31 julio 2008

Rabia


A media lectura de Rabia de Jaime Mesa. A falta de una reseña más detallada cuando termine la novela, diré lo siguiente:

Rabia está muy bien escrita pero no dice mucho o más bien no dice casi nada. Mauricio, quien me recomendó la novela (aunque me recomendó leerla, no comprarla, como hice), dice que somos demasiado exigentes con los nuevos novelistas, que esperamos de sus primeras obras una madurez que no pueden tener. Tiene algo de razón, aunque como lector nunca he sido muy condescendiente. Lo que me preocupa de Rabia es que, si un escritor novel no tiene nada qué decir en su primera novela, ¿qué hará en la segunda?

Rabia pudo haber sido un excelente thriller, un American Psycho México-americano, pero sus pretensiones literarias lo detienen.

25 julio 2008

The Polysyllabic Spree

Leo The Polysyllabic Spree de Nick Hornby, "la verdadera e hilarante historia de la lucha de un hombre con la marejada mensual de libros que ha comprado y los libros que tiene la intención que leer" y creo que nunca me había sentido tan identificado con un libro en mi vida.

Es refrescante leer a alguien para quien leer es una actividad refrescante. Alguien que puede escribir "Los libros, aceptémoslo, son mejores que todo lo demás" no es el tipo de persona que imaginara que existiera, pero Hornby escribe para gente como él, que espera que entienda las tribulaciones de un lector que tiene familia y un trabajo y le gusta ver la televisión.

"Así como hay libros mal escritos, hay libros mal leídos", escribe Hornby, y tampoco tiene problemas en decir cuando no ha leído un libro como debería. The Pollysylabic Spree es una recopilación de catorce meses de artículos publicados en The Believer, donde el escritor comenta los libros que compra, los que lee y los que decide dejar a un lado.

La prosa del autor es astuta, ligera y divertida. Sus reflexiones sobre la lectura, sobre la manera en que leemos, son profundas pero amenas. Lo más interesante del libro es la manera en que Hornby posiciona la lectura entre el resto de las actividades del hombre del cambio de siglo. Una lectura de lecturas más que recomendable.

21 julio 2008

Las próximas lecturas

Estoy a punto, por fin, de terminar de leer Finalmusik. Una novela bien armada y con un estilo espléndido e impecable, pero que por lo mismo resulta bien pesada de leer. Muchos me han preguntado de qué va la novela y yo no he sabido decirlo. Quizá eso también haga que resulte tan pesada.

Tengo muchas opciones para la siguiente lectura. He leído las primeras páginas de Rabia de Jaime Mesa (gracias, Mauricio) y se me antoja, pero estoy un poco cansado de leer en español. The Polysyllabic Spree de Nick Hornby me hace ojitos desde mi mochila. También he picado unas cuantas páginas y me parece una idea bien interesante, el ir comentando los libros que se leen, los que se compran, los que se quisieran leer (y me recuerda al blog del buen Fisgón).

Tengo también la última de Michel Chabon, Esta Historia de Baricco y alguna cosa más.

Últimamente, suelo pasar más tiempo decidiendo que leer que leyendo.

17 julio 2008

Escuchado en una presentación

Ayer escuché un par de palabras que resumen, a mi parecer, el problema de nuestra sociedad: descontento moderado.

Todo nos parece mal, pero no lo suficiente como para hacer algo al respecto. Nos quejamos, pero no de nada importante ni con suficiente fuerza. La censura nos ha dejado de parecer importante porque no decimos nada digno de ser censurado. Nada nos parece genial por que todo nos causa un descontento moderado.

Y en realidad hay mucho contra lo que sentir indignación, furia, un descontento profundo, hirviente. Lo que parece no haber es gente dispuesta a sentirlo.

09 julio 2008

Contra los frikis

Vía Lavondyss, leo un apocalíptico artículo de El Manifiesto titulado Generación "friki", ¿el hombre del futuro?, cuya conclusión reproduzco:

Todas las épocas, todas las corrientes
históricas se han referido casi siempre a algún arquetipo, a algún
modelo de hombre, y siempre en un sentido de superación. El caballero andante bajomedieval, el santo del cristianismo, el hombre universal del Renacimiento, el hidalgo del Imperio español, el honnête homme del clasicismo francés, el poeta del romanticismo, el capitán de industria del primer capitalismo, el dandy del decadentismo, el artista rebelde de las vanguardias, el soldado de los fascismos, el revolucionario del marxismo. Hoy ya conocemos a un modelo de hombre plenamente acuñado por el mercado global: en España se le conoce como friki, en inglés como geek, en japonés como otaku, y tiene pinta de payaso.

