31 agosto 2009

KOALA

Un koala gigantesco que arrastra el cadáver demediado de una mujer agarrándolo por los cabellos contempla a través de unos prismáticos a dos hombres que caminan bajo el sol entre las ruinas.


Blog Day 2009

Este año no se me ha pasado el Blog Day por un milagro, así que hay que aprovechar. Estos son los 5 blogs que más he disfrutado leer este año:

1. El pez volador, de Martín Cristal. Me encanta la minuciosidad con la que analiza sus lecturas y su generosidad con los lectores del blog. Sus diagramas de La Ilíada son muy disfrutables y siempre llama a la reflexión cuando habla sobre la escritura.

2. El lamento de Portnoy, de Javier Avilés. Si hay tal cosa como un clásico de la blogósfera, tendría que ser este. Sus reseñas de cine y literatura siempre dan de que pensar, cuando no resultan polémicas. Un gran lector que comparte sus lecturas con los demás.

3. Tabula Rasa, de François Monti. Me impresiona siempre la similaridad de los mis gustos e intereses literarios con este blogger francés y toda la pandilla del Fric-Frac Club. Leer sus comentarios sobre Pynchon, Bolaño, Sebald o Gass siempre hace mi día.

4. El blog de Javier Marías. Incluye las notas que publica en diversos periódicos españoles, noticias sobre sus libros y la editorial del Rey de Redonda. Sus columnas siempre son muy interesantes y sin el blog nunca podría leerlas.

5. Las historias, de Alberto Chimal. Extraño el viejo blog de Alberto Chimal, cuando era más contenido y menos noticias, pero todavía es un lugar donde uno puede empezar a elegir enlaces y pasar horas y horas de buenas lecturas.


28 agosto 2009

De los libros en mi biblioteca

En el reacomodo de libros en el estudio, decidí dedicar un anaquel para todos los libros que tengo y que por una u otra razón, no he leído. Son unos 30. Están Cormac McCarthy, John Cheever, Sabato, Saramago, Fresán, Lezama Lima, Houellebec. Todo un festín. También en el reacomodo he ordenado libros por temas y autores. Mucha crítica literaria. Mucho Cortázar, Fuentes y Bolaño. También mucho Pynchon y mucho Daniel Sada. Lo peor de todo es que logré dejar un estante y medio vacíos: espacio para más libros. Claro, a fuerza de meter libros en cajas, regalar otros y desear no haber comprado algunos más. Por primera vez en mi vida me planteo la idea de que hay libros para conservar, para tener a la mano, y libros pasajeros, para vender a librerías de viejos o como papel. En esta última lista están todos los best-sellers que he ido acumulando con los años y algunos clásicos que no pienso volver a leer. Conservo con cariño, aunque sin mucha ilusión de conservarlo, mi primer libro: una novelización de El imperio contraataca.

24 agosto 2009

La Conquista nunca pasó


(Un fragmento mural de Diego Rivera)

Todo indica que en los nuevos libros de texto gratuitos para educación primaria no habrá Conquista ni Colonia. En realidad, la nota de La Jornada que enlazo señala omisiones más graves, que delatan el problema de fondo: no hay un verdadero trabajo pedagógico detrás de los nuevos libros, que parecen estar armados al vapor y sin tomar en cuenta la realidad educativa del país. Pero lo anterior no es el asunto de este apunte, sí lo es el extraño giro que ha tomado esta noticia en la blogósfera.

Tal pareciera que al desaparecer estos temas de los libros de texto gratuitos, dejaran de existir. Leo en Never Neutral, por ejemplo:

¿Cómo poder ahora contemplar la posibilidad de enseñar a los menores
los orígenes de la condición del mexicano? ¿Cómo entender la
psicogeografía de el DF sin tener siquiera un atisbo de cómo
Tenochtitlán devino la capital de la Nueva España?
Algo hay de eso. La historia de México, parece, es la que se consigna en los libros gratuitos de primaria. Borrar un pedazo del libro es como borrar la Historia, de la misma forma que omitir la píldora del día después de los métodos anticonceptivos parece negar su existencia. Salvo que no es cierto. Nada se borra y hay, afortunadamente, más libros, maestros, padres de familia, museos, murales y un largo etcétera. La reacción me parece muy exagerada. Peor aún, pierde el tiempo en minucias y hace que se ignore el problema de fondo: la existencia de los libros de texto gratuitos para educación primaria, únicos, controlados por el Estado.

Editado el 26 de agosto: Esta nota muestra mucho mejor a lo que me refiero.

23 agosto 2009

Diario

Hago limpieza profunda del estudio. Encuentro un viejo. Tiene una advertencia rúnica en la entrada. Comienza:

17 de noviembre de 1996: Mi nombre es René López Villamar y tengo 17 años...

La última entrada dice:

17 de mayo de 2003: Decidí, a medias, ser escritor y a seguro, estudiar literatura.

No reconozco a la persona que escribió ese diario. Se va a la basura.




