela.

4. Moby Dick, Herman Melville. Un pasaje en especial, cuando están preparando el aceite de ballena y el Pequod se llena de humo, es algo a lo que vuelvo constantemente. Moby Dick es el inverso de V., una novela sobre una sola cosa, pero en realidad habla de todo.

5. En busca del tiempo pierdo, Marcel Proust. La única novela que no he terminado de leer y aún así incluyo en la lista. Cada año leo un volumen (este año será el cuarto) y la sutileza de los enormes párrafos de Proust no me deja de conmover.

6. El cuarteto de Alejandría, Lawrence Durell. Porque en realidad la ciudad es la que debe ser juzgada.

7. Cambio de piel, Carlos Fuentes. La novela que me hizo descubrir las posibilidades de la literatura. Es una novela mágica. Cada vez que la leo, entiendo una cosa distinta.

8. El diccionario jázaro, Milorad Pavić. Es una novela-diccionario. ¿Cómo no iba a ser una de mis favoritas?

9. Atlas descrito por el cielo, Goran Petrović. El cartógrafo describe en esta novela la existencia de un atlas que no describe ni el cielo ni la Tierra. También, sabe perfectamente cómo es ese beso simple como el pan dulce espolvoreado de azúcar.

10. Lavondyss, Robert Holdstock. Un viejo consejo sobre la escritura dice que si un personaje conoce el mejor chiste del mundo, el chiste nunca debe de describirse, porque ningún lector se creerá que justamente ese es el mejor chiste del mundo. Lavondyss demuestra que el consejo es falso.

11. Los detectives salvajes, Roberto Bolaño. Si esta novela fuera un disco, sería la banda sonora de nuestra generación.

12. ¡Absalón, Absalón!, William Faulkner. Dicen que quien no conoce a Faulkner, ante cualquier Rulfo se arrodilla. Esta novela es, en mi opinión, la que mejor demuestra el dicho anterior.

13. Crash, J. G. Ballard. El matrimonio entre el metal y la carne. El culto a la muerte. Inicio de mi obsesión por las cicatrices; esta novela me enseñó las posibilidades del cuerpo.

14. El cuarteto de Los Ángeles, James Ellroy. Ellroy escribe una prosa dura, en la que cada frase duele como una bala. No hay concesiones ni miramientos en este cuarteto.

15. Drácula, Bram Stoker. Una novela de sutileza extraordinaria. Pináculo de lo gótico, Drácula es una novela–laberinto en la que el vampiro si apenas es un pretexto.

16. El hombre en el castillo, Philip K. Dick. Novela dictada por el I-Ching, en la cual las potencias del Eje ganaron la Segunda Guerra Mundial y un escritor se atreve a escribir una novela sobre que hubiera pasado si la hubiesen ganado los Aliados.

17. This Town Hill Never Let Us Go, Lawrence Miles. Una novela de culto —literalmente— que aún no ha descubierto su propio culto de lectores. Armas hechas de cultura, alquimia contemporánea, una guerra en la que darle nombre al enemigo implica perderla.

18. Si una noche de invierno un viajero, Italo Calvino. Libresca, totalmente libresca, esta novela de Calvino es una carta de amor para los lectores.

19. La trilogía de Nueva York, Paul Auster. La novela del amante de Nueva York, captura la esencia de esa ciudad que todavía hoy es la capital del mundo.

20. El Proceso, Franz Kafka. A veces mi vida es justo así, como en esta novela.



Otros participantes del Top 20:

. El barón detrás del espejo, de otoR ojepsE
. Carlos Reyes, de Cine azteca
. David, de La calavera
. Edgar A. Mora, de Fábrica de Polvo
. F, de Escritos sobre cosas
. Joel Flores, de Búnker 84
. Kira Domínguez, de Do you know your lines?
. Lirva, de Érase una vez una ciudad
. Luis Luna, de Cineralia
. Luis Panini, de Parcialmente nublado
. René López Villamar, de Teoría del caos
. Santiago, de Terciopelo verde


22 mayo 2007

Top 20 actores

Primero lo primero. Hoy es cumpleaños Lirva, de Érase una vez una ciudad, así que todos vayan a felicitarla. ¡Feliz cumpleaños, Lirva!


* * *


Y sin más, ahí van mis veinte actores favoritos:
1. Humphrey Bogart
2. Peter Lorre
3. Orson Welles
4. Marlon Brando
5. Al Pacino
6. Ralph Fiennes
7. Anthony Hopkins
8. Ulrich Mühe
9. Russell Crowe
10. Christopher Walken
11. William Hurt
12. Vigo Mortensen
13. Cantinflas
14. Charles Chaplin
15. Jeremy Irons
16. Brad Pitt
17. Edward Norton
18. Roman Polanski
19. Jean Reno
17. Jack Nicholson
18. Michael Caine
19. Daniel Day-Lewis
20. Kenneth Branagh

21 mayo 2007

Hoy hay Top 20 de fotógrafos. Como a mi no me gustan las fotos, prefiero abstenerme de este desafío. Les recomiendo que se den una vuelta por los blogs de los de participantes del evento, para ver sus sugerencias.

