30 octubre 2009

La noche boca arriba: el juego

La noche boca arriba

La noche boca arriba es un juego de rol para dos personas, que necesita de lápiz, papel y un mazo de cartas.

Un juego de rol basado en el cuento de Julio Cortázar: A veces, Jorge es un candidato a paciente de psiquiátrico, pero otras veces lidera un batallón de caballería enfrentado al ejército inumerable del Rey No Muerto. El propio Jorge sospecha que sólo una de estas realidades puede ser auténtica… ¿pero cuál?

Ganador del desafío Pirmero Tira, Luego Hablamos, aparece en versión de playtest listo para descargarse.

Descarga La noche boca arriba: el juego de rol (playtest)



29 octubre 2009

Estar conectado es ser pobre

Poor folk love their cellphones!
—Bruce Sterling
Hace unos meses mencionaba en esta memoria una conferencia de Bruce Sterling que curiosamente no se encuentra en la red, aunque existen muchas notas al respecto. El tema de esa conferencia —todo indica— fue que es un error medir la conectividad como una medida de riqueza, sino al contrario. Sterling señala que sólo los pobres están obsesionados con sus conexiones. "Cualquiera con un alma fuerte o una cartera gorda puede apagar su celular y cultivar jardines privados que mantienen Internet alejada".

En su momento, las notas sobre la conferencia causaron una pequeña polémica entre los technorati, pero tras reflexionar un poco los puntos que hace Sterling se revelan como ciertos. Facebook es como vivir en un vecindario apretado, mal ventilado y con problemas en la cañería. Te enteras de quién es amigo de quién, a quién le va mal en el trabajo y quién acaba de terminar con su novio. Los vendedores de baratijas de puerta en puerta te asedian. Qué estas condiciones de vida sean deseables es un indicador de pobreza. Lo mismo puede decirse del teléfono celular, que hace mucho dejó de ser una marca de clase y se transformó en un instrumento de oficina. Es rico el que puede apagar el celular sin miedo a quedarse sin trabajo. Preferimos usar chats y correos electrónicos para estar en contacto con los amigos porque encontrarse físicamente es mucho más caro, tanto por el tiempo invertido como porque tomarse una copa de vino cuesta. Los escritores que recurren a los blogs para dar a conocer su obra, por supuesto, también son pobres. Los ricos tienen las conexiones para hacerse publicar y en caso necesario pagar la comercialización de su obra en papel, en el mundo real, sin apoyos gubernamentales.

El término aldea global es muy apropiado para este nuevo mundo. En Internet vuelve el trueque, el intercambio en la plaza pública, el chisme de los vecinos, el ostracismo como medida de castigo y la falta de privacidad. Las decisiones se toman por el concilio de ancianos y la justicia es la justicia de la turba. Otra Internet es posible para aquellos que tienen la capacidad de pagar por ella: sitios privados, contenido premium, para unos pocos, en lugares menos atestados, sin anuncios para bajar de peso ni ofertas para encontrar el amor de tu vida.

No deja de ser curioso que en México el nuevo paquete de impuestos contemple gravar las telecomunicaciones. Nuestros legisladores, tan ricos como ignorantes, que en la mayoría de los casos no saben ni siquiera prender una computadora, quieren pensar que la conectividad es algo a lo que sólo tienen acceso las élites, sin darse cuenta de que en realidad están cargando el costo a aquellos que dependemos de la tecnología para sobrevivir.



* * *

Hoy salió Ubuntu 9.10 Karmic Koala, la nueva versión del sistema operativo de los ricos. A diferencia de Windows 7, que venía preinstalado en el nuevo ordenador desde el cual escribo esta nota, Ubuntu no tiene comerciales. No te ofrece versiones de prueba trucadas de programas de dudosa calidad (entre los que incluyo el propio Windows 7), sino que viene con todo listo para usarse. En vez de desgastarse buscando en la red programas adicionales, todo se agrega desde una fuente única. Al encenderse, no aparecen recordatorios sobre el poco dinero que tiene y que ya debería de mejorar el sistema operativo previo pago con tarjeta de crédito. A diferencia de los sistemas operativos para pobres, Ubuntu funciona mejor, tiene mejores efectos gráficos y es gratuito. Por algo se le llama software libre. Además, siempre te deja la opción de conservar tu viejo sistema operativo para pobres en caso de que, por ejemplo, necesites usar Adobe InDesign para ganarte la vida.

26 octubre 2009

I jump free this weel.
On fire. Blaze a breeze.

I'll devastate the World.
No big deal. New mutiny all
around. With a twist.

With a Smile. A frown.

Allmighty sixteen and so freeeeee.