22 agosto 2009

Si no está en la red no existe, 1

A menos de que sea el discurso "Connectivity = Poverty" de Bruce Sterling. Varios de los blogs que leo con frecuencia han hablado de este discurso, lo mejor que pueden, a favor o en contra, a partir sólo de fuentes secundarias. En el momento en que la red 2.0 comienza a tomar un verdadero auge, parece que nadie con una cámara, teléfono o grabador digital estuvo presente en la ponencia. Las mejores notas sobre la misma están hechas a mano. Lo cual refuerza irónicamente la idea de que la conectividad sí es pobreza: sólo los ricos pudieron escuchar de viva voz el discurso; los demás, nos quedamos con conjeturas.

20 agosto 2009

La propiedad intelectual como mecanismo de censura, 1

Ya comentaba en la nota Amazon o los delirios del poder cómo se está popularizando el uso de los derechos de autor como medio de censura. Hoy me encuentro con una nota sobre fanáticos de Harry Potter en el mismo sentido:

Desde que el buen Daniel Radcliffe decidió demostrar sus dotes actorales en la forma en que los niños actores suelen hacerlo al alcanzar la madurez legal (haciendo un desnudo en un monteja off-Broadway), los rumores sobre su sexualidad no han dejado de escucharse en las cloacas del periodismo amarillista (y entre los freudianos que siempre ven otra cosa en las varitas mágicas). Una situación que derivado en la apropiación de la figuta del Mago más Poderoso de la Historia por los muy cuestionables creadores de porntoons (esa extraña hueste que se hace preguntas del tipo: ¿El Pato Donald está desnudo?), y han cundido por doquier los ejercicios a lápiz y Photoshop de la vida íntima alternativa de los alumnos de Hogwarts.

Afortunadamente., existe una reacción contra toda acción, y ejércitos aún más numerosos de pottermaniacos se han dado a la caza de esos sitios que lindan con la pedofilia.

Extrañamente el argumento que suelen usar para denunciar a los sitios que albergan a esas imágeneses el de “uso ilegal de derechos de autor”, lo que nos hace preguntar muy preocupados si no será que la señora Rowling tiene planes de mudar la saga a los terrenos de Daniel Steel.







Nadie nos debe nada

Una suerte de coda a la nota anterior:

Puede sonar presumido, pero no creo que haya nada de malo en considerarse un artista. Hay sacrificios y ventajas. Cuando discutía mi nuevo libro con una pareja de escritores, me preguntaban como era que podía trabajar sin un adelanto. Yo no entendía como podían trabajar con uno. Ellos decían que necesitaban una cierta cantidad de dinero y que tenían hijos. Sonaba como si sus hijos fuesen una carga terrible y me pareció que usaban la palabra "necesito" cuando en realidad deberían decir "quiero". No hay nada de malo en dar prioridad a algo por sobre la escritura. El esposo ha vendido muchos más libros que yo y tiene mucho más dinero, pero parece que ser escritor lo hace infeliz. Un día me decía lo fácil que la tenía yo y la cantidad de adelanto que necesitaba; yo exploté. Le dije que su libro no era más valioso que el mío sólo porque tenía hijos. Somos afortunados de ser escritores. Nadie nos debe nada.


19 agosto 2009

Algunas notas sobre el Programa de Jóvenes Creadores 2009


(El logo del FONCA, tomado de su sitio en línea)

No es posible pasar un tiempo en la vidilla cultural en México, por corto que sea, sin escuchar hablar de las "becas del FONCA", comúnmente en frases como "son un fraude las becas del FONCA, otra vez no me la dieron", "desde que se sacó la beca del FONCA se cree mucho" o "claro que se la dieron, conocía al jurado". Si uno comparte unas copas con algún joven poeta o escritor mexicano, descubrirá que casi todos tienen una historia de intrigas, favoritismos y misterios sobre  por qué no les dieron dicha beca. Así que, cuando en Tediósfera apareció una críptica nota sobre el FONCA Day, el día en que se anunciaban las famosas becas, me decidí a mirar un poco más de cerca el asunto. Hablaré sólo de la especialidad de Letras, que es donde puedo hablar con algo de conocimiento.

El pasado viernes se dieron a conocer los resultados de la convocatoria de Jóvenes Creadores, organizado por el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA), en México. Se otorgarán 200 estímulos (este año se duplicaron), que consisten en una renta mensual de $7,967.00 pesos mexicanos por un año, es decir, unos 7400 USD por creador. En total, un poco más de 19 millones de pesos, que, se mire por donde se mire, no es tanto dinero, guardada la proporción con cómo se gasta el dinero en el país. Por ejemplo, en 2008 el gobierno federal gastó mil 464 millones de pesos en comunicación social.



De la lectura del acta de la Comisión de Selección, se desprende que el 10% de los 500 postulantes obtuvieron la beca. Esto no es aleatorio. De acuerdo al propio FONCA, las becas se otorgan en un criterio proporcional. Se otorgaron 15 becas respectivamente en poesía y cuento, las categorías con más postulantes, 14 en novela y sólo 6 en ensayo. Dejo al lector ocioso la tarea de ver si estos números también son proporcionales.