Otros participantes del Top 20:

. El barón detrás del espejo, de otoR ojepsE
. Carlos Reyes, de Cine azteca
. David, de La calavera
. Edgar A. Mora, de Fábrica de Polvo
. F, de Escritos sobre cosas
. Joel Flores, de Búnker 84
. Kira Domínguez, de Do you know your lines?
. Lirva, de Érase una vez una ciudad
. Luis Luna, de Cineralia
. Luis Panini, de Parcialmente nublado
. René López Villamar, de Teoría del caos
. Santiago, de Terciopelo verde

20 mayo 2007

Top 20 cuentos de Julio Cortázar




Desde que empezó esta locura del Top 20, esta es la categoría que se me hizo más extraña de toda, pero quizá por lo mismo es la que se me hizo atractiva. Tener un Top 20 de cuentos del Gran Cronopio implica ser un gran fan de Julio. Obviamente, lo interesante en una lista de esta índole son las duras elecciones entre poner un cuento como mejor que otro. Esta lista está ordenada estrictamente por gusto personal, siendo el cuento número uno el que más me gusta. La lista va en orden descendente.

20. El viaje

19. Ahí pero dónde, cómo

18. La isla a mediodía

17. La salud de los enfermos

16. Posibilidades de la abstracción

15. Axolotl

14. Las armas secretas

13. Circe

12. La puerta condenada

11. Fin del mundo del fin

10. La autopista del sur

9. Todos los fuegos el fuego

8. Las babas del diablo

7. Final del juego

6. Instrucciones para dar cuerda al reloj

5. Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj

4. La noche boca arriba

3. Instrucciones para John Howell

2. Continuidad de los parques

1. Casa tomada

19 mayo 2007

Top 20 musical





Mis gustos musicales son parcos y extraños. Dudo mucho que la siguiente lista le vaya a hacer sentido a alguno; queda, más bien, a modo de instantánea de mis gustos actuales. Esta lista abarca la correspondiente al día de hoy (bandas, cantantes), la del 23 de mayo (rolas) y la del 30 (álbumes). De paso, me voy declarando incompetente para contestar el del primero de mayo: videos musicales. Yo todavía no soy generación MTV. Sin más por agregar, este es mi Top 20 musical:

1. Queen. «‘39», A Night at the Opera.

2. Indochine. «Gang bang», Alice et June.

3. Alan Stivell. «Back to Breizh!», Back to Breizh.

4. Los prisioneros. «Estrechez de corazón», Grandes éxitos.

5. Lucybell. «Viajar», Sesión futura.

6. Victor Jara, «La luna siempre es muy linda», Sus mejores canciones.

7. Elvis Presley, «Jailhouse Rock», Grandes éxitos.

8. Armens, «Si Différent», Sans Contrefaçon.

9. Akhentaton, «Bad Boys De Marseille (Part II)», Bad Boys De Marseille.

10. Ärsenik, «Un Monde Parfait», Quelques gouttes suffisent...

11. Merzhin, «La Rue Calumet», Pieds Nus Sur la Braise.

12. BOA, «Duvet», Race of a Thousand Camels.

13. Louis Bertignac & Carla Bruni, «Les Frôleuses», Longtemps.

14. Carlos Nuñez, «Yann Derrien», Un Galicien en Bretagne.

15. EV, «La Route des Reines», Dizehan.

16. Fito Paez, «El mundo cabe en una canción», El mundo cabe en una canción.

17. Glaz, «Holen ar bed», Holen ar bed.

18. Manau, «On Peut Tous Rever», On Peut Tous Rever.

19. Poe, «Five and a Half Minute Hallway», Haunted.

20. Voltaire, «God Thinks», Almost Human.


Otros participantes del Top 20:

. El barón detrás del espejo, de otoR ojepsE
. Carlos Reyes, de Cine azteca
. David, de La calavera
. Edgar A. Mora, de Fábrica de Polvo
. F, de Escritos sobre cosas
. Joel Flores, de Búnker 84
. Kira Domínguez, de Do you know your lines?
. Lirva, de Érase una vez una ciudad
. Luis Luna, de Cineralia
. Luis Panini, de Parcialmente nublado
. René López Villamar, de Teoría del caos
. Santiago, de Terciopelo verde



18 mayo 2007

Top 20 actrices


1. Ingrid Bergman

2. Catherine Deneuve

3. Sissy Spacek

4. Fay Wray

5. Marlene Dietrich

6. Naomi Watts

7. Helena Bonham Carter

8. Kathy Bates

9. Diane Keaton

10. Jodie Foster

11. Julia Louis-Dreyfus

12. Nicole Kidman

13. Ziyi Zhang

14. Linda Hamilton

15. Sigourney Weaver

16. Rosanna Arquette

17. Jennifer Connelly

18. Dakota Fanning

19. Juliette Binoche

20. Judy Dench

Otros participantes del Top 20:

. El barón detrás del espejo, de otoR ojepsE
. Carlos Reyes, de Cine azteca
. David, de La calavera
. Edgar A. Mora, de Fábrica de Polvo
. F, de Escritos sobre cosas
. Joel Flores, de Búnker 84
. Kira Domínguez, de Do you know your lines?
. Lirva, de Érase una vez una ciudad
. Luis Luna, de Cineralia
. Luis Panini, de Parcialmente nublado
. René López Villamar, de Teoría del caos
. Santiago, de Terciopelo verde


17 mayo 2007

Sobre La Mano de la Buena Fortuna de Goran Petrovic


1. Después de ese viaje por un libro sin orillas que es Atlas descrito por el cielo, Goran Petrovic ensaya un juego mucho más complicado, pero mucho más sutil, en La Mano de la Buena Fortuna. El protagonista de La Mano es el lector. Petrovic plantea una idea poderosa pero sencilla: cada vez que usted se encuentra leyendo un libro cualquiera entra en comunión con todos los lectores de ese libro que, como usted, lo leen en este momento.