El creador de esta memoria hoy cumple treinta años, aunque muy en fondo sabe que siempre tendrá dieciséis.

24 octubre 2009

De la generación de los setenta

Catalogar autores por su fecha de nacimiento es anacrónico y falto de creatividad intelectual, pero Maldonado y Chimal, al igual que otros narradores nacidos en los setenta, representan un común denominador generacional.
Ignacio M. Sánchez Prado, "El síndrome de Golo" en Tierra Adentro 160



Con algo de enojo, leo en Tierra Adentro 160 (PDF) el texto del que sale la anterior cita, en el que el profesor Sánchez Prado hace pomada a los escritores nacidos en los setenta (aunque le parezca anacrónico y falto de creatividad intelectual). No queda títere con cabeza. Hasta al pobre de Goran Petrovic, que ni es mexicano ni nació en los setenta, le toca. Así de dura está la carnicería. Sin embargo, por más que me gusten las carnicerías, esta en particular nace a partir de una lectura errónea de Los esclavos de Alberto Chimal y Temporada de caza para el león negro de Tryno Maldonado, debido a la infeliz coincidencia de que estas novelas tienen personajes homónimos.

Sánchez Prado argumenta que ambas novelas tratan un mismo tema, la deshumanización, qué excede las capacidades estéticas y literarias (por esto último quiero entender intertextuales) de los dos escritores. Pero ni Los esclavos ni Temporada de caza... van de la deshumanización. Bueno, quién quita y la novela de Tryno va un poco de la deshumanización, aunque habría que buscar mucho para encontrar algo, lo que sea, en esa novela. Le hace falta un poco (o un mucho) al profesor sustentar muchas de sus posiciones. Por ejemplo, cuando escribe de Los esclavos que "las pobremente escritas descripciones de las películas pornográficas protagonizadas por Yuyis, aunque buscan representar la fatuidad del trabajo de Marlene, utilizan subrepticiamente un grafismo cliché para mantener el tono escandaloso" pienso que leímos novelas distintas. La novela de Chimal no "intenta confrontar al lector a través del shock". sHay un esfuerzo palpable, incluso torpe a veces, por evitar justo eso. Me parece que el profesor ha errado los tiros con su lectura y en comparar el oficio y la obra de chimal con la de Maldonado, que está muy lejos de alcanzar al primero.



El enojo, de cualquier forma, no vino de esa lectura errónea, sino porque al final concuerdo con que las novelas se escribieron "en una generación particularmente beneficiada por el proteccionismo cultural del Estado". En ese sentido, no tiene mucho de anacrónico fechar a la generación por la década de nacimiento: las obras producidas por los autores nacidos en los setenta (una década falsa que habría que fechar circa. 1968-1977, pero extiende sus garras hasta 1985) son consecuencia de ciertas políticas culturales estatales, de un monopolio sobre la difusión cultural y de un mimo hacia los escritores jóvenes que no se había dado antes en México. No deja de molestarme que a partir de una homonimia Sánchez Prado rebaje al nivel de Temporada de caza... la novela de Chimal, ni que al final la comparación abra una reflexión más amplia y acertada, de la que Alberto y Tryno son —a pesar de la desigualdad de sus obras— casos extraordinarios en el peor de los casos. Pero las conclusiones generales del profesor me parecen importantes:

En México no tenemos ningún debate sobre las tensiones entre el realismo y el experimentalismo [...] porque no hay ni el uno ni el otro. Lo que tenemos son libros buenos (como el de Chimal), regulares (como el de Maldonado) y malos (como el limitado Recursos humanos de Antonio Ortuño o el verdadermanete infumable Fisuras en el continente literario de Federico Vite), que funcionan en esa área gris que mezcla antinacionalismo, antirrealismo, decadentismos superficiales y metaliteratura con resultados dispares.
* * *

Como no tiene versión en línea, para enterarse del chisme completo tendrán que desembolsar 50 pesos para leer Tierra Adentro 160. Algo doloroso, si se considera que la revista sigue siendo fea como patada de mula, aunque número a número va recibiendo un lento lavado de cara, me gusta pensar que en gran parte por la influencia de Mauricio Salvador, que escribe en este número un iluminador artículo sobre Selva Hernández, aunque la pièce de résistance es el cuento de Daniel Espartaco "Gramsci, ¿por qué me has abandonado?" que narra algunas peripecias de la vida del escritor Miguel Habedero. Sí, es una invasión cerda en las páginas de Tierra Adentro y creo que eso bien vale ir a Sanborns y leerla como que no quiere la cosa.