De la lectura del actas se desprenden otros datos mucho más interesantes: ninguno de los postulantes en cuento o ensayo tienen "Trayectoria B", es decir, tres o más obras publicadas. De entre los postulantes de novela sólo hay dos, pero en poesía hay once. Por un amplio margen, poesía es también el área con más aspirantes con al menos una obra publicada. Quizá estas cifras muestren un atisbo a los intereses de los jóvenes escritores en México y avisa de futuros problemas: una carencia de ensayistas y por tanto de crítica (para colmo, los concursos de ensayo son los que con mayor frecuencia se declaran desiertos) y una realidad editorial (y lectora) que va a chocar contra la marea de cuentistas y poetas que se vienen.

Por otra parte, el acta señala aquellos aspirantes que tienen alguna relación con el Comité de Selección, ya que los miembros de la comisión se abstienen de evaluar a los postulantes con algún vínculo laboral, personal o académico con ellos. No obstante, el resto del comité encuentra muchas de estas omisiones dignas de la beca. A saber, los que algún miembro se escusa de calificar, pero consiguen finalmente la beca son Luis Felipe Gómez Lomelí, Edgar Omar Avilés Martínez, Gabriela Vanessa Damián Miravete, Alí Calderón Farfán y Carlos Jair Cortés Montes.

Esta lista no debería sorprender a nadie y no es elemento para fundar ningún reclamo de parcialidad del comité. Una buena cantidad de los nombres de los seleccionados me es desconocida y no me sorprendería que para el comité fuera así también. Mi única preocupación real es que creo que no todos los jurados declararon todos sus vínculos. Después de pensarlo cinco veces, no voy a dar ningún ejemplo. No voy a mencionar nombres que quizá por un error de percepción mía resultarían en una acusación seria. También comprendo que resulta algo imposible que los miembros del comité no conozcan de una u otra manera a muchos más de los postulantes, aunque me habría gustado que en todo caso hubiera habido algo más de transparencia o claridad en lo que constituye un vínculo laboral o académico de acuerdo al Código de ética del FONCA. (Y perdón por andar de sospechosista.)



Por último, también me preocupa que no haya más transparencia en cuanto a la naturaleza de los proyectos seleccionados. Los he buscado por todas partes sin suerte. En la página del FONCA aparece la lista de beneficiarios desde 1989, pero no los proyectos ni sus resultados. En el blog de Tryno Maldonado, uno de los cincuenta beneficiados en la especialidad, apareció hace poco una nota, Los dispendios del FONCA, tomada a su vez de Proceso, en la que se señala que:

La publicación, el pasado 31 de julio, de la 13 edición de las becas del Sistema Nacional de Creadores evidenció no sólo la irresponsabilidad del sistema gubernamental de la cultura, sino también la falta de solidaridad social que manifiestan numerosos artistas. Subvencionados vergonzosamente por la ciudadanía, los creadores visuales beneficiados con los estímulos deberían hacer públicos los argumentos que los llevaron a solicitar las codiciadas becas.
Ojalá dentro de poco no aparezca una nota así sobre el Programa de jóvenes Creadores. No hizo falta buscar demasiado para encontrar notas negativas sobre las becas. El problema de levantar la voz contra el proceso de selección cuando se participó en el mismo es que siempre se puede recurrir al argumento emocional de la envidia. Pero no estaría de más que fueran los propios artistas quienes demostraran qué es lo que buscan conseguir con ayuda de la beca. Dar a conocer su obra, al fin y al cabo, les beneficia a ellos mismos.

18 agosto 2009

En preparación

Hoy mi pantalla se ve así:


Un poco de inspiración para la nueva novela. (Y no, todavía no he resuelto que voy a hacer para compartir el proyecto, se siguen aceptando ideas.)

Capitulación

No una ni dos sino tres veces he intentado leer The Yiddish Policemen's Union de Michael Chabon, y no consigo avanzar más que unas cuantas páginas antes de abandonar la lectura. La novela tiene una idea muy interesante, pero avanza con una lentitud pasmosa y no demasiada astucia. No haberle encontrado  el gusto al libro me frustra un poco.

17 agosto 2009

Ruíz Zafón, fan de Danielweski

Para los que han estado viviendo bajo una piedra, Carlos Ruíz Zafón, escritor español afincado en Los Ángeles, es uno de los fenómenos editoriales más fuertes del mercado hispanoparlante. La sombra del viento, su primera novela "para adultos" ha vendido más de 5 millones de ejemplares en los 30 idiomas a los que ha sido traducida. La razón de este éxito desmedido merece nota aparte. Sin embargo, algo que me llamó enormemente la atención, fue esta descripción, que no recuerdo se haya señalado antes:

Había leído la fisonomía de aquella casa en mil encarnaciones y ángulos en las páginas de Juilán. En La casa roja, el palacete se aprecia como un tenebroso caserón más grande por dentro que por fuera, que cambiaba lentamente de forma, crecía en pasillos, galerías y áticos imposibles, escaleras infinitas que no conducían a ninguna parte y alumbraba habitaciones oscuras que aparecían y desaparecían de la noche a la mañana, llevándose consigo a los incautos que se adentraban en ellas sin que nadie les volviese a ver.


