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Mostrando las entradas de marzo, 2011

Libros que cambiaron mi vida: Atlas descrito por el cielo

¿Cuándo fue la última vez que compraron un libro por impulso? Me refiero a un libro del que no han oído hablar, ni leído una reseña, ningún amigo lo ha recomendado. Sólo resulta que se encuentran con ese libro en una librería y a pesar de que está empacado en plástico duro (algún día se debería de hacer un estudio de cuantas ventas se pierden porque no se puede abrir un libro) y resulta que es de un autor serbio del que nunca han oído hablar. Además, es un libro bastante caro.


Esto me pasó con Atlas descrito por el cielo. El libro me llamaba desde la mesa de novedades en el segundo piso de la librería Ghandi de Miguel Ángel de Quevedo. Así que aunque me quedé sin dinero dos semanas. me lo compré. No es la única vez que he hecho esto, pero es de las pocas veces que ha salido bien.

El Atlas es un libro descaradamente posmoderno. Está narrado a partir de la descripción de 52 cuadros y la mayor parte de la acción sucede en los pies de página. En esencia, es la historia de un grupo de ami…

Otra nota breve

Trato de desocupar el pedazo de mi cabeza que sigue ocupado en la reseña de Constatación... que no se deja escribir. Es bastante frustrante, pero justo la misma frustración impide que pueda comenzar de nuevo.

Mientras tanto, leo tres libros, Moby Duck, que es una proeza del ensayo moderno, El hacedor de Borges y El hacedor (de Borges) Remake, de Agustín Fernández Mallo. El remake es genial y tiene esa extraña facultad que tienen los libros de agustín de sentir que te quitan el piso de debajo de lo pies. Hay un cuento "Las uñas", que no sólo es un remake de Borges sino también un remake de Inland Empire, que es uno de los cuentos que más miedo me han dado en la vida (el otro es "El foso y el péndulo" de Poe).

Escribo un cuento breve y tomo notas y notas para la novela, que va a cambiar otra vez de nombre. Ya hablaré más de eso pronto y con algo de suerte les mostraré algunos primeros borradores. Claro, para eso necesito que el trabajo vuelva a niveles humanamente ma…

What Writing Should Do

Keep in mind what writing should do:

1. Be alive.
2. Be surprising
3. Obey tenets of economy, verve, etc.
4. Amount to something (usually, in terms of "having something at stake")
5. Pay off (i.e., resolve).

Any three of the five is worth spoiling paper for. It should be remembered also that:

6. Brave wild failure is applauded

And that:

7. You should be less comfortable if you're pretty sure about what you're writing about

And that:

8. You should ignore, at all times, all sense of authorial narrative obligations, and, certainly, your own preconceptions and ideas.

This is more preaching that could possibly be salubrious. So, some more: Obey only the logic of immediacy, from word to word. Or, obey only its obverse, the illogic of immediacy, as you prefer.
Padgett Powell

2009 llamó

Nota breve

Derrotado por tercera vez en la intención de escribir una reseña de Constatación brutal del presente de Javier Avilés, pongo Assault Girls de Mamoru Oshii y descubro, ¡qué es la secuela de Avalon! En los primeros 10 minutos la película resuelve las dudas que me venían atormentando durante siete años sobre Avalon.

 Como me temo que Assault Girls me lleve otros siete años de despertar a media noche haciendome preguntas del tipo ¿por qué en la escena final aparecen los dos querubines con cabeza? me voy a dormir y ya la veré mañana con calma.


Y que llega El Hacedor (de Borges), Remake a mi casa

Pareciera que esta memoria se ha transformado en una galería fotográfica de libros recibidos. Motivo 1: que te envíen un libro es uno de los mejores regalos que alguien te puede hacer, que te envíen un libro es el opuesto cortazariano a que te regalen un reloj. Motivo 2: el regalo de un nuevo celular con cámara fotográfica (otro de los mejores regalos que te pueden hacer, un teléfono con cámara) y la llegada de un nuevo software que hace muy sencillo publicar sus fotografías en Internet. Esos motivos se vuelven uno: compartir, aunque sea de forma precaria con los lectores de este librillo de memorial, la alegría de que te llegue un libro por correo.

 Habría que decir algo del libro en este momento. Lo he estado hojeando apenas. Como ya sé que me va a gustar, me resisto a leerlo de prisa. Creo que este es el libro más gracioso de Fernández Mallo, me he reído mucho al leer algunos de los textos y poemas más cortos. Y a propósito de los poemas, he leído que justamente lo que menos le gust…

Rabioso como juguete parte 2: La venganza

Tres solitarios ejemplares del número 1 de El juguete rabioso, fanizine de fake, remake y ensayo ficción, llegaron a la Ciudad de México. Este es el diario de la primera exploración.