Los verdaderos lectores son capaces de adentrarse en sus lecturas, creando pasajes y paisajes que el autor olvidó escribir o apenas esbozó. En esos resquicios de la lectura, dos lectores amantes podrían encontrarse y consumar sus deseos. En esos espacios de la ficción, los verdaderos lectores pueden crearse una vida propia, paralela.

2. Aura, de Carlos Fuentes, coloca al lector en el papel del protagonista, Felipe Montero, gracias al uso de la segunda persona. En Si una noche de invierno un viajero..., Calvino también ubica al lector como protagonista, siguiendo una técnica similar a la de Aura. En realidad, La Mano de la Buena Fortuna sigue una idea diferente: usted, que es el lector de esta obra, es el protagonista. Cuando está leyendo La Mano, usted entra en comunión con todos los otros lectores de la novela alrededor del mundo. Esta novela, de hecho, lo transforma a usted en el protagonista de todas las novelas que vaya a leer de ahora en adelante.

3. Si las novelas son mundos, el autor es un pequeñoDios, pero el corrector de estilo es el paisajista. La acción que inicia la novela de Petrovic es justamente la contratación de un joven corrector de estilo para trabajar en una extraña novela, Mi legado. Obra por más extraña pues no tiene acción ni personajes, solamente descripción. Las andanzas del joven corrector lo llevarán a lo más profundo de esa novela, a conocer, ya no a sus personajes, sino a sus lectores pasados, presentes y futuros.
La Mano de la Buena Fortuna a la que se refiere el título es una tienda miscelanea que hace tiempo dejó de existir, aunque eso no evita que todavía de buenos precios. La forma de llegar hasta ella depende de cada lectura. Yo ya me he vuelto habitual de la tienda.

Top 20 escritores


Esta lista fue un martirio. Seleccionar sólo mis veinte escritores favoritos fue un martirio. Sin duda, esta pudo haber sido una lista de cien escritores y aún así me habría faltado espacio. De cualquier forma, creo que esta lista es una especie de genética literaria, los veinte autores que más me han marcado como lector, como admirador, como discípulo. Si bien quisiera tener espacio para agregar más, a estos escritores no los sacaría de la lista por nada.

1. Thomas Pynchon. El autor de mi novela preferida del siglo pasado. El misterio alrededor de su vida va con su obra. Sin duda, mi escritor favorito: escribe los libros que me gusta leer.

2. William Shakespeare. El bardo es verdaderamente inmortal. Shakespeare ya lo dijo todo, pero como nadie escucha, hay que decirlo una y otra vez.

3. James Joyce. El irlandés escribió libros que confundirían a los críticos por siglos. También los escribió para maravillar a sus lectores por siglos.

4. Marcel Proust, quien transforma verbos, sustantivos, adjetivos y adverbios en memoria.

5. Paul Valéry. Huidobro dijo alguna vez que en el mundo no existía un solo poema todavía. Tiene razón, pero ya hay un borrador: El cementerio marino.

6. Carlos Fuentes. Por mucho, el mejor escritor mexicano, también el mejor escritor de su generación. Desafortunadamente, él no se ha dado cuenta.

7. Dashiell Hammett. Creador de Sam Spade. Creador de un estilo corrosivo que muchos tratan de imitar, pero les falta la dureza del maestro.

8. Jorge Luis Borges. Borges es el poeta ciego. Borges también es, entonces, Homero y Tamiris. Borges es el otro.

9. Edgar Allan Poe. Lo mató la democracia. Antes de que eso pasara, Poe abrió la puerta de la del cuento y de la poesía moderna.

10. Milorad Pavić. El autor serbio escribió, en los años ochenta, la primera novela del siglo XXI. Es decir, es el primer gran escritor de nuestro siglo.

11. Lawrence Durrell me regaló Alejandría. Todavía me paseo a veces por sus calles.

12. William Blake habló de la simetría del tigre y supo que la misma ley para el cordero y para el león es tiranía.

13. Julio Cortázar. Cuando alguien quiere ser escritor, en verdad lo que quiere es volverse Julio Cortázar. El Gran Cronopio.

14. Goran Petrović. Maestro cartógrafo. Petrović deja bien claro que en nuestra época todavía hay esperanza escondida entre los baúles y los horarios de los trenes.

15. Roberto Bolaño. Es la voz de nuestra generación: poeta del abismo, detective salvaje, espectro de un cementerio futuro.