22 octubre 2009

No lo he leído

Tengo que agradecerle a los suecos la entrega del premio Nobel a Herta Müller. Por primera vez, puedo leer a críticos, escritores y académicos —que por lo común siempre han leído todo— encogerse de hombros y decir "no tengo ni idea de quien sea Herta Müller". Con algo la idea se populariza y la próxima vez que se le pregunte a cualquiera si ha leído el Quijote no responda diciendo "seguro" sino "no lo he leído".

20 octubre 2009

El NaNoWriMo que se acerca y otras cuestiones de escribanía

Noviembre es uno de mis meses favoritos, entre otras cosas por el NaNoWriMo, esa locura anual en la que todo el mundo se lanza a escribir una novelita de 50,000 palabras en un mes. Sin embargo, este año tengo planeado hacer trampa: en vez de escribir una novela, voy a aprovechar para terminar la que empecé en 2007, año en que gané el concurso, pero que la novela pide más extensión que con la que se terminó. Si consideramos que la mitad de la novela se perdió y que el único lector del manuscrito se quedó picado, he decidido terminarla este año. Así que ya se que voy a perder, pero voy a participar

Esto también quiere decir que por fin decidí que voy a hacer con la otra novela que estoy escribiendo: voy a darla a conocer en este blog conforme se vaya desarrollando y nada más. Aunque parezca una locura (y seguro lo es) prefiero eso a cualquier otra cosa. Es lo que quiero hacer con ese proyecto y la única forma en la que me voy a sentir contento al realizarlo. El prefacio estará en línea (espero) antes de que el mes termine.

Además, en noviembre es por fin la presentación en la Ciudad de México de Babylon King, la insignia de mi pequeña editorial. Hace una semana me senté con el autor a rediseñar la estrategia de marketing de la novela gráfica y estoy muy emocionado por lo que viene. Vienen, también, dos nuevos libros de la editorial. Y a finales de noviembre, peregrino a Guadalajara para cubrir la FIL. No tengo mucho dinero, así que regresaré sin muchos libros, pero esto también me emociona mucho. Si van a Guadalajara, por allá nos vemos.

¡Ah! Y el 26 de octubre cumplo treinta años. Manden regalos.

El sueño de ser escritor

Sé muy bien que en México ser escritor es un oficio difícil. La paga no es buena, la competencia, desleal y las ventajas, pocas. Solitaria y malagradecida, la del escritor es una labor ardua. Sin embargo, podría ser peor:



(Visión de los vencidos, en Espíritu de los cínicos.)

14 octubre 2009

Salero

No importa
que al pasarte el salero
te lo dé en la mano
y no lo ponga en la mesa

No importa
que la sal se derrame
y en vez de echarla sobre el hombro
pases el recogedor

No importa
que el mar se seque
y sólo nos quede en las manos
un puñado de cristales blancos

11 octubre 2009

La justicia de las masas, 2

(debería de ser ¿Quién quiere ser Roman Polanski?, 3)



Lie to me se destaca por estar protagonizada por Tim Roth y porque suele anclar los capítulos con eventos del pasado reciente de los Estados Unidos. Roth interpeta al Doctor Cal Lightman, un experto en microexpresiones que puede saber si estás mintiendo con tan sólo mirarte. Es por ello que su ex esposa lo contrata en el segundo capítulo de la segunda temporada, "Truth or Consequences", transmitido el 5 de octubre. Su nuevo cliente, un joven negro, jugador de fútbol, ha sido acusado de violar a una menor de edad blanca durante una fiesta en su dormitorio estudiantil. Como es costumbre de la serie, al momento de que el joven es arrestado se compara su expresión con la de personas famosas en la misma situación. Una de las imágenes con las que se compara es con la de Roman Polanski.

La trama, como es de esperar, da muchas vueltas. Se descubre que hay un video del acto sexual en internet y también que la muchacha es amiga de la hija de Cal Lightman e incluso van en la misma escuela. Sin embargo, las habilidades del personaje de Roth lo llevan a descubrir el secreto detrás del evento: la muchacha, junto con varias amigas, se pusieron de acuerdo para seducir al jugador de fútbol y graban el evento a modo de prueba de que consumaron el hecho. Cuando estos hechos llegan a oídos del fiscal, decide retirar los cargos. Esto no deja nada tranquilo al padre de la joven, que clama venganza. El doctor Lightman descubre el objeto de dicha venganza demasiado tarde: El capítulo cierra con la imagen del padre escoltado hasta una patrulla, después de haber asesinado al fiscal. "¿Viste su expresión?", pregunta uno de los empleados de Lightman. "Está en paz", responde Cal.

