29 abril 2009

Influenza, 5

1. Así como la crisis financiera mundial ha puesto de moda los libracos de Ayn Rand, tal pareciera que el brote de influenza en México y Estados Unidos ha regresado a la popularidad a Naomi Klein, cuyas teorías sobre el "capitalismo de shock" (bueno, y casi todas sus teorías) habían resultado bastante golpeadas últimamente. Si The Shock Doctrine de Klein se vuelve un super éxito de ventas en los próximos meses, será una suerte de profecía autorealizada: toma a una población en estado de shock, diles que tu libro tiene la verdad sobre la situación y lo comprarán como dóciles ovejitas.

2. Hablando de dóciles ovejitas, en el Blog de la Redacción de Letras Libres se congratulan por no caer en la trampa de usar tapabocas, que son "escapularios" contra la enfermedad (como los sombreros de aluminio para proteger tus pensamientos de los alienígenas). Si le pregunta al director del Centro de Control de Enfermedades o básicamente a cualquier experto, le dirá que el tapabocas tiene muy poca utilidad para protegerse del contagio. Pero antes de unirse al canto de "yo no soy oveja, no uso tapabocas" considere que esta medida, así como estornudar contra el hueco del codo, está más bien orientada hacia que usted no contagie el virus en caso de que ya esté infectado con la enfermedad del puerco. Bueno, eso y que hay mejores formas de reforzar su individualidad.

3. Al que seguro le dio la enfermedad del puerco (o al menos una influenza "sospechosa") fue a Manuel Camacho Solís. Para mí, su pluma habría sido el lugar menos pensado para encontrar una historia verdaderamente humana y centrada sobre la enfermedad, pero lo es. "Que esta experiencia nos sirva a todos para humanizarnos y para confirmar el grado de responsabilidad colectiva de los ciudadanos que permite en nuestra ciudad hacer cosas que difícilmente se podrían hacer en otras metrópolis". Y sí.

4. Los amantes de las conspiraciones buscan a quién culpar del brote. Los de derecha buscarán culpar a Marcelo Ebrard de un mal manejo de la situación en la Ciudad de México. Los de izquierda culparán a Calderón de no tener en control a los gobernadores para mitigar el brote al interior del país. Los globalifóbicos acusarán al gobierno de Estados Unidos de crear genéticamente el virus.

Deseo de corazón que la situación no llegue al nivel de que ya nadie piense en reclamar.

5. En un comentario a la entrada anterior de esta serie, me preguntaban si esto no se estaría aprovechando como cortina de humo. Eso es seguro. Los narcotraficantes, por ejemplo, están aprovechando que las autoridades están volteando para otro lado para ajustar cuentas sin que los interrumpan. Naomi Klein mejorará las ventas de su libro. Camacho Solís sorprenderá a propios y extraños. Las farmaceúticas y los fabricantes de tapabocas harán su agosto en mayo. Se votarán leyes y pasarán reformas aprovechando la distracción. Pero si Vicente Fox pudo ganar las elecciones presidenciales sin influenza de por medio, ¿quién nos asegura que en verdad nos volvemos más estúpidos por el shock?

28 abril 2009

Influenza, 4

1. Como con ganas de darle municiones a los que ven conspiraciones, la OMS pide al México que reduzca el número oficial de decesos por virus de 20 a 7. Al menos se avisa que de las 150 defunciones "sospechosas" que restan, se promete tener resultados en 24 horas.

2. "En un comunicado, la dependencia informó que el
equipo médico del IMSS se reúne con personas diagnosticadas con el
padecimiento así como con sus familiares, sean o no derechohabientes,
para realizar un estudio denominado "de contacto" con el que se
identifica el posible contagio de la enfermedad." ¿Quiénes pueden no ser derechohabientes, los enfermos o sus familiares? La terrible redacción de las notas periodísticas
no ayuda a romper el cerco de desinformación en el que vivimos los cercanos al brote.

3. No sé por que trato de recordar anécdota de la muerte de Sócrates, quien mientras aguardaba su ejecución en la cárcel, decide aprender una canción o tocar un instrumento musical o algo así. Recuerdo que Nietzche hace muchos aspavientos sobre este suceso en El origen de la tragedia, pero creo que había una morelaja más simple sobre el asunto. ¿Alguien recuerda cómo iba esa historia?


Influenza, 3

Un mapa para seguir la propagación del virus.