17. Alan Moore. Actualmente, se dedica de tiempo completo a convertirse en mago. El mejor novelista gráfico.

18. Franz Kafka. Indispensable. Para nuestra mala suerte, también es profeta.

19. Herman Melville. Es uno que siempre trato de olvidar y no puedo. Me persigue siempre su ballena blanca.

20. Mark Z. Danielewski. Escribió mi novela favorita de este siglo; el cuento, también.

Otros participantes del Top 20:

. El barón detrás del espejo, de otoR ojepsE
. Carlos Reyes, de Cine azteca
. David, de La calavera
. Edgar A. Mora, de Fábrica de Polvo
. F, de Escritos sobre cosas
. Joel Flores, de Búnker 84
. Kira Domínguez, de Do you know your lines?
. Lirva, de Érase una vez una ciudad
. Luis Luna, de Cineralia
. Luis Panini, de Parcialmente nublado
. René López Villamar, de Teoría del caos
. Santiago, de Terciopelo verde

16 mayo 2007

Top 20 Directores de Cine


Fue algo difícil escoger mis veinte directores de entre los muchos que me gustan. Algunos directores que no aparecen en la lista son mejores que aquellos que sí aparecen, es decir, la lista no intenta decidir quienes son los mejores veinte cineastas, sino mis veinte favoritos.

1. Ridley Scott

2. Stanley Kubrick

3. David Lynch

4. Orson Welles

5. David Cronenberg

6. George A. Romero

7. Wim Wenders

8. Fritz Lang

9. John Huston

10. Michael Curtiz

11. Alfred Hitchcock

12. Federico Fellino

13. Ingmar Bergman

14. Luis Buñuel

15. Andrei Tarkovski

16. George Clooney

17. Paul Verhoeven

18. Mamoru Oshii

19. Akira Kurosawa

20. Chan-wook Park

Otros participantes del Top 20:

. El barón detrás del espejo, de otoR ojepsE
. Carlos Reyes, de Cine azteca
. David, de La calavera
. Edgar A. Mora, de Fábrica de Polvo
. F, de Escritos sobre cosas
. Joel Flores, de Búnker 84
. Kira Domínguez, de Do you know your lines?
. Lirva, de Érase una vez una ciudad
. Luis Luna, de Cineralia
. Luis Panini, de Parcialmente nublado
. René López Villamar, de Teoría del caos
. Santiago, de Terciopelo verde

15 mayo 2007

Top 20 cuentos


No soy un buen lector de cuentos. Esta lista lo comprueba. Si bien he leído muchos más de veinte cuentos, juntar veinte que pudiera nombrar como mis favoritos fue una proeza bastante difícil. Cuando resultó posible, agrego un vínculo que lleva al cuento es cuestión. Ordenarlos por gusto habría sido imposible. Sin más, ahí van mis veinte cuentos favoritos.

1. “All the Lights of Midnight”, Mark Z. Danielewski. (PDF) La ciencia se considera desprovista de pasiones; en este cuentito posmoderno, que mezcla la teoría de cuerdas, el golpe del 11 de septiembre y la nueva canción chilena, esta idea es desmentida.

2. “Casa Tomada”, Julio Cortázar. (web) El único cuento que me he tratado de aprender de memoria. En esta lista probablemente aparecerían más cuentos de Julio. Como el 20 de mayo aparece una lista dedicada sólo a él, elijo sólo mi favorito.

3. Ficciones y El aleph, Jorge Luis Borges. (web) Hago trampa poniendo dos libros de cuentos en vez de un solo texto, pero todos los cuentos de Borges son por mucho consentidos de este lector. De otra forma, esta lista sería monopolizada por el maestro.

4. “El acomodador”, Felisberto Hernández. (web) Leer a Felisberto es como ver una película de David Lynch. No hay que tratar de entender, sólo disfrutar.

5. “Entre tus dedos helados”, Francisco Tario. (web) Porque no todos los días se investiga el asesinato de una estatua.

6. “El viaje de Álvaro Rousselot”, Roberto Bolaño. (doc) El

pináculo de la actividad cuentística del detective salvaje.

7. “El pozo y el péndulo”, E. A. Poe. (web) Un cuento que desde el título te avisa de que va a tratar, pero aún así te mantiene en vilo todo el tiempo.

8. “El guardajugas” Juan José Arreola. (web) Kafka si Kafka tuviese sentido del humor

9. “El dinosaurio”, Augusto Monterroso (web). Fabula política, novela fantástica, interpretación de los sueños. Cualquier cosa que se escriba sobre este cuento siempre resulta más largo que el texto mismo.

10. “La llamada de Cthulhu”, H. P. Lovecraft. (web) En realidad, Lovecraft es un pésimo estilista, pero tan poderoso que no dudo en afirmar que su influencia define la literatura del siglo XX.

11. “El gigante ahogado”, J. G. Ballard. (PDF) Este es un cuento donde más que una línea entre la realidad y la fantasía, lo que las separa es un largo paseo por la playa.

12. “Los asesinos”, Ernest Hemingway. (web) Un cuento cuyo peso todavía se siente hasta nuestros días.