08 octubre 2009

La justicia de las masas, 1

(debería de ser ¿Quién quiere ser Roman Polanski?, 2)



Leo en The Art of Fiction una nota sobre el caso de Roman Polanski, en la que Mauricio Salvador se muestra asombrado por la defensa que ha dado la comunidad artística internacional al director, que se sustenta principalmente en dos hechos: la distancia temporal con los hechos y los méritos artísticos del cineasta. Concluye:

Finalmente parece que todo esto le da la razón al mismo Polansky, en cuyas películas subyace un mundo absurdo, aterrador e injusto con tirios y troyanos. No hay buenos ni malos, sino personas sumidas en situaciones contradictorias que producen en ellos sentimientos encontrados, odio, amor, paz, violencia. Pero repito, la defensa gremial e inmediata es lo que me jode un poco.


Mientras tanto, en México gana titulares en todos los medios la historia de la producción de una película basada en la novela de Gabriel García Márquez, Memoria de mis putas tristes. (No está de más aclarar que no pienso leer la novela en cuestión porque su autor me aburre.) En dicha novela, según dan cuenta varios medios, un hombre de noventa años contrata los servicios de un prostíbulo para que le consigan una joven virgen. "Como resultado, una niña de 14 años es drogada y puesta a merced del anciano". La adaptación cinematográfica sería grabada en Puebla y financiada en parte por el gobierno de dicho estado (junto con la principal cadena televisiva, Televisa, la embotelladora de Coca-Cola, Femsa, así como capital español y danés). Sin embargo, una ONG, apoyada por figuras como la productora Bertha Navarro y la periodista Lydia Cacho, levanta una denuncia "contra quienes resulten responsables por hechos
que pueden ser constitutivos del delito de apología a la prostitución
infantil y lo que resulte". Acto seguido, el gobierno del estado de Puebla retira el financiamiento, con lo cual la producción se cancela. ¿Un brutal ataque a la libertad de expresión? Antonio Ortuño hace notar en El Libro Negro:

Los denunciantes han llegado más lejos aún, y han acusado al propio
García Márquez de “promover la paidofilia” por escribir la novela y de
vileza por permitir que sus derechos cinematográficos se vendan en
tales términos, y postulan que la promoción de una película basada en
su novela conseguirá que miles de personas la vean y,
consiguientemente, se conviertan en pederastas potenciales.
Esos tales términos a los que se refiere Ortuño son los siguientes: En 2005, la periodista Lydia Cacho se encuentra en Cancún cuando es detenida y llevada a la ciudad de Puebla por los delitos de difamación y calumnia contra el empresario Kamel Nacif, al cual había ligado a una red de prostitución infantil en su libro Los demonios del Edén. Más tarde se difunde en los medios de comunicación una supuesta conversación entre el empresario y el gobernador de Puebla, Mario Marín, en la que el representante electo se compromete a detener a la periodista para "darle un escarmiento" por las acusaciones que había realizado. Ese es el gobierno de Puebla que, cuatro años después, iba a financiar la película de Memoria de mis putas tristes. (Como si el dinero fuera del gobernador y no de los contribuyentes.)




07 octubre 2009

Tanto que decir, tan poco tiempo

Mientras volvemos a nuestra programación habitual, los invito a leer un pequeño texto "Para disminuir la posiblidad de que seas asesinada" de Ander Monson, que traduje hace unos años en esta memoria y merece un poco más de circulación.

01 octubre 2009

En otras partes

Mi computadora está en las últimas, así que mi netbook tiene que entrar al quite. Mientras esas cosas suceden (y otras que luego les cuento), en otras partes:

Salió un nevo número de La Tempestad. Francamente no he tenido tiempo de hojear la revista pero se ve muy interesante (hasta que llegué a Sanborns la compro) y la nota sobre el festival de Aviñón 2009 está traducida del francés por un servidor, así que pueden burlarse de mis habilidades de traducción por una módica cantidad o siguiendo el enlace.

En el número tres de Guardagujas, el suplemento cultural de La Jornada Aguascalentes, aparece un texto de invitación a la lectura de Thomas Pynchon, otra vez de su servidor, en un curioso intento de desmitificar la idea de que Pynchon es un autor pesado y aburrido. Ojalá los anime a acercarse al maestro. Los dos primeros textos del suplemento están muy buenos. Los demás no los he leído. (Salvo el último, que es el mío, pero no lo he leído en el impreso.)

Por último, el Letras Libres de octubre aparece una crítica de Rafael Lemus sobre La Biblia Vaquera y le encanta. Hasta babea un poco. Y con razón. De ahora en adelante, para recomendar La Biblia Vaquera de Carlos Velázquez diré: el libro que hasta a Lemus le gustó. Así que ya comprenla y leanla. Son sólo 50 pesos.