El lector avezado reconocerá en esa descripción a la enigmática casa de Ash Tree Lane en House of Leaves. Tratar de hacer una comparativa entre ambas novelas sería superfluo: una es literatura y la otra un simple divertimento. No obstante, no dejo de apreciar el guiño que hace Ruíz Zafón a Danielewski (dado que ambos viven en Los Ángeles, quizá se conozcan). Zafón elije el adjetivo apropiado para la novela ficticia, roja, como es rojo el minotauro de la novela de Danielewski. Al trasladar la historia de la casa de Ash Tree Lane a la Barcelona de los años 20 de su novela, pone a los narradores de House of Leaves en una relación parecida a la que dicha novela relaciona a Pierre Menard con Cervantes y agrega un atisbo más de evidencia sobre el origen de la enigmática casa. Más importante, por el significado que tiene esa mansión en La sombra del viento, queda bien claro que el español entendió la novela de Danielewski, lo cual no es poco decir.

El punto fantasma, 1


Un enredado preludio bibliográfico

Lawrence Miles
es uno de los mejores escritores de ciencia ficción vivos, injustamente marginado o automarginado por los círculos en donde ha elegido difundir su obra. The Book of the War es el primer libro de la Faction Paradox, un culto de terroristas vudú con capacidad de viajar por el tiempo. Editado y co-escrito por Miles, The Book of the War es una novela-diccionario que narra el inicio de un conflicto conocido simplemente como La Guerra, una lucha por el control de la Historia entre dos facciones de viajeros en el tiempo: sus actuales dueños y un enemigo tan peligroso que nombrarlo sería tanto como declarar la derrota. La novela es una pequeña joya que por momentos sobrepasa El Diccionario Jázaro de Milorad Pavic y por momentos provoca un desasosiego similar a la lectura de House of Leaves.

Humanidad

En la entrada dedicada a Humanidad, los misteriosos cronistas de La Guerra cuentan una historia curiosa: el Punto Fantasma. A diferencia de otras razas, la humanidad ha avanzado a una velocidad impresionante a lo largo de la historia. Del siglo XVIII a la fecha, el avance ha sido incluso más vertiginoso. Sin embargo, en el siglo XXI, este maravilloso progreso se detiene. "All that humanity needed was the will," escribe Miles. "But somehow, after millions of years of effort, the will had unexpectedly vanished". La humanidad llega a su punto fantasma. Desde ese momento en adelante, el progreso se detiene. Justo en el momento en que la humanidad estaba a punto de alcanzar su propia "iluminación" el fuego se apaga. Por supuesto, la humanidad sigue, pero su importancia dentro de la Historia desaparece. Durante los siguientes diez millones de años, la humanidad subsiste en ese estado aletargado.

Por el lado de la narrativa, es un argumento cómodo. Sirve para explicar por qué el futuro de la humanidad, desde El quinto elemento, Blade Runner o Snow Crash, pasando por Pórtico, hasta Aliens o Star Trek, se ve prácticamente igual. La tecnología se expande o se refina o se produce a gran escala, pero no aparece ningún invento tan importante como la imprenta de tipo móvil o el internet; las estructuras sociales son las del presente o versiones utópicas o distópicas del presente. Es un argumento cómodo, pero Miles no es un escritor que se preste a argumentos cómodos.

Esta ciudad nunca nos dejará ir



(Chicago desde el espacio, fotografiado por la NASA)


En This Town Will Never Let Us Go, Miles ensaya con minuciosidad la historia del Punto Fantasma. Desde un punto de vista privilegiado, la novela narra, minuto a minuto, las últimas seis horas de una humanidad en proyecto, que está a punto de desvanecerse en el Tiempo. Londres, o una ciudad que podría ser Londres, se ve intersectada por La Guerra, una guerra tan sutil que nadie se cuestiona sus motivos, con víctimas tan casuales que nadie las extraña. Una adolescente, suerte de alquimista pop, se lanza en una carrera contra el tiempo para hacer un ritual que despertará lo que está enterrado bajo la ciudad; lo que en realidad la ciudad siempre ha sido. Un conductor de ambulancias realiza su propio recorrido en un intento desesperado por detener la Guerra. Una estrella del pop descubre que una de las millones de imágenes que de ella se reproducen diariamente está cobrando vida propia.

El subtítulo de la novela avisa de qué va en realidad en asunto: "War. Culture. Politics." Un temario ambicioso para cualquier novelista, sea o no de ciencia ficción, que Miles aborda con dignidad y no sin algunos momentos de pura genialidad. Faltan pocas cosas en la novela: se habla de los Muppets, Sherlock Holmes, de cómo fabricar una bomba nuclear, de Cristina Aguilera, sus clones (literalmente) y Finnegans Wake. El final, ya se imagina, es trágico, pero también es sorprendente.