13. “Wakefield”, Nathaniel Hawthorne. (web) Si eres fan de El halcón maltés sabes porque este cuento está en esta lista.

14. “La política del cuerpo”, Clive Barker. (doc) La razón por la cual nunca debes permitir que tu mano derecha sepa lo que hace la mano izquierda. Sangriento y poético.

15. “El hombre de arena”, E. T. A. Hoffmann. (web) El precursor directo de Blade Runner, pero más escalofriante, con una ejecución perfecta como el filo de una navaja.

16. “Un escándalo en Bohemia” A. Conan Doyle. (web) La aventura más extraña de Sherlock Holmes, la irracionalidad femenina vista desde la más fría racionalidad masculina.

17. “Rudisbroeck o Los Autómatas”, Emiliano González. (PDF) Con tema similar a “El hombre de arena”, este es para mí el mejor cuento escrito por un mexicano, por mucho. Te deja sin aliento.

18. “La cena”, Alfonso Reyes. (web) El famoso cuento, precursor del surrealismo, que Carlos Fuentes “plagió” para escribir Aura.

19. “La callejuela misteriosa”, Jean Ray. (web) El tema clásico del doble, ejecutado con perfección por el maestro belga.

20. “Voces traídas por algo, imposible decir qué”, Antonio Tabucchi. El cuento, que abre El ángel negro lleva al lector por un paseo mágico y frenético, con el final más gratificante que recuerdo en un relato.

Otros participantes del Top 20:

. El barón detrás del espejo, de otoR ojepsE
. Carlos Reyes, de Cine azteca
. David, de La calavera
. Edgar A. Mora, de Fábrica de Polvo
. F, de Escritos sobre cosas
. Joel Flores, de Búnker 84
. Kira Domínguez, de Do you know your lines?
. Lirva, de Érase una vez una ciudad
. Luis Luna, de Cineralia
. Luis Panini, de Parcialmente nublado
. René López Villamar, de Teoría del caos
. Santiago, de Terciopelo verde

14 mayo 2007

Top 20 películas


Con la lista de 20 películas inicia el proyecto Top 20, organizado por Luis Panini, desde Parcialmente Nublado.

El cine es uno de los elementos más importantes de mi vida. Recopilar mis veinte películas favoritas no fue tarea fácil. Seguramente, olvidaré mencionar muchas. En otros casos, la lista parecerá algo cargada hacia ciertos directores o temas. El miércoles, que aparecerá la lista de directores, espero corregir un poco este hecho. La lista se presenta en estricto desorden.

1. Blade Runner (Ridley Scott, 1982). Una visión peligrosamente acertada del futuro, una filosofía de vida, una forma única de preguntarse qué es el ser human. La primera película posmoderna en la historia. La he visto ya 170 veces.

2. Avalon (Mamoru Oshii, 2001). Una discusión de la diferencia, si es que la hay, entre la realidad virtual y la realidad de la carne. Una cinta sobre nuestra obsesión por la tecnología y sus efectos en nuestra mente. Una propuesta estética impresionante.

3. Casablanca (Michael Curtís, 1942). “Here’s looking at you, kid”.

4. Gosford Park (Robert Altman, 2001). La última gran obra de Robert Altman. El mejor guión de una cinta en los últimos diez años, quizá también el mejor montaje.

5. Citizen Kane (Orson Welles, 1941). Orson Welles era un genio. Esta es su obra maestra. Nada le sobra ni le falta. Nadie ha vuelto a firmar una cinta tan ambiciosa como esta.

6. M (Fritz Lang, 1931). La obra que define al cine negro. El uso más aterrador de una tonada de Edvard Grieg.

7. El halcón maltés (John Huston, 1941). El estreno de Humphrey Boggart. La materia de la que están hechos los sueños.

8. Nosferatu (F. W. Murnau, 1922). Un grito de terror capturado en el una película muda. El negro como una propuesta ética.

9. El silencio de los inocentes (Jonathan Demme, 1991). Hannibal Lector, Clarece Starling y Buffalo Bill como una instantánea de toda una época.

10. Volver al futuro (Robert Zemeckis, 1985). La mejor película palomera de la historia. La única que he visto más veces que Blade Runner. Toda la acción sucede el día de mi cumpleaños.

11. Mulholland Drive (David Lynch, 2001)

12. Lost Higway (David Lynch, 1997)

13. Inland Empire (David Lynch, 2006) Parece que estas tres películas las filmaron justo para que me encantaran a mí. Un acertijo, un sueño, una forma distinta de ver la realidad. Las mejores bandas sonoras de la historia del cine.

14. La noche de los muertos vivientes (George A. Romero, 1968). La mejor crítica hacia la cultura norteamericana desde su propio suelo-

15. Ojos bien cerrados (Stanley Kubrick, 1999). La última cinta de Kubirck. La mejor cinta de Kubrick.

16. Pacto de lobos (Christophe Gans, 2001). Artes marciales en la Francia del siglo XVIII. El hijo bastardo de Matrix y Los tres mosqueteros.