27 abril 2009

Influenza, 2

El viernes, en el noticiero de Joaquín López Dóriga, el periodista interrogaba a algún funcionario sobre que hacer durante la misa del domingo, ya que en una parte de la misa los participantes se estrechan la mano para desearse la paz. De la respuesta del funcionario sólo se podía sacar en claro que intentaba por todos los medios posibles no decir misa, sino "servicios religiosos". Finalmente, todos los servicios religiosos del domingo fueron cancelados.

El domingo también aparecieron notas "poéticas" sobre lo vacías que se veían las calles de la Ciudad de México, sobre "el sonido espectral de las campanas" de las iglesias católicas al llamar a las tres de la tarde en oración por el brote de influenza.

Cada quien tiene una forma particular de reaccionar ante la situación. Es sorprendente la cantidad de personas que se avocan a plantear teorías conspiratorias sobre la enfermedad y las acciones del gobierno. Otros más siembran (con o sin propósito) el pánico al exagerar cifras y desatar rumores. Algunos rezan. Yo me pongo a escribir notas en esta memoria mientras veo BBC World News.

26 abril 2009

En la Wikipedia

De la entrada de Only Revolutions en la Wikipedia:

There was also talk of a secret group of recipients of the ARC (Advanced Reader's Copy) prior to the release of the book. Soon before the official release date of Only Revolutions, it was revealed that there had, in fact, been a secret forum on the MZD discussion boards, where the book had been discussed since Spring 2006. After September 12 (the public release date of OR), the ARC forum has been merged with the regular one.

Mi ARC de Only Revolutions sigue siendo una de mis posesiones más preciadas (y Only Revolutions sigue siendo de calle uno de los libros más raros que he leído).

25 abril 2009

Apenas hace un par de días leía en La Petite Claudine una nota en la que señalaba:

La reina indiscutible de las noticias que realmente importan son, sin embargo, las hiperlocales, porque son las que nos afectan de manera cercana, directa y diaria, como una obra interminable en el edificio en el que vives, que cierren un café, abran un colegio o planten un parquímetro en tu calle. O que la hagan peatonal.

Habría que agregar: o que haya un brote pandémico de influenza porcina. No es lo mismo ver en la televisión noticias sobre Irak mientras te rascas el ombligo que cuando las noticias te afectan directamente. Te das cuenta (recuerdas) la importancia y el valor de la información.

24 abril 2009

Influenza

En la Ciudad de México estamos de alerta por un brote de influenza porcina en el país. Las escuelas, centros deportivos, museos y casi todos los puntos de reunión masivos están cerrados hasta nuevo aviso. Se siente una calma tensa.

23 abril 2009

Ubuntu 9.04

A partir del día de hoy está disponible Ubuntu 9.04. Ubuntu 9.04 es un sistema operativo gratuito y libre, que tiene algunas interesantes ventajas:

  • Cabe en un CD y de hecho puede usarse desde un CD sin instalarse.
  • Viene con todo incluido: navegador, aplicaciones de oficina, un cliente de bittorrent, reproductor de música y videos, y un largo etcétera.
  • Se puede instalar una gran variedad de programas gratuitos sin necesidad de buscarlos en Internet.
  • Está en español.
  • Es prácticamente inmune a a virus, spyware, trojanos, etc...
  • Tiene una gran velocidad de respuesta, incluso en computadoras algo viejas (para las más viejas existe una versión ligera, Xubuntu 9.04)

No está de más tener una copia de Ubuntu instalada en la computadora principal, por ejemplo, para navegar de forma segura por Internet, para utilizar servicios de banca en línea sin miedo, o para rescatar información si algún otro sistema operativo falla, todo de forma libre y gratuita. Es también una buena manera de darle vida a una computadora vieja, que empezará a funcionar como recién comprada.

Además puede instalarse desde Windows con un sencillo instalador, de manera que pueda desinstalarse de la forma habitual o puede pedirse un CD que se envía sin costo a la puerta de tu casa. (Claro que por el momento, debido a la demanda que un producto de estas características genera, lo mejor es descargar Ubuntu por bittorrent).

¿Qué hace esta entrada en una memoria de cine y literatura? Como internauta, me gusta saber que estoy seguro en línea, que mi computadora no va a hacer cosas que no quiero que haga y que puedo tener todas las herramientas que necesito para hacer mi trabajo sin condiciones. Ubuntu 9.04 me permite tener esta seguridad y concentrarme en hacer mi trabajo sin preocuparme por el estado de mi computadora. En pocas palabras, se quita de mi camino y me deja trabajar.



