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Literatura, ¿con o sin papas?

Como se podrá ver desde la entrada anterior, perdí el libro que estaba leyendo. Algo resignado, me he decidido por empezar Everything is Illuminated de Jonathan Safran Foer. Apenas después de unas cuantas páginas, el libro me ha ganado por completo. Desafortunadamente, no puedo leer más que unas cuantas páginas por día: el trabajo que realizó en estos días es muy demandante y para colmo me estoy retrasando.

Sin embargo, no me puedo dejar de preguntas, ¿será que la literatura se ha ido a otra parte? ¿A otro país? ¿A otra lengua? No me refiero a que no haya buenos escritores en español, pero las últimas cosas que he leído, en la lengua de mi país vecino, me parecen más interesantes, más vitales, más acorde con mis intereses que todo lo que he leído en español en los últimos años.

Mientras le doy vueltas a esa pregunta, trato de escribir un poema sobre una persecución en lancha.

Comentarios

Anónimo dijo…
Ya me has dejado intrigado. ¿Pues en qué estás trabajando que ya no te deja tiempo para leer? Sobre si la literatura se ha ido a los Estados Unidos, no lo sé. Recuerda que cada lector tiene intereses literarios disintos; seguramente lo que pasa es que los de nuestros vecinos coinciden con los tuyos. Yo por el momento me encuentro leyendo escritores españoles mayormente y me considero un completo ignorante de la literatura norteamericana contemporánea. De hecho, ¿podrías darme algunas ideas sobre que leer? Desde que comencé a leer tu blog he querido empezar con algo de esto.
Anónimo dijo…
Sí, recuerdo que me recomendaste A Confederacy of Dunces pero, ¿algo más?
Cualquier cosa de Phillip Roth, Don DeLillo, Cormac McCarthy, David Mitchell, Mark Z. Danielewski, Ander Monson, Dave Eggers o Johnathan Franzen.
Jacinto Quesnel dijo…
Hey... nuevo blog: http://jacintoxico.wordpress.com
Tal vez tenga que ver con un sino de la literatura latinoamericana: la renuncia o el rechazo a una construcción identitaria. América Latina ha buscado siempre ser reconocida como una literatura per se, pero ha intentado conseguirlo a partir de imitar todos los modelos europeos (hoy gringos) de concebir la literatura. Dos momentos claves de la literatura latinoamericana fueron la narrativa de la revolución mexicana y el boom. En éstos se intentaba reflexionar acerca de lo que somos (o fuimos, o nunca podríamos ser). El camino se extravió. Hoy nos queda ver solamente el trabajo de Roberto Bolaño, que parece fue de los últimos que reflexionaron acerca de esto. Y, ojo, él está muerto. Tal vez el problema no sea que no existan escritores (hay un chingo, auténticos y autonombrados), sino que éstos están tratando de entrar al establishment literario, si algo así puede concebirse, complaciendo no al lector sino a las editoriales españolas, que a su vez quieren ver las posibilidades de explotación de las traducciones. Lo exótico ya no vende, ¿o será que América Latina no es ya más "lo exótico"?
Un saludo...
Unknown dijo…
Si en algo estoy de acuerdo es en que a la literatura mexicana le falta vitalidad. Los escritores jóvenes deben pensar que es "cool" cuando dicen que no les interesa más la tradición literaria mexicana o hablar de México, lo que, si lo piensas un poco, es muy contradictorio. Nuestras glorias nacionales, en busca de nuestra expresión, recomendaban ambas vertientes, el estudio de los modelos universales y la mirada mexicana, no los motivos o el folclor sino la mirada. Acudir hoy día a la literatura anglosajona está bien siempre y cuando mantengamos nuestra mirada propia.
Beam dijo…
La literatura mexicana actualmente está muerta, es un maldito zombi.

Hay que jalar el gatillo (y apuntar a la cabeza).

Saludos.

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