17. El tigre y el dragón (Ang Lee, 2000). La única razón por la que le perdono al director haber hecho Hulk.

18. El Padrino (Francis Ford Coppola, 1972). Te haré una oferta que no puedes rechazar.

19. Jesucristo Superestrella (Norman Jewison, 1973). Si esa fuera la versión oficial del evangelio, sería católico.

20. Pesadilla en la calle del infierno (Wes Craven, 1984). Uno, dos, Freddy viene por ti…

Otros participantes del Top 20:

. El barón detrás del espejo, de otoR ojepsE
. Carlos Reyes, de Cine azteca
. David, de La calavera
. Edgar A. Mora, de Fábrica de Polvo
. F, de Escritos sobre cosas
. Joel Flores, de Búnker 84
. Kira Domínguez, de Do you know your lines?
. Lirva, de Érase una vez una ciudad
. Luis Luna, de Cineralia
. Luis Panini, de Parcialmente nublado
. René López Villamar, de Teoría del caos
. Santiago, de Terciopelo verde

11 mayo 2007

Top 20

A partir de este próximo lunes, Teoría del Caos participará en la iniciativa Top 20, que lanza Luis desde su memoria Parcialmente Nublado. Diariamente, aparecerán en Teoría del Caos mis listas de los veinte mejores (de lo que toque ese día). Cada día, el resto de los participantes hará lo mismo, por lo que se podrá ir de memoria en memoria, leyendo las listas de otros, con algo de suerte con títulos que nos llamen la atención.

La convocatoria a participar todavía está abierta; te puedes apuntar en el vínculo que aparece en el primer párrafo.

Esta es la lista de temas del Top 20:

MAYO

14: Películas
15: Cuentos
16: Directores de Cine
17: Escritores
18: Actrices
19: Bandas musicales, cantantes
20: Cuentos de Julio Cortázar
21: Fotógrafos
22: Actores
23: Rolas (canciones)
24: Novelas
25: Arquitectos
26: Diseñadores de Moda
27: Museos
28: Antologías de cuentos
29: Pintores
30: Álbums musicales
31: Editoriales

JUNIO

1: Videos musicales
2: Sillas
3: Nouvelles (novelas cortas)
4: Escultores
5: Edificios
6: Filósofos (Top 10)
7: Obras de arte
8: Textos literarios inclasificables

10 mayo 2007

Segundo preludio a Inland Empire


Hoy fui a ver otra vez Inland Empire. La sala estaba hasta el tope. Había gente con libros, es decir, leían mientras empezaba la cinta, iban solos. Otros hablaban de cine. No hablaban de Spiderman 3 o de Los piratas del Caribe. Hablaban de cine. Otros más eran ellos mismos artistas: actores, escritores, cineastas. Más que una proyección, parecía una fiesta.

Durante la primera hora, la sala estuvo llena de risas. Creo que Lynch tenía planeado que fuera así. En la segunda hora, hubo un silencio tétrico, gritos, brincos en el asiento. En la tercera, angustía, desconcierto. Muchos aplaudieron (antes de tiempo) el final de la cinta. Otros pocos se salieron antes del final. Muchos de los que entraron ayer repitieron.

Me hice el firme propósito de no leer los subtítulos, que son infames, y la película tuvo mucho más sentido. Comienzo a entenderla. La disfruté más esta vez y se me hizo mucho menos larga. Creo que sí, sí es la obra maestra de Lynch.

Preludio a Inland Empire


Al fin, hoy fui a ver Inland Empire, la nueva película de David Lynch. Obviamente, no entendí nada. El Lamento de Portnoy dice que hago bien, que es mejor no entenderla, sólo disfrutarla. Sospecho que Inland Empire es el Gravity's Rainbow de Lynch: una obra hermética, excesivamente compleja, deslumbrante, aterradora, divertida, ambiciosa. En pocas palabras: Inland Empire es la obra maestra de David Lynch.

09 mayo 2007

Cuestiones bizantinas

El juego consiste en lo siguiente: un número inconmensurable pero finito de ángeles se amontonan uno al lado del otro sobre la cabeza de una aguja y luego se lanza ésta sobre un pajar infinito. Los otros jugadores, ángeles también, toman turnos de una década, una centuria, o un milenio, dependiendo de lo aburridos que estén (en la Creación ya no pasa nada), para encontrar la aguja en el pajar. El ganador, por supuesto, no es quien logre encontrarla, sino aquel ángel que, una vez encontrada la hebrilla de metal, haga pasar un camello por el ojo de la aguja mientras los ángeles sobre su punta bailan y cantan alabanzas al Señor. En casos de especiales, para este juego se han utilizado dromedarios, caballos e incluso sogas, pero ni siquiera los Tronos o las Potestades han logrado hacer pasar a un hombre rico por el ojo de la aguja.

