31 octubre 2007

Nanowrimo

Official NaNoWriMo 2007 Participant
Después de muchas consideraciones, he decido que este año lo voy a hacer. Y tengo toda la intención de ganar.
Estoy leyendo Austerlitz, de W. G. Sebald. Me pregunto como me las había arreglado para no leer este libro hasta ahora. Muy recomendable. Más noticias pronto.

29 octubre 2007

Las cosas más pequeñas

Más que nada por capricho, me compré un nuevo teclado para la computadora. Desde hace tiempo estaba buscando un teclado que me recordara al teclado de mi vieja laptop, sin mucha suerte. Finalmente encontré algo mejor. Un teclado de plástico suave, que puede incluso enrollarse y que no hace ningún ruido cuando se usa. El problema es que no hace ruido. Es decir, quería un teclado que no hiciera ruido y ahora que lo tengo que me doy cuenta de que el teclado es extremadamente silencioso. Era demasiado. El silencio me estaba volviendo loco. Sentía que no apretaba las teclas porque no escuchaba nada cuando lo hacía.

Así que tomé una decisión extraña. Hice una búsqueda rápida con San Google y encontre un programa gratuito que hace que tu teclado suene como una máquina de escribir. No como un teclado de computadora, sino como una máquina de escribir. Y es un mundo de diferencia. Creo que, para los que nos ganamos la vida escribiendo, escuchar el ritmo de las teclas conforme las golpeamos es como música, una música ritual, pagana, un sonido de tormenta que se avecina o de un bailarín de tap calentando antes de subir al escenario.

Es una experiencia nueva para mí, que ya no me toco la época de las máquinas de escribir, pero, como dice la publicidad del programa, escuchar el sonido de las teclas es relajante y te ayuda a darle un ritmo a tu trabajo. Dan ganas de escribir. Quizá en unas horas me aburra o me desespere, pero es una experiencia que vale la pena probar.

El programilla se llama Home Typist, y es gratuito.

10 octubre 2007

Microreseñas

  • Estoy leyendo The Time Traveler's Wife de Audrey Niffenegger. Es algo así como la cruza bastarda de Only Revolutions y Slaughterhouse Five. Se deja leer, pero a ratos me deja un gusto pastoso a bestseller.
  • Justo antes de ese libro terminé Cloud Atlas de David Mitchell. Un libro muy interesante, pero cuya ambición rebasa lo conseguido. Cloud Atlas está compuesto de seis novelas cortas interconectadas que se va interrumpiendo a la manera de las muñecas rusas. Mitchell maneja registros desde la crónica de viajes hasta la ciencia ficción, haciendo el detour obligatorio por la novela negra. Hay que dar un salto de fe 50 páginas para que comience a funcionar la narración.
  • The British Museum is Falling Down (La caida del museo británico) de David Lodge fue una agradable sorpresa encontrada en la mesa de descuentos de la librería más grande de la ciudad. El autor muestra un delicioso manejo del pastiche literario donde parodia a algunas de las vacas sagradas de la literatura universal. Muy divertida.
  • Everything is Illuminated de Jonathan Safran Foer también fue una lectura agradable. Es una novela sobre el holocausto que sin embargo logra evadir el mote de "otra tonta novela del holocausto". He leído unas críticas terribles a JSF, que básicamente lo acusan de no ser Phillip Roth. Y no lo es, pero eso no quiere decir que sea malo.
  • El viento ligero en Parma de Enrique Vila-Matas es un buen regalo. Algunos de los artículos de este libro son magistrales, el resto son excelentes. Vila-Matas es uno de los pocos autores que vale la pena leer en español y este libro explica un poco el porqué.

06 octubre 2007

Paratextos


1. El único libro de Bioy Casares que he leido es La invención de Morel. Tengo que admitir que en realidad la novela no me gusta. El planteamiento puede resultar atractivo, pero para un lector de ciencia ficción no tiene el mismo impacto que para el lector de literatura blanca. Lo que me gusta de La invención de Morel es su promesa. La idea de esa novela que Borges ha leido y releído y discutido sus pormenores con el autor, de manera que no le parece “una imprecisión o una hipérbole calificarla de perfecta”.

2. Por el contrario, Los detectives salvajes no parece ser en realidad “el tipo de novela que Borges hubiera aceptado escribir”, como piensa Ignacio Echevarría. Si bien, para Bolaño, el maestro argentino debería ser el centro del canon latinoamericano, en sus textos se puede leer entre líneas que, de haber nacido en otro tiempo, Bolaño habría pertenecido a los otros: a los Felisberto Hernández o a los Roberto Arlt —verdaderos detectives salvajes—. Borges habría considerado a Bolaño un bruto.

3. House of Leaves es en realidad la novela que Borges hubiera aceptado escribir o que escribió. Borges escribió en ‘Tlön, Uqbar, Orbis Tertius’: “Nos demoró una vasta polémica sobre la ejecución de una novela en primera persona, cuyo narrador omitiera o desfigurara los hechos e incurriera en diversas contradicciones, que permitieran a unos pocos lectores —a muy pocos lectores— la adivinación de una realidad atroz o banal.” House of Leaves es la ejecución de esa novela.