Ir al contenido principal

Bolaño y postpoesía


Hay algunas similitudes curiosas entre la obra de Roberto Bolaño y la postpoesía enarbolada por los dos Fernández (Mallo y Porta). Algunas imágenes y temas se repiten, como si un trabajo y otro corrieran paralelos o uno fuera el precursor del otro sin saberlo. Célebremente, hay dos escenas muy parecidas en 2666 y Nocilla Experience.

Sin embargo, lo que detonó esta nota fue la lectura de un fragmento de Postpoesía en el cual Fernández Mallo se pregunta por la importancia de la oralidad en la poesía (y sí, hay lecturas en voz alta de poema en cada esquina). Fernández Mallo argumenta que esa preeminencia de la oralidad le ha robado a la poesía de una gran cantidad de recursos: imágenes, fórmulas matemáticas, etc, que se quedan fuera del alcance del poeta (algo que también suele pasar en la novela, quién sabe por qué). El autor de Nocilla Dream alega que la poesía nueva debe de abandonar esa oralidad para abrirse a las necesidades de nuestra época.

Pude haber pensado en muchas cosas al leer elfragmento referido, pero en lo primero en lo que pensé fue en un video que vi en Youtube, una entrevista a Roberto Bolaño, quizá en Chile, donde el entrevistador le pide que lea algun fragmento de su última novela, que quizá era Estrella distante o Nocturno de Chile. Roberto, que el resto de la entrevista ha estado relajado, cuando no burlón, se congela. En su rostro se dibuja una mueca, quién sabe si de miedo, asco o repulsión. Finalmente balbucea una escusa y declina la lectura. El entrevistador se soprprende un poco, pero se repone rápido y continua o cierra la entrevista, que casi siempre esas peticiones de lectura sirven para cerrar.

El caso es que iba en un camión, leyendo Postpoesía, y recordé aquella entrevista a Bolaño y luego pensé en ese enigmático poema que está en el centro de Los detecitves salvajes:


¿Cómo se leería eso en voz alta?

Y luego recordé que algún crítico, al preguntarse por el enigmático final de Los detectives, veía esa última ventana vacía como una invitación al desierto, al silencio, y lo comparaba con los últimos versos de Altazor, con esa disolución del lenguaje al final del poema. Pero no, no es lo mismo. ¿Cómo se leería en voz alta el final de Los detectives salvajes?

Comentarios

Entradas más populares de este blog

La vida como juego

La vida está tan devaluada que a últimas fechas se puede comprar una segunda por unas cuantas piastras. En Second Life , la vida te ofrece una segunda oportunidad. Encuentra un buen lugar donde constuir tu casa o negocio. Negocia en el mercado virtual. Con algo de suerte, podrías transformarte en millonario. Si tener varias mansiones y yates virtuales no es tu objetivo, no te preocupes. Second Life tiene otras cosas que ofrecer. Paseos virtuales, parques virtuales, cafeterías virtuales. Si buscas algo más caliente, puedes probar suerte en los casinos virtuales y gastar tus ganancias en una casa de citas virtual. ¿Ya mencioné que todo es virtual? [Un Casino de Second Life ] En su Espejo Roto , el Barón, viejo amigo, argumenta que un videojuego bien hecho es como un libro maravilloso . Yo difiero por completo. Como ese blog tiene moderación de comentarios, prefiero dejarle una respuesta aquí. Escribe el Barón: Siendo desde hace tiempo una persona que disfruta mucho de leer, a mi ...

Twin Peaks: El retorno

Twin Peaks o los hombres que no amaban a las mujeres Advertencia: este texto contiene la revelación del misterio esencial de las primeras dos temporadas de Twin Peaks: quién es el asesino de Laura Palmer. Revela más bien muy poco de las líneas argumentales de la tercera temporada, si bien su intención es esbozar algunas líneas para reflexionar sobre su desenlace. El 26 de abril de 1990, unos 17 millones de personas vieron lo que muchos críticos califican como una de las escenas más graciosas e inquietantes de la historia de la televisión. En el cuarto episodio de la primera temporada de Twin Peaks , “Rest in Pain”, un desconsolado Leeland Palmer —en una gran interpretación de Ray Wise— se lanza sobre el féretro de Laura, su hija asesinada, durante el entierro. El mecanismo elevador del ataúd se activa y padre e hija descienden juntos al agujero en la tierra, pero una avería provoca que se eleve de nuevo. Mientras Ray llora sobre la caja que contiene al cuerpo de su hija, el féret...

Providence, de Juan Francisco Ferré

(Nota: Debido a la longitud de esta reseña, aquellos interesados pueden descargarla directamente en PDF , apaisado, ya sea para imprimirse o leerse en pantalla. Los que prefieran confiar en su navegador, pueden leer el texto completo seleccionando el vínculo «Leer más».) The Stars Are Right Si nos hiciésemos opinión de un autor a partir de lo que se escribe sobre su obra, al leer las reseñas de las dos últimas novelas de Thomas Pynchon uno pensaría que ha quedado completamente superado. Michiko Kakutani calificó a Inherent Vice de «Pynchon Lite», mientras que James Wood aseveró, sobre Against the Day , que casi todas las alabanzas que recibió la novela son políticas y no literarias, en un libro que es prácticamente imposible disfrutar. De la misma forma, la legión de reseñistas que llevaron a cabo la titánica tarea de leer las 1300 páginas de Against the Day en dos semanas parecen estar de acuerdo en algo: Pynchon estaba bien para 1975, cuando sus maestros los hicieron s...