08 mayo 2007

Matén al león, de Jorge Ibargüengoitia


Dice la leyenda que ya nadie lee los libros de Ibargüengoitia. Dice la leyenda que en algún momento fue muy famoso y sus libros se consumían por millares, pero ahora los jóvenes lectores están demasiado ocupados con los libros de autoayuda para leerlo. Dice, en fin, que Ibargüengoitia es ya un autor olvidado, preparado ya para formar parte de los pies de nota de nuestra triste historia literaria. Dice todo esto la leyenda y como buena leyenda puede escucharse en sus diversas versiones en todos los lugares imaginables: en los cafés, las librerías, en los pasillos de las universidades. Quien dude de estas palabras no tendrá más que organizar una pequeña encuesta de opiniones para darse cuenta de la más generalizada. Ya nadie a lee a Jorge Ibargüengoitia. Si la respuesta no es como aquí supongo, o aún sigue el lector en el bando de los escépticos, puede darse a la tarea de contratar una agencia de investigación de mercados, que le muestre más allá de toda duda estadística si existe o no una leyenda que cuenta que ya nadie lee la obra de Jorge Ibargüengoitia.

Pero antes de perder el tiempo —y el dinero— indagando sobre cierta leyenda de la no lectura, valdría la pena hacernos una pregunta: ¿importa algo que ya nadie a lea a Jorge Ibargüengoitia? Olvidemos por un momento todo el discurso oficial sobre la lectura o, mejor aún, hagamos por un momento como que lo apoyamos y esperamos en realidad que México se convierta en un país de lectores. ¿Importaría en ese utópico país de lectores que nadie leyera a Jorge Ibargüengoitia? No, no importaría en absoluto, siempre y cuando Ibargüengoitia tuviera un hermano gemelo llamado Cástulo Ibargüengoita, plagiario, que hubiera publicado bajo su nombre toda la obra del hermano y que, por supuesto, el gran público lector tuviera en bien leer el trabajo el Cástulo Ibargüengoitia.

Es decir, es muy importante leer a Jorge Ibargüengoita. Sin mucha necesidad de entrar en polémica, voy a dar dos buenas razones para leerlo. Primera, porque cuando, en 1531, la reina Juana I manda instrucciones a la Casa de Contratación de Sevilla, en las cuales ordenaba que “no consyntays ni deys lugar a persona alguna pasar a las yndias libros ningunos de ystorias y cosas profanas salvo tocante a la Religion xpiana” estaba pensando justamente en los libros Jorge Ibargüengoitia, aunque por supuesto no lo sabía, en virtud de que el autor aún no había nacido y menos aún escrito una línea. Segunda, porque Voltaire escribió alguna vez “no estoy de acuerdo con tus ideas, pero lucharé por tu derecho a expresarlas” e Ibargüengoitia hubiera estado de acuerdo, y quizás hubiera escrito él mismo la frase de no ser porque el pensador francés se le adelantó unos doscientos años.

Comparar al nacido en Guanajuato con el nacido el nacido en París no es arbitrario, pues si bien a la distancia, ambos se baten con las mismas armas, pluma y papel, y atacan con las mismas técnicas, el ingenio, el humor y la ironía. Ambos, también, pueden situar sus historias en el lejano oriente o en una isla imaginaria, cuando no están aludiendo a otra cosa que su realidad más próxima. Él, Voltaire, ataca sin piedad las mieles de la Ilustración y a la idea del mejor de los mundos posibles; él, Ibargüengoitia, ataca sin piedad las mieles de la Revolución Mexicana y la idea del desarrollo en la América hispánica. Él, Voltaire, no vivió lo suficiente para ver la toma de la Bastilla. Él, Ibargüengoitia, no vivió lo suficiente para ver caer, en las “elecciones libres” del 2000, a su tan odiado Partido Revolucionario Institucional.

Ahí se encuentra la primera razón, siempre según la leyenda, de que ya nadie lea a Jorge Ibargüengoitia, una vez caído el régimen del que tanto noveló, cuando parecía que su permanencia en el poder sería eterna. Sin embargo, así como el parisino hubiera sentido una enorme tristeza al ver el avance del Terror en Francia, el guanajuatense se hubiera sentido doblemente ofendido, al ver que las cosas en México seguían igual tras la derrota del PRI y al ver que el nuevo presidente provenía justamente de la región del Plan de Abajo, trasunto de Guanajuato, de la cual el autor se mofó en varias de sus novelas. El francés habría dicho irónicamente que seguramente el Terror se debía a que vivimos en el mejor de los mundos posibles; el mexicano habría apuntado hacia su novela Maten al León, donde ya había anticipado las claves de la tragedia. Tras la muerte de Belaunzarán, el viejo león que gobierna la imaginaria pero completamente real isla de Arepa, no quedan otros sino los González del Rolls —llamados así para diferenciarse de otros González, que no tienen un Rolls-Royce— para gobernar el destino de la isla. Estos González del Rolls, caricatura perfecta de la clase media pujante que representa el PAN en México, éste mismo una caricatura, muestran ser tan incapaces para gobernar como en Maten al león muestran ser incapaces para darle muerte al viejo dictador.

La trama de Maten al león es engañosamente sencilla. Fábula para acabar con todas las fábulas de dictadores latinoamericanos, Maten al león cuenta la historia del último dictador de la isla de Arepa. Tras la muerte del candidato de oposición a las elecciones, un nuevo candidato es traído desde el exilio, en el primer avión jamás visto en la isla de Arepa. Pepe Cussirat, el nuevo candidato, abandona rápidamente la idea de ganar las elecciones y decide un acercamiento más directo al poder, el golpe de Estado y, por tanto, el asesinato del dictador. De ahí en adelante, la novela transcurre en varios intentos de asesinato contra el dictador, cada uno más malogrado que otro, mientras que nuestro “héroe”, Pepe Cussirat, sacrifica a todos sus amigos y conocidos antes de ser culpado el por los atentados. ¿Suena familiar? La novela del guanajuatense, más allá de una narración de la historia del PRI resume, lamentablemente, la realidad de México y de muchos países de América.