Sirva esta nota de recordatorio para escribir un poco para refutar la sarta de idioteces que contiene el artículo.



08 julio 2008

Sobre una lectura

Estoy leyendo Finalmusik de Justo Navarro. Me asombra la calidad diáfana de su prosa. La primera frase de la novela, "Una vez viví en Roma un domingo radiante", merece un espacio en el club de mejores primeras líneas de una novela. También me asombra la capacidad de Navarro para hilar con frases cortas acciones muy distantes en el tiempo y el espacio.

Hay escritores que intentan hacer de su estilo algo transparente y otros que lo hacen su carta de presentación. El estilo de Justo Navarro es un palacio oriental en el centro de una carretera que atraviesa el desierto.

¿Qué prefieren, un estilo transparente o uno de personalidad fuerte? ¿Debe un escritor cultivar un estilo de rasgos duros o aspirar a que no se note su presencia?

Colado

Por razones ajenas a mi entendimiento, esta memoria se coló a un reportaje sobre la blogósfera mejicana en el programa Cámara Abierta 2.0 que emite La 2 (uno de los canales estatales españoles). El reportaje se puede ver en línea desde la página de Cámara Abierta 2.0 y mis tres segundos de fama empiezan en la marca de los 13m10s (y el reportaje sobre la blogósfera mejica empieza cerca de los 8m30s).

Vía Leemiblog.

07 julio 2008

Del compromiso

Alberto Chimal finalmente ha respondido sobre el debate sobre el compromiso de los escritores en Las historias en el exilio. Los invito a leer la nota completa y les dejo un fragmento significativo:

Un escritor puede ser una persona comprometida aunque no escriba una palabra sobre la actualidad o la “agenda” política. Lo será si vive, simplemente, contra la corriente de la actualidad, que niega la importancia de la vida de los otros: si se preocupa por su entorno y actúa en consecuencia en la medida de sus fuerzas.
En contrapunto, les presento un fragmento del Diario de Gombrowicz (89 pesos en El Hallazgo). Habla sobre los escritores en el exilio, pero creo que el paralelismo es evidente:

Ese exceso de libertad es precisamente lo que más ata al escritor. Amenazados por la inmesidad del mundo y el carácter definitivo de sus problemas, se agarran deseperadamente al pasado; se agarran a sí mismos; desean quedarse tal como eran; tienen miedo del más mínimo cambio en sí mismos por temor a que todo se les desmorone; y finalmente se agarran con despero a la única esperanza que les queda, que es la esperanza de recuperar la patria. Pero la recuperación de la patria no puede realizarse sin lucha, y la lucha requiere fuerza; la fuerza colectiva, sin embargo, sólo puede crearse mediante la resignación del propio yo. Para crearla el escritor tiene que imponerse a sí mismo y a sus compatriotas una fe ciega y muchas más cegueras, mientras que el lujo del pensamiento libre y desinteresado se convierte en el más grave de los pecados. De modo que no sabe ser escritor sin patria, pero, para recuperar la patria tiene que dejar de ser escritor, escritor en serio.
Se me ocurre, con ganas de discutirlo, que cualquier compromiso del escritor con algo que no sea su escritura implica necesariamente esa ceguera de la que habla Gombrowicz. Comprometerse, adoptar una postura, finalmente implica un poco de fe ciega. También, por supuesto, comprometerse con la literatura implica entonces una ceguera ante ciertas cosas. (No me puedo resistir a decir que en Borges, en Homero, esto era literal.)

Esto no quiere decir que un escritor no vaya a tener convicciones políticas además de estéticas, pero quizá quiera decir que la condición de escritor, si es que tal cosa existe, implique mirar incluso las convicciones propias desde ese pensamiento libre y desinteresado del que suele salir la literatura.




01 julio 2008

Una entrevista

Desde hace un par de días, me he puesto a pensar en el posible papel que juega el escritor en la vida social de México. Ayer veía por televisión una entrevista a René Áviles Fabila. Se le preguntaba no como si fuera un escritor, una persona cuyo oficio es escribir, sino como a un gurú, alguien que conociera todas las respuestas. Áviles Fabila intentaba orientar la entrevista al terreno literario, pero el entrevistador insistía en llevarla al terreno de la metafísica y de lo esotérico. Al menos no le preguntó sobre la tragedia del News Divine.

Lo bueno es que ese programa no lo ha de ver más que la madre del entrevistador (y yo).