30 junio 2008

Por la mañana

En el metro, una bella estudiante de medicina leía con atención un libro de medicina, en el capítulo 28: intestinos, recto y ano.

28 junio 2008

La muerte de un instalador, de Álvaro Enrigue

Después de varios retrasos, hoy por fin terminé de leer La muerte de un instalador. Debo decir que el libro me gustó, pero no tanto como esperaba. A ratos me recordó, y no por buenas razones, a La región más transparente. Un poco demasiado pretenciosa, un poco demasiado deshilvanada, un poco demasiado extensa. Se ve el andamiaje.

Todo lo anterior no quiere decir que no sea una novela interesante, pero me temo que tiene fecha de caducidad. Así que léanla pronto.

Desde mi ventana

Se ve un pequeño campo de golf y un anuncio de Sólo Sanborns del cual sólo se ve el “Sólo”. El resto lo tapan los árboles. También se ve un enorme edificio en construcción con una grúa en el techo y un enorme hueco donde algún día habrá otro edificio. Cuando lo terminen, si es que todavía sigo aquí, ya no se verán las montañas.

21 junio 2008

Fin de temporada

* Hace unas horas veía el final de temporada de Damages. Buena televisión que cosas como Lost dejaron de hacer hace tiempo. Qué buena serie.

* Mi amigo Agoran hablaba hace poco de los ciclos de la vida y los finales de temporada. Y todo indica que tenía razón. A mi también me acaba de llegar mi final de temporada. Dice que es importante identificar cuando uno está en su final de temporada. Yo no sé si sea importante, pero si me parece interesante. Sospecho que a esta temporada le queda una sorpresa antes de que corran los créditos. Los mantendré informados.

20 junio 2008

Sobre Encuentro de Jóvenes Escritores

En lo que se me ocurre algo mejor que hacer, voy a escribir una serie de reflexiones en torno al Encuentro de Jóvenes Escritores de Acapulco. No van a ser reflexiones muy agradables, pero total nadie que se pudiera molestar lee esta memoria.

A manera de preludio, los invito a leer esta nota del Sur de Acapulco sobre dicho Encuentro y esta otra nota en la Jornada de Guerrero.

15 junio 2008

06 junio 2008

Mucho ruido

En el bunker, uno de esos blogs que nunca me pierdo, Joel resume de manera bien afortunada una polémica que se ha desatado en la blogósfera literaria mexicana. No voy a intentar repetir el resumen. Mejor vayan al blog de Joel y lean lo que ha pasado allá. Alberto Chimal, que había estado algo callado en la blogósfera, pero a quien todos siguen leyendo por razones bastante obvias, hace eso de la discusión. Luego, por razones más bien extrañas, Xavier Velasco también termina termina metido en la polémica.

Xavier cita la lapidaría de Carlos Ruiz Zafón: "El mundillo literario es 99 % mundillo y 1 % literario".
Para muestra, un botón, por ejemplo, la ya citada polémica. Otro ejemplo, los comentarios en la entrada de Xavier Velasco. En realidad, como anota Xavier Velasco, el 1% ya es exagerado.

A ratos pienso que ya a nadie le importa la literatura. Entonces me meto a leer cosas como Conversational Reading y me acuerdo de que sí.

* * *

A veces, me da por pensar que debería cerrar esta memoria, porque mi otra memoria tiene brutalmente mucho más éxito que esta. Escribo poco en Teoría del Caos y una de las razones es la falta de interlocutores. Cuando abrí Against the Shadow, nunca pensé que iba a aparecer una comunidad fuerte, viva, interesada en discutir y en hacer cosas nuevas, en una actividad tan anacrónica y limítrofe como los juegos de rol. Y digo comunidad, no mundillo. Incluso con las personas con las que tengo serias diferencias de ese otro lado, las personas que también me acusan de arreglar concursos y tener favoritismos, incluso con ellas me une la actividad sobre la que se reúne esa comunidad y sobre esa actividad es sobre la que se centran todas las polémicas y discusiones.

De este lado, esa comunidad no existe. Existe el mundillo, sí, y hay muchas voces aisladas que vale la pena escuchar y leer. Pero parece que nadie lee. Parece que nadie está interesado en discutir sobre literatura. Volviendo sobre el tema del otro blog, hace poco Greg Stolze, un genial diseñador de juegos, escribió lo siguiente:

Considera la poesía como una metáfora. El haiku es una forma muy minimalista, limitada a su conteo de palabras y temática, pero sin reglas para el esquema rítmico o la métrica rítmica. La forma muy precisa del soneto tiene un esquema rítmico inflexible, unas reglas de ritmo y una longitud diseñada, pero dentro de estos límites puedes escribir sobre cualquier cosa que quieras. O hay está el verso libre donde puedes pasar de todo esto. Todas estas formas son legítimas. Puedes preferir una o la otra, entre crear o leer, pero todas ellas son poesía y cuando empiezas a decir que los sonetos son superiores que el verso libre (o incluso que "los sonetos son la Verdadera Poesía y que esa mierda de verso libre es solo basura") estás consiguiendo que te den la etiqueta de snob. Quizá no te importe, quizá seas un snob, pero no te vas a hacer querer por los aficionados al haiku y al verso libre, que tienen mucho más en común contigo que la gente que le importa una mierda la poesía y quiere ver la tele.
Y esa es una bonita fotografía del estado actual de las discusiones sobre juegos de rol. No es perfecto, pero en comparación hay una gran distancia. De este lado, ni siquiera haría falta una metáfora, pero la discusión ni siquiera se aproxima a esos menesteres. De este lado, el consenso parece ser que no, que a nadie le importa una mierda la poesía, pero todos actúan como si en verdad la literatura no fuera ya un nicho casi tan anacrónico y limítrofe como los juegos de rol. No se han enterado de que casi todo el mundo prefiere ver la tele.

* * *

Acaba de salir un nuevo juego que está causando revuelo. Los bandos sobre lo que el juego dice, cómo se juega y el impacto que tendrá sobre futuros juegos son fieros, brutales y muy divididos. Pero lo que se discute es justamente el juego. Sería como sí, al abrir la página cultural de algún periódico, en vez de anunciar al ganador del último premio y preguntarle cual es su opinión sobre la guerra en Irak, aparecieran dos reseñas del libro premiado, se discutieran sus virtudes y sus fallos, la impresión que provocó. ¿Cuándo fue la última vez que pasó eso?