Motivo secreto de la leyenda según la cuál ya nadie lee a Jorge Ibargüengoitia: la transformación de esa leyenda en una realidad fehaciente, es decir, evitar que lleguen a las Indias, y a los indios, narraciones profanas como Maten al León, que pudieran provocar la menor toma de conciencia, el menor atisbo imaginativo, que llevara a estos indios —todos nosotros— darse cuenta de su situación. Ante el fracaso de Pepe Cussirat para matar al viejo dictador, el trabajo recae, casi por azar —aunque el azar no tiene cabida el la obra de Ibargüengoitia— en el profesor Pereira, que consigue lo que ningún miembro de la clase media arepense pudo lograr. No solo asesina a Belaunzarán, sino que lo logra al primer intento. Bien intencionada como puede ser esa acción, los González del Rolls y sus similares no tardan mucho en darse cuenta —aunque si se tardan un poco en darse cuenta de que la muerte del dictador les conviene para poder apoderarse del país. Es decir, México después de las elecciones del 2000. Pereira queda inmortalizado como un mártir y la vida sigue en Arepa.

Afortunadamente, no todas las leyendas son ciertas, y esta en particular tiene muy poco de verdad. Hay muchas personas que todavía leen la obra de Jorge Ibargüengoitia, en los camiones, en el metro, mientras están sentadas en el baño. Su obra constantemente se reedita. Si pensamos de forma optimista, cada vez más y más personas leen a Ibargüengoitia y reflexionan sobre lo leído. Pero el propio autor no era nada optimista. Desilusionado e incomprendido en su tiempo, todavía es incomprendido en el nuestro. En un país donde la gran literatura es la literatura oficial, y los grandes narradores son ante todo grandes estilistas, la ironía y el humor de Ibargüengoitia, que no necesitan de una gran pirotecnia verbal, parecieran no tener cabida. La prosa de Maten al león no es nada sorprendente, en gran parte porque esto no es necesario. La historia que el autor nos cuenta es tan sencilla como es actual. Es la historia de una dictadura invencible: la dictadura de la estupidez. Una historia que, como Voltaire también nos recuerda, no es propia sólo de América, pero que, como muestra Ibargüengoita, es particularmente penosa en nuestras latitudes.

¿Qué escribiría ahora Ibargüengoitia? ¿Habría una segunda parte de Maten al león, ahora titulada Maten al zorro —Por el oriundo de Plan de Abajo— o El león del calderón? Por más ocioso que sea pensar en eso, creo que vale la pena preguntárselo. Ibargüengoitia se fue antes de tiempo, valga el lugar común, y con él se fue uno de los críticos más ácidos de la realidad mexicana y latinoamericana. Nos quedan sus libros. Nos queda, en particular, Maten al león, que si bien no tiene ninguna probabilidad de convertirse en lectura obligatoria en las escuelas —lo que aseguraría que no se volviera a leer nunca más— si corre el riesgo de que la leyenda se transforme en verdad, en una victoria más de la dictadura invencible. Para “librar a Arepa del tirano” bien se podría empezar por leer esta novela. O no. Eso ya depende de cada uno.

06 mayo 2007

Fantasmas japoneses

La Carmen Larraín por su parte contó cómo eran los fantasmas japoneses. En el Celeste Imperio, cuando un anciano muere, se toman en cuenta las posiciones en que han quedado en el plato todas las espinas de todos los pescados que ha comido en su vida. Si forman un círculo satisfactorio, se va al Paraíso. Si no, se vuelve un fantasma dedicado a enseñarle buenos modales en la mesa a los niños. Y los que no tenían éxito en este cometido, terminó, se volvían maestros de ikebana.

Fragmento de Los fantasmas de César Aira

03 mayo 2007

Vacaciones inesperadas

Como resultado del descanso obligatorio del primero de mayo, el paro general del segundo, y un congreso de escritores en Guatemala, está semana estoy de vacaciones.

Vacaciones inesperadas, que, en definitiva, me caen mucho mejor que las ya pactadas. Aprovecho para leer Los fantasmas de César Aira, Pieza Única de Milorad Pavic; también me ha servido para ponerme al corriente en varios proyectos personales y enterarme de todos los chismes del mundillo literario.

Y es que no hay muchos. Parece que no hay polémicas sabrosas ni nuevos problemas (aunque los viejos no se han resuelto). La literatura esta hecha de grandes libros, pero también de grandes escándalos ¿Dónde están los nuestros? ¿Dónde se esconden? Alguien debería de salir a buscarlos. Si algo hace falta justo ahora, son escritores que dejen de ser amables y empiecen a decir lo que en verdad piensan.

Mientras tanto, yo me voy a disfrutar del resto de mis vacaciones.