Ir al contenido principal

30 libros: uno que sea un placer culposo



Flores en el ático, de V.C. Andrews

En mi infancia leí casi todas las novelas de V.C. Andrews habidas y por haber. Eran novelas llenas de crueldad, tragedias e incesto. Flores en el ático es particularmente cruel. Cuatro niños crecen encerrados en una habitación. En un episodio especialmente púrpura, el hermano mayor les da de beber de su sangre a sus hermanos para que no mueran de sed. En otro, cuando su abuela descubre al muchacho mirando a su hermana desnuda, los droga y a ella le corta el cabello.

Todo era horrible y al mismo tiempo no podías dejar de leerlo. Era por supuesto, una de esas sagas que duraban veinte novelas, y leías una tras otra. No creo haber aprendido nada bueno leyendo a V.C Andrews, salvo comprender cabalmente lo que significa un placer culposo. Una vez llevé una de esas novelas a la escuela (no había dormido para terminar de leerla y me faltaba un capítulo). La maestra, que seguramente también era fanática de la serie, se aventó un discurso de media hora de cómo esas novelas no eran apropiadas para mi edad y que haría mejor en leer cosas más correctas, como la Biblia para niños o Platero y yo (por supuesto, odio Platero y yo).

La naturaleza de los libros es ser escandalosos. Cuando los ignorantes se avientan sus loas a favor de la lectura, imaginan un libro neutro, sin ideas, que hace a la gente dócil, pero ese libro no existe. Las campañas de lectura no te imaginan leyendo Flores en el ático de V.C. Andrews porque ni siquiera se imaginan que tales perversiones quepan en un libro de bolsillo. Pero la saga de los hermanos Dollanganger fue, entre otras cosas, mi primer entrenamiento en la lectura veloz, furtiva, secreta, esa que necesitas por fuerza si vas a leer toda tu vida.

Esta nota forma parte de la serie 30 libros.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Le vent nous portera (en español)

In Memoriam Gary Gygax (1938-2008)

Download video!

Je n'ai pas peur de la route
Faudrait voir, faut qu'on y goûte
Des méandres au creux des reins
Et tout ira bien là
Le vent nous portera

No le tengo miedo al camino,
Habrá que ver, habrá que probar,
los meandros del hueco de la espalda
y todo estará bien.
El viento nos llevará.

Ton message à la Grande Ourse
Et la trajectoire de la course
Un instantané de velours
Même s'il ne sert à rien va
Le vent l'emportera
Tout disparaîtra mais
Le vent nous portera

Tu mensaje a la Osa Mayor
Y la trayectoria del viaje
Un instante resplandeciente
Incluso si no sirve para nada
El viento triunfará.
Todo desaparecerá pero
El viento nos llevará.

La caresse et la mitraille
Et cette plaie qui nous tiraille
Le palais des autres jours
D'hier et demain
Le vent les portera

La caricia y la metralla
Y esta herida que nos lastima
Los palacios de otras épocas,
De ayer y de mañana,
El viento los llevará.

Génetique en bandouillère
Des chromosomes dans l'atmosphère
Des taxis pour l…

¿Quién quiere ser Roman Polanski?

Si el genio de la botella ofrece concederle un deseo, nunca le pida convertirse en un afamado director de Hollywood: podría transformarlo en Roman Polanski.

El sábado pasado, Roman Polanski fue arrestado por las autoridades suizas en Zurich, por una solicitud de extradición de los Estados Unidos, después de que escapara de dicho país en 1978 antes de ser sentenciado por haber admitido relaciones sexuales con una niña de trece años. Desde entonces, había vivido en Francia (país del que es ciudadano) y se había cuidado de no pisar países que tuvieran tratados de extradición con los Estados Unidos. Esto lo llevo incluso a ser la primera persona en dar testimonio en video en el Reino Unido, cuando demandó por difamación a la revista estadounidense Vanity Fair en este país. No es la primera vez que visitaba Suiza, donde iba a recibir un homenaje por su carrera; incluso tenía una casa ahí. La razón por la que el arresto se haya efectuado justo ahora es un misterio.

¿Quién quiere ser Roman Pol…