21 abril 2009

Hermano Cerdo 23

Ya está disponible Hermano Cerdo 23. De acuerdo al comunicado oficial:

Estimados amigos, después de la usual espera bimestral, hemos lanzado un nuevo número de Hermanocerdo, la revista de los campeones.

Es un número interesante. Pueden ir y leer directamente el editorial, o hincarle el diente a alguna de las crónicas que hemos incluido, una sobre La Habana y otra sobre Tokyo. De nuestro archivo hemos selecccionado el cuento "Viva la Tropicana", de Leonard Michaels, y hemos traducido un cuentito de fantasmas de M.R. James.

Lo mejor, sin embargo, es que vayan directamente a nuestro sitio y descubran el 23 por ustedes mismos.

Un saludo de la piara.

(En este número aparece una reseña de Casi nunca, de Daniel Sada, escrita por un servidor.)
(Editado el 22 de abril: No está de más decir que las ilustraciones de este número, de 9000, son demasiado hermosas para usar palabras que las describan.)
A propósito de la entrada anterior, Una de piratas, las siguientes palabras de Richard Stallman:

Cuando llaman piratas a los que comparten, quieren decir que ayudar a tu prójimo equivale moralmente a atacar barcos.


20 abril 2009

18 abril 2009

Una de piratas

¿Me compra mi canción?

El veredicto de culpable en juicio contra The Pirate Bay ha reavivado la llama de la discusión sobre las redes P2P. Sin detenerme demasiado en lo ridículo del veredicto —que es como culpar a una compañía telefónica por los ilicitos que se planeen en sus líneas— el debate subsecuente en Internet muestra dos posturas polarizadas sobre la idea de compartir contenidos protegidos por derechos de autor. Ese debate y no otra cosa es lo que esperaban provocar las compañías Universal, EMI y Sony BMG; bueno, el debate y un poco de miedo, desconcierto y duda entre aquellos que suelen compartir contenidos digitales.

El asunto no es sencillo. La llegada de los formatos comprimidos de audio (como los mp3) supuso una pequeña revolución tecnológica cuyos combates todavía estamos viviendo. Como con toda tecnología nueva, el quién, cómo y por qué tiene derecho a usarla está en juego y la respuesta a las anteriores preguntas cambiará con el tiempo. No siempre ha sido licito que todos puedan leer, por ejemplo, ni ha sido lícito leer todos los libros. En este caso nos encontramos con un escenario fascinante: nunca antes había sido tan sencillo acceder a la vasta cantidad de música y producciones televisivas y fílmicas a las que expone Internet, sin embargo, para la mayor parte de esa producción, según se argumenta, no tienes derecho a menos de que pagues por dicho contenido y el dueño del "derecho de distribución" esté dispuesto a venderlo. El mundo es enorme, pero sólo tienes derecho a un pedacito.

Ese libro está bueno, ¿me lo prestas?

Los dueños de dichos "derechos de distribución" se ven rebasados por una tecnología que se mueve mucho más rápido que su negocio. Dado que no han logrado ejercer su "derecho" en este nuevo medio de distribución que es la red, ahora tratan de frenar la tecnología. Existe una buena posibilidad de que lo logren. En realidad no se si sería extremadamente malo que frenen un poco la velocidad con la que se desarrolla el Internet. Pero eso no es más que una cara de la moneda.

Los consumidores de cultura —llamémonos así por un momento— nunca han funcionado bajo un esquema tan estricto. Libros, música y videos estaban disponibles en bibliotecas, libres de costo, antes de la llegada de Internet. Compartir estas obras creativas con personas cercanas siempre ha sido parte de la experiencia cultural. Personajes tan disímiles como Paulo Coelho y Richard Stallman hablan, de manera paralela, de lo inherentemente humano que es compartir. ¿Hay una diferencia real entre prestar un libro a un amigo y compartir su texto por Internet? ¿Leer un poema a un par de amigos en tu casa o leerlo en un podcast a miles de amigos?