El punto fantasma
México se jodió en 1968. En los años sesenta Estados Unidos, con todo y su racismo, reformó su sociedad. Los mexicanos no. Al cerrar la puerta al cambio de mentalidad en 1968 México comenzó a colapsarse.
[...]
Este país ya no tiene cultura. México tiene costumbres que repite; una cultura existe si hay producción de bienestar.

—Heriberto Yepez, en una entrevista realizada por Rogelio Villareal para Milenio Diario.

Sin embargo, es posible que la guerra que se emprenda sólo traiga como resultados algunas fintas y la detención de algún personaje menor. Ocupados como están en la imagen, los gobernantes apuestan al golpe mediático más que a la tarea constante.

—Edilberto Aldán, en La Jornada Aguascalientes.

En el fondo, si puedes ignorar las imágenes y ver el pulso, el mensaje es el mismo que transmiten todos, desde los fabricantes de juegos hasta los de chocolates...

—Lawrence Miles, This Town Will Never Let Us Go

14 agosto 2009

Escribiendo una novela, 2

La entrada anterior tuvo una respuesta abrumadora, ya que mis cinco lectores resultaron ser nueve (diez con Aldán, que contestó en Facebook) y todos dieron muy buenas ideas. Creo que la opción más viable es crear un blog privado, al que sólo tengan acceso los interesados, desde dónde puedan verse los avances en el trabajo. Es un poco engorroso porque para que un blog privado funcione necesita que los usuarios estén registrados (si es Blogger) o que usen una contraseña para entrar (si es algún otro servicio). Quizá haya algún método menos complicado para resolver esta cuestión, que alguien con más web-kung-fu podría resolver. Esto eliminaría mi preocupación por la parte de "publicación" del asunto, aunque disminuiría el número de ojos.

Jaime también preguntaba si no me preocupaba el plagio. No sé si esté bien o mal, pero no me preocupa. Es algo que ni siquiera me había pasado por la cabeza. Quizá sea porque estoy acostumbrado al libre intercambio de ideas en Internet o porque en realidad no creo que nadie se vaya a molestar en robar mis ideas. Resulta algo irónico que al publicarlo en línea, aunque me podría ver comprometido en algún concurso, estaría protegiendo inmediatamente mis ideas contra cualquier plagio.

Lo cierto es que el proyecto de novela me tiene bastante entusiasmado y tengo muchas ganas de compartirlo con todos, así que pronto les platicaré cómo voy a resolver el asunto.

13 agosto 2009

Escribiendo una novela

Después de muchos, muchos meses de investigación, tratamiento, exploración y similares, comienzo a escribir una novela.  Mi novela anterior, que había escrito hace un par de años y que en algún momento tenía intención de revisar a ver si era salvable, desapareció en el cambio de disco duro de mi ordenador. Sólo quedó un borrador de los primeros capítulos. No me parecen tan malos. Pero no escribo esta nota para quejarme de la desaparición de el archivo de la computadora...

Decía, pues, que escribo una novela, pero no se me antoja escribirla en silencio. Me gustaría platicar sobre lo que va pasando, lo que voy haciendo, y con algo de suerte leer un comentario que vaya más allá de "eso pinta bien" o "córtate las manos" o cualquiera de esos comentarios de gente aburrida que mata el tiempo en Internet. El caso es que también me gustaría enviar la novela que comienzo a escribir a algún concurso, pero los concursos insisten en no haber publicado nada de la novela en ninguna parte. Tiene su sentido. Sin embargo, eso arruina la idea de ir compartiendo lo que voy escribiendo y demás.

¿Qué harían ustedes en mi lugar?

12 agosto 2009

Servicio de la comunidad

Les pido ayuda. Se trata de encontrar a dos personas que conocí hace años, que estimo mucho, y luego les perdí la pista. Esta historia no sucedería de no ser porque tengo una prodigiosa mala memoria para todo lo que no sea literatura o matemáticas:

Por el año 98 o 99 yo estudiaba Ingeniería Electrónica en la Universidad La Salle, en la colonia Condesa en la Ciudad de México. Como parte de los requisitos para aprobar el semestre había que cumplir con cierto número de créditos culturales, que cubrí asistiendo a un taller de lectura y creación literaria en la universidad. Recuerdo que era los sábados y que asistiera era testamento de lo mucho que me gustaba el taller. También creo recordar que uno de mis maestros se llamaba Jorge y el otro se llamaba Javier. Siempre me confundía con quién era quién. Creo recordar también que tenían una pequeña editorial independiente, de corta vida, y que eran amigos o conocidos de Paco Ignacio Taibo II. También recuerdo que asistían a un importante taller literario en San Ángel. Uno de ellos, cuando supo que estudiaba ingeniería, me dijo "déjala, no la vas a soportar" y yo nunca le creí. Fue la única persona que me lo dijo y tenía razón. Más importante, aunque después estudié Letras y muchos otros cursos, nunca aprendí tanto sobre literatura y sobre escritura como con ellos.

