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Mostrando las entradas con la etiqueta Goran Petrovic

Leyendo

Después de leer la reseña de James Wood, empecé a leer The Thousand Autumns of Jacob de Zoet de David Mitchell. Curiosamente, no lo leo en la preciosa edición británica que me compré en París, sino en mi e-reader porque la portabilidad vencerá siempre. No es de extrañar que le haya gustado tanto a Wood, la novela parece ser un perfecto manual para enseñar How Fiction Works . También, pasada la tercera página, no se puede soltar. También acabo de leer una reseña de Dublinesca de Vila-Matas en el blog del crítico Ignacio Sánchez Prado. Es una reseña muy dura, que no voy a comentar porque no he leído el libro, pero me llama la atención el remate: "Seguiremos quizá, padeciendo la marejada de clones malos de Borges (como Goran Petrovic, Milorad Pavic, el peor Bolaño) que siguen pasando por alta literatura en nuestros días." Es la segunda vez que leo un ataque a Goran Petrović en una reseña de este crítico, sin ningún fundamento y sin que venga al caso. La primera, en una reseña s...

Sobre La Mano de la Buena Fortuna de Goran Petrovic

1. Después de ese viaje por un libro sin orillas que es Atlas descrito por el cielo , Goran Petrovic ensaya un juego mucho más complicado, pero mucho más sutil, en La Mano de la Buena Fortuna. El protagonista de La Mano es el lector. Petrovic plantea una idea poderosa pero sencilla: cada vez que usted se encuentra leyendo un libro cualquiera entra en comunión con todos los lectores de ese libro que, como usted, lo leen en este momento. Los verdaderos lectores son capaces de adentrarse en sus lecturas, creando pasajes y paisajes que el autor olvidó escribir o apenas esbozó. En esos resquicios de la lectura, dos lectores amantes podrían encontrarse y consumar sus deseos. En esos espacios de la ficción, los verdaderos lectores pueden crearse una vida propia, paralela. 2. Aura, de Carlos Fuentes, coloca al lector en el papel del protagonista, Felipe Montero, gracias al uso de la segunda persona. En Si una noche de invierno un viajero... , Calvino también ubica al lector como protagonist...