(debería de ser ¿Quién quiere ser Roman Polanski? , 2) Leo en The Art of Fiction una nota sobre el caso de Roman Polanski, en la que Mauricio Salvador se muestra asombrado por la defensa que ha dado la comunidad artística internacional al director, que se sustenta principalmente en dos hechos: la distancia temporal con los hechos y los méritos artísticos del cineasta. Concluye: Finalmente parece que todo esto le da la razón al mismo Polansky, en cuyas películas subyace un mundo absurdo, aterrador e injusto con tirios y troyanos. No hay buenos ni malos, sino personas sumidas en situaciones contradictorias que producen en ellos sentimientos encontrados, odio, amor, paz, violencia. Pero repito, la defensa gremial e inmediata es lo que me jode un poco. Mientras tanto, en México gana titulares en todos los medios la historia de la producción de una película basada en la novela de Gabriel García Márquez, Memoria de mis putas tristes . (No está de más aclarar que no pienso leer la novela en ...
"La realidad es sólo una fantasía exageradamente bien peinada"