En el último año de la carrera tenía laboratorio de comunicaciones los sábados, así que dejé de asistir al taller (ya había cubierto los créditos, pero seguía asistiendo). Les perdí la pista. En algún momento me encontré con uno de mis compañeros del taller, que era más joven que yo y que era mucho más inteligente: se fue a estudiar literatura al Claustro de Sor Juana. Años después, cuando entré a la Facultad de Filosofía y Letras, me crucé en un pasillo con uno de ellos, quedamos en vernos después, y volví a perderle la pista. Hablamos de Hamlet de Keneth Brannagh, que por aquel entonces era imposible de conseguir en la versión completa: los dos somos fans del bardo. Se había casado. Asistía a algún seminario en la Facultad.

Me gustaría contactarlos de nuevo. Si alguien tiene alguna idea de quienes son, les pido que dejen un comentario aquí o envíen un correo a elmago79@yahoo.com. Y si creen que conocen a alguien que pueda saber de ellos, pasen la voz.

Gracias.

René López Villamar

Braulio Peralta sobre el teatro mexicano

Braulio Peralta escribe en Milenio una nota sobre el estado del teatro mexicano, que mutatis mutandis, se aplica prácticamente a cualquier área de la cultura en México:

No hay que otorgar y aceptar becas sólo porque hay presupuesto.Primero
habría que descubrir a los artistas. Insisto en que el Estado y la
Universidad deberían cambiar sus fórmulas de trabajo a fin de encontrar
mejores creadores, con puestas en escena realmente trascendentes en el
ámbito cultural. Algo sucedió generacionalmente; se perdió el esfuerzo
que implica crear elencos sólidos en sus trayectorias.
La postura es algo en lo que estoy de acuerdo desde hace un buen rato.




11 agosto 2009

Escalante vs. Sicilia: Round 4

En el suplemento Laberinto de Milenio aparece un texto de Evodio Escalante, De la apropiación en el arte contemporáneo, que es el texto que habría esperado que escribiera desde el principio, aunque habría matado la polémica en torno al supuesto plagio en Tríptico de Desierto. Le da con todo a Javier Sicilia, pero esta vez con claridad, con argumentos y con reflexión; y de paso le da a Rafel Lemus (casi casi por metiche):

Hoy basta con tintinear la campanilla de la apropiación para que el poeta pretendidamente sublime salga a gritar como un histérico a la plaza pública, rasgándose como un galeote las vestiduras y prodigando a los cuatro vientos lo más florido de su lenguaje literario. Los defensores del establishment, por su parte, se identifican por principio con el “agraviado” y se niegan a advertir la existencia de una doble falta tanto moral como literaria, bajo pretexto de que este argüende tiene que ver no con el horroroso plagio convertido en tabú sino con la misteriosa “desaparición” de unas inútiles comillas que ya nadie suele emplear por flojera o porque pasaron de moda.

Más que lo de las comillas, que al fin y al cabo no es más que un juego, le dolerá a Lemus que digan que es un defensor del establishment. Javier Sicilia se metió con el ogro, y si fuera su abogado le recomendaría que mejor "aguante vara". En lo personal sigo en profundo desacuerdo con la postura de Escalante, pero este texto no es ya el torpe exabrupto que dio inicio a la polémica y requiere de reflexión para formular una réplica.

Y a todo esto: ¿Alguien ha leído Tríptico del Desierto? Yo lo he empezado y tengo un proyecto con él, que les presentaré en breve (o cuando el tiempo alcance).

Temporada de caza para el león negro, de Tryno Maldonado



Desde hace tiempo tenía ganas de escribir una reseña de Temporada de caza para el león negro de Tryno Maldonado. Originalmente HermanoCerdo me encargó la reseña, pero después el editor decidió que sería mejor hablar de Casi nunca de Daniel Sada y así fue. Me volvieron a dar ganas cuando apareció una nota titulada Realismo superficial y la nueva novela hispanoamericana:

Estas nuevas novelas [Entre las que se encuentra Temporada de caza...] se limitan a la superficie de la historia, una superficie brillante compuesta de una narración simple y fácil de transitar. Las profundidades de donde se puede extraer significado no son negadas por los autores, pero se rehúsan en mayor o menor grado a exponerlo o explicarlo, o siquiera a indicar abiertamente que puede haber una exégesis o interpretación de lo narrado.
Así que seguía con la idea de escribir sobre el libro. Ya no. Alguien escribió casi exactamente lo que pensaba sobre Temporada de caza... Para los que le temen a los hipervínculos, dejo una probadita para que se animen:

La verdadera diferencia entre Maldonado Y Fadanelli me parece muy clara: un escritor a primera vista demasiado novel como para publicar nada, capaz de entregar cualquier esbozo a una editorial, y un escritor que profundiza, observa y, sobre todo (sobre todo), demuestra una capacidad de trabajo y pulido de sus textos. Anoche hablaba acerca de la implicación vital que conlleva escribir una novela, para algunos incluso un proceso trágico, una constante lucha consigo mismo. Existe, claro está, la escritura rápida y efectista tan de moda, repito, hoy en día. Quizás sea ese el motivo de que hoy en día se publique tanto: una absoluta falta de amor propio.