Libros que cambiaron mi vida: Nocilla Dream

No me queda duda de que mi gusto por el afterpop se debe a que ya lo había leído antes y me había quedado con ganas de más. Si se sigue lo que he dicho en estas últimas notas (y asumo que alguien además de mí lo hace, sino ya habría dejado de leer) queda la idea de que un libro lleva a otro y así:

Sin embargo, lo cierto es que así como cada libro nos lleva a nuevas lecturas, estas nuevas lecturas nos devuelven a otros libros y los resignifican, más o menos así:

Lo importante acá es notar como, por ejemplo, leer Afterpop de Eloy Fernández Porta es una operación complicada, ya no sólo por su complejidad estructural (Jorge Herralde comparó a EFP con una cruza entre Walter Benjamin y un punk), sino porque al leer Afterpop actualizo las lecturas de Nocilla Dream, Other Electricities, House of Leaves, Ficciones, V., V for Vendetta, Snakes and Ladders, Negra espalda del tiempo, etc. sólo por mencionar las lecturas que están en el mapa (entre las que quedan fueras están todo Umberto Eco, todo …

Rabioso como juguete

(acá)

Libros que cambiaron mi vida: This Town Will Never Let Us Go

Además de V for Vendetta, hay otro libro de Alan Moore al que le debo mucho y que quizá sea mi libro favorito del autor, Snakes and Ladders. El librillo es más bien la puesta en cómic de un performance que hizo el autor en el salón de alguna sociedad mágica en alguna parte de Inglaterra. Es una obra posterior de Moore, cuando ya había descubierto que su vocación no era ser guionista de comics sino mago, el mismo Moore que escribió uno de los pocos estudios serios del significado de la sexualidad humana en el número 10 de Promethea, "Sex, Stars and Serpents". Snakes and Ladders es un ensayo sobre el significado de la vida, la magia y el arte (para este momento son para Moore ya la misma cosa) y su lectura lleva inevitablemente a Javier Marías, como creo que ya había dicho. Tiene una de las mejores frases acerca de la vida que he leído: "We all think we play a kings game, but in the end it is all snakes and ladders".

Los juegos de Moore con los símbolos y su propio …

Libros que cambiaron mi vida: V for Vendetta

Quizá habría que explicar como llegué a V. de Thomas Pynchon. Años antes, no recuerdo cuantos años antes, me había enrolado para dirigir un torneo de juegos de rol basado en personajes de Marvel y DC. El problema es que yo no leía cómics, así que me puse a leerlos. Me puse a leer Superman, X-men, New Gods, Green Lantern, todo lo que pudo caer en mis manos para entender de que iban esas historias. La verdad sea dicha, no iban de mucho, pero tenían su gramática, su forma muy particular de resolver las cosas. Después del mentado torneo comencé a leer a Will Eisner, a Frank Miller y a Alan Moore. Como casi todo el mundo, empecé a Moore por Watchmen.

Un amigo me prestó Watchmen y me impresionó tanto que quise comprarlo. Pero no había Watchmen en la tienda, sólo había V for Vendetta. Así que me llevé esa novelita a la casa y me la puse a leer. En comparación a Watchmen es una obra muy menor, pero Watchmen no me llevó a ningún lado, salvo a seguir leyendo a Moore (leer a Alan Moore lleva in…

Libros que cambiaron mi vida: V.

Amazon te ama. Una de las formas de mostrarte su amor es recordarte que ya les compraste un libro. Así es como ahora, vagabundeando por la página, me dice que compré V. de Thomas Pynchon en 24 de junio de 2004. Todavía recuerdo bien cuando leí por primera vez como Benny Profane, schlemiel y yoyo humano, aparecía desde la oscuridad y caminaba entre los faroles de una calle que formaban una uve asimétrica, recuerdo a The Whole Sick Crew —la versión hardcore del Club de la Serpiente—, la cacería de cocodrilos por las alcantarillas de Manhattan, los disfraces de Herbert Stencil, a Vheisu y a la importancia de la horizontalidad y la verticalidad en el diseño de interiores.

No sabía que existían novelas como V. Incluso, ya había leído V. un año antes, en la traducción de Tusquets, que es una pésima traducción, y no había sacado nada de ella. Pero entonces, en algún momento de julio de 2004, supongo, leí a Thomas Pynchon por primera vez. Todo cambió.

Habrá quien me diga que El arcoiris de l…

Moby Duck

A veces la idea de un libro simplemente me obsesiona. Esto me acaba de pasar justo ahora con Moby Duck, "la verdadera historia de los 28,800 patitios de hule perdidos en el mar y los exploradores, oceanógrafos, ambientalistas y locos, incluido el autor, que fueron a buscarlos".

Acá está una pequeña historia en El País sobre los patitos y por acá esta la reseña del libro en en el NYT. ¿Qué me detiene de comprarlo? De momento, que la versión en Kindle cuesta 17.37, lo cual la hace ligeramente más cara que el hardback. Bueno, eso y que tengo demasiados libros a la mitad. Pero será mío antes de fin de mes, lo sospecho.