Quizá lo del amor propio es un poco excesivo. Pero así las cosas, me pongo a trabajar en otras reseñas. (¡Y una novela! En serio. ¡Una novela!).



10 agosto 2009

Cultura y presupuesto

Una de esas notas que no dicen nada pero parece que dicen mucho, en El Universal, narra las desventuras de la burocracia cultural mexicana (perdón por el pleonasmo) ante los brutales recortes en el presupuesto:

La pianista María Teresa Frenk, al frente de la Coordinación Nacional de Música y Ópera apenas desde enero pasado, renunció a su cargo hace una semana. Los motivos ella misma los ventiló en un mensaje electrónico enviado a su comunidad. “Se nos pide un recorte de 50 % del pago de honorarios más la cancelación de todo lo artístico que implique costos para la CNMO a partir de este momento. No quiero ser yo la que ejecute semejante cosa.”

Yo tampoco querría hacerlo. Sin embargo, espero que la comunidad cultural mexicana (perdón por la hipérbole) tome esto no sólo como una oportunidad de rasgarse las vestiduras ante la poca importancia que le da el gobierno a la cultura, sino para soltarse de los brazos de papá e independizarse, aunque sea un poco.

Zambra y Postpoesía



En el último número de Letras Libres (repito, sorprendentemente bueno) Alejandro Zambra escribe una suerte de reseña de Postpoesía de Agustín Fernández Mallo.

Para aquellos que han vivido debajo de un tocón el último año, Postpoesía, hacía un nuevo paradigma, quedó finalista en el Premio Anagrama de Ensayo y es una formulación teórica de los preceptos que llevaron al autor a crear obras como la trilogía Nocilla y Yo siempre regreso a los pezones y al punto 7 del Tractaus, que son muy difíciles de conseguir en México. Aunque muchos no lo bajan de charlatán, tanto en sus obras poéticas como en este ensayo, Fernández Mallo plantea la idea de que la poesía como la conocemos ha llegado a un desgaste total, debido a que ha permanecido cerrada a toda influencia exterior por demasiado tiempo. Sí, como dice Milorad Pavic en el Diccionario Jázaro, “Un libro puede ser como un viñedo regado con lluvia o uno regado con vino”, la poesía ha sido regada tanto tiempo con su propio fruto que se ha transformado en vinagre. La verdad o falsedad de esa afirmación es lo que el ensayista defiende a lo largo de Postpoesía, que además propone una posible solución al mencionado desgaste.

Por todo lo anterior, no me deja de extrañar el comentario de Alejandro Zambra:

Casi nada de lo que los autores proponen –es sólo un autor, en realidad, Agustín Fernández Mallo, pero ocupa con tanta frecuencia la primera del plural que cualquiera se confunde–, casi nada de lo que el autor propone, digo, es válido para la poesía latinoamericana.
Quizá haya tanta dubitación en esa frase porque ni él mismo se lo cree. Si bien admite no conocer la poesía española contemporánea (lo cual me hace cuestionar la pertinencia de que haya sido él quien reseñara este libro), a Zambra le parece que nada de lo que el ensayo dice aplica a nuestra realidad e incluso le parece antiguo. Por supuesto, el reseñista presenta ejemplos de lo que el ensayo llamaría poesía expandida, pero incluso al lector de poesía de a pie le sonarán a excepciones. El resto de la poesía latinoamericana cae dentro de lo que Fernández Mallo poesía convencional y se le podrían aplicar los mismos cuestionamientos a los que sujeta el autor a la poesía española. Bastaría mirar la polémica en torno a Tríptico del desierto, que se comentó de manera extensa en esta memoria, para observar que los valores que se enarbolan al hablar de poesía hoy, en México, poco tienen que ver con "estas propuestas tan razonables" —como bien dice Zambra— y mucho con todos los elementos que Fernández Mallo critica, con razón o no, en su ensayo.

07 agosto 2009

Amazon o los delirios del poder


Ya es noticia vieja. Hace unas semanas, Amazon desapareció sin previo aviso copias de 1984 y Animal Farm de George Orwell de los Kindles de sus usuarios. La ironía es evidente. El problema radicaba en que los editores de esos títulos no tenían los derechos para distribuirlo en los Estados Unidos. Algunos han equiparado esto con que una librería se metiera a tu casa para sacar un ejemplar de tu librero. Esto es ridículo, como han señalado varios comentaristas, pero tiene un antecedente en el bando contrario: un famoso video proyectado en los MTV Video Music Awards del 2000 el que los integrantes de Metallica entran a la casa de un joven que había descargado "I Disappear" de Napster y se llevan todas sus cosas. El incidente le costó mucha credibilidad a Metallica y quizá no sea coincidencia que después la banda entrara en uno de sus periodos más grises. Amazon ya no podría tener menos credibilidad, sí se mira su historial. Sin embargo, lidiar con Amazon es como lidiar aquí en México con Telmex. Podrán ser igual de cínicos o despiadados, pero la competencia es igual o peor y su nivel de oferta y servicio no se compara.

Lo más extraño del caso es que pocos han mencionado el hecho de que los propios usuarios pagaron por la tecnología que permitió a Amazon borrar el contenido, de la misma forma que pagan a Microsoft por las puertas traseras por las que la compañía puede alterar o inutilizar su sistema operativo y también por las protecciones que impiden que los reproductores de DVD y Blu-Ray reproduzcan soportes no aprobados. (De la misma forma que los que asistimos a la cadena Cinemex al cine pagamos por ver los estúpidos comerciales del "papá pirata".)

¿Por qué hace esto Amazon? En principio, porque pueden. No hay nada que detenga a Amazon de borrar contenidos. Los clientes han aceptado esto en los términos de servicio al comprar el dispositivo. Y mientras un estudio de mercado no le indique que esta acción sería contraproducente a su negocio (y no lo hizo) no va a dejar de usar estas prácticas. Sin embargo, el caso de Amazon y Orwell no son más que la punta del iceberg de un problema mucho más grande.

En la Argentina, el Grupo Clarín ataca a un blog independiente que cuestiona sus métodos, en un franco acto de censura. Sin embargo, la censura se justifica por medio de la propiedad intelectual: dado que la palabra Clarín es una marca registrada, no puede usarse en nombres de dominio por terceros. Sin importar todas los precedentes y convenciones internacionales de nombres dominio (los de NIC.MX me molestan todos los días para que registre unodetres.com.mx directamente bajo .mx a riesgo de perder el nombre a un tercero) el juez ordena una multa de 500 pesos diarios por cada día que el sitio continúe abierto. ¿Por que hizo esto Grupo Clarín? En principio, porque puede. De la misma forma que el congreso argentino amenaza con pasar una ley para el retraso tecnológico. Qué estas cosas sucedan en el país de América Latina con uno de los mayores niveles de penetración de Internet no es coincidencia. Como dice el dicho, cuando veas las barbas del vecino cortar, pon las tuyas a remojar. Ya en México el partido oficial censuró a El Universal y a Youtube con el mismo argumento: que los videos que señalaban eran de su propiedad (sin importar que la campaña fuera pública y pagada con dinero público). Y Somexfon opina que es ilegal poner la radio en un salón de belleza. Lo hacen porque pueden.

Sin embargo, de comprobarse, la peor forma de censura hasta el momento sería la que ha provocado que se lanzaran ayer ataques informáticos masivos para derribar Twitter, Facebook y Google. (De hecho, al momento de redactar esta nota, todo el servicio de Blogger está inaccesible). Según el jefe de seguridad de Facebook, los ataques habrían salido de Rusia con la finalidad de acallar a un sólo usuario que opinaba sobre el conflicto entre Georgia y Rusia. ¿Por qué hicieron esto, de ser cierto? En principio, porque se puede.

Hagamos lo sencillo: Escandalizarnos. Rasgarse las vestiduras electrónicas es gratis y se ve muy bien en pantalla. Hagamos algo mejor: difundamos esta información. Mientras seamos ratoncillos, podremos escabullirnos de las serpientes y llegar a la villa a contarlo. Aprovechemos la libertad de Internet mientras dure, la libertad de opinión mientras aun se puede. Antes de que borren de 1984. La única forma de que se detengan es que vean que no les conviene. O mejor aún, que no se pueda. Desafortunadamente, el mundo no es Internet, pero de algo cuenta. Estamos frente a una revolución cultural que no le pide nada a la revolución industrial. Y no va a ser una revolución incruenta. Pero de nosotros depende como queden las cosas cuando se asiente la niebla de guerra. ¿Por qué habría que hacerlo? En principio, porque podemos.


06 agosto 2009

¡Mi Moleskine!

Un desperfecto informático misterioso hizo desaparecer por horas a Tomboy, programa del cual dependo para tomar notas de prácticamente todo: el teléfono de mi novia, cosas que quiero escribir en esta memoria, apuntes para cuentos, citas de negocios, direcciones... Así que por lapso de cuarenta minutos entré en crisis. Luego respire profundamente, busqué la solución por Internet y recuperé todo.

03 agosto 2009

Presentación de Babylon King


Ediciones Uno de Tres sigue trabajando en servicio a la comunidad y ahora los invita a la presentación de la novela gráfica Babylon King en Badabing Comics. Por cierto, dentro de muy poco estará listo el primer libro de nuestra línea infantil, y tendremos una sorpresa para todos al respecto.

01 agosto 2009

Agosto

Tengo la superstición
de que agosto no es un buen mes para hacer nada.

Lo recuerdo siempre como un mes caluroso, inmóvil, tedioso.

Nunca tengo dinero en agosto.
Los problemas más banales y tristes siempre saltan en agosto.
Mejor cierro los ojos y espero a que sea septiembre.

Este año quiero un agosto radiante,
en el que pasen cosas,
un agosto del que traiga buenos recuerdos,
que no se pierda como ruido blanco.