Lo cierto es que la respuesta a esta última pregunta no será la misma en la sociedad de hoy que en la de mañana —y no es lo mismo hoy entre distintas sociedades. Las leyes de Estados Unidos dicen que no, no es lo mismo, la ley mexicana opina (todavía) que sí. En España la respuesta parece transformarse lentamente en: sí, es lo mismo, así que todos deberían de pagar. Tampoco hay que olvidar que existe una buena posiblidad de que los dueños de los "derechos de distribución" no logren controlar el nuevo canal ni logren frenar la tecnología. Entonces habrá que enfrentarse a un nuevo paradigma de creación y distribución de la cultura, que no se va a parecer en nada al que tenemos ahora. Nada que no haya pasado antes, salvó que nos tocará a nosotros vivirlo.


Epílogo pirata



[El estúpido anuncio del papá pirata. Un signo de nuestros tiempos.]

Cada vez que voy al cine —de ocho a diez veces al mes— me tengo que fletar el estúpido anuncio del papá pirata. No le veo el menor sentido a que transmitan este anuncio en una sala de cine donde todos ya han pagado sus boletos (y palomitas y refrescos). Pero el anuncio me ha hecho pensar lo siguiente y aquí es donde comienza mi dilema ético. Como voy mucho al cine, pago una membresía semestral. Por una módica cantidad, durante seis meses puedo entrar junto con un acompañante a cualquier película en cualquier cine de la cadena, todas las veces que quiera.

Ahora digamos que un día llueve o me enfermo o me quedo dormido y me pierdo una cinta. Ya no la reponen al día siguiente, así que me conecto a The Pirate Bay y la descargo. ¿No tengo derecho a ver esa cinta? ¿No había ya pagado por verla?

Yo, ho, yo, ho, pirata quiero ser
[Jack Sparrow, el papá pirata que todos quisiéramos tener.]

16 abril 2009

Contra la minificción

Quizá algún despistado aún no ha leído la invectiva contra la minificción que escribe Andrés Ibáñez en ABCD.

Me atrevería a decir que los microrrelatos son a la literatura lo que un sobrecito de ketchup es a la alimentación humana. En otras palabras, que los microrrelatos no son en realidad literatura porque no son, en realidad, nada.
La idea no es nueva (es más bien bastante vieja, como se lee en el comentario de Tolstoi en el citado artículo), pero parece estar tomando causando bastante revuelo en Internet a últimas fechas. El problema es el prejuicio con que se juzga al género: " He leído microrrelatos de buenos escritores y otros escritos por desconocidos: es imposible notar la diferencia." "Los microrrelatos suelen estar llenos de clichés, solecismos y sorpresas tontas".

El argumento central parece ser que cualquiera puede escribir un buen microrrelato, digamos, como el burro que tocó la flauta. No sé si estarán de acuerdo, por ejemplo, los que participan en el concurso mensual de Las historias. De lo que si estoy seguro, como comentaba en otra parte, es que no se puede equiparar esa "chiripa" de escribir una minificción solitaria con el trabajo concertado de escribir un libro de minificciones.

¿Ustedes que opinan?






14 abril 2009

Un amigo me contaba hoy la sorpresa que experimentó al terminar de leer las obras semifinalistas y la finalista de la pasada edición del prestigioso premio literario Herralde. Después de discutir un poco el asunto, la sorpresa se convirtió en características sintomáticas de algo (aplicarle la palabra “moda” sería bastante sensato, acordamos): párrafos cortos, oraciones redactadas por escritores que se acercan más a adolescentes sin experiencia en la escritura, aplicación desprolija in extremis del lenguaje, uso de españolismos completamente fuera de lugar.

13 abril 2009

La ciudad, de C. P. Cavafis

(Se me antoja ahora recordar este poema)



La ciudad

Dijiste: "Iré a otra ciudad, iré a otro mar.
Otra ciudad ha de hallarse mejor que ésta.
Todo esfuerzo mío es una condena escrita;
y está mi corazón —como un cadáver— sepultado.
Mi espíritu hasta cuándo permanecerá en este marasmo.
Donde mis ojos vuelva, donde quiera que mire
oscuras ruinas de mi vida veo aquí,
donde tantos años pasé y destruí y perdí".
Nuevas tierras no hallarás, no hallarás otros mares.
La ciudad te seguirá. Vagarás
por las mismas calles. Y en los mismos barrios te harás viejo
y en estas mismas casas encanecerás.
Siempre llegarás a esta ciudad. Para otro lugar —no esperes—
no hay barco para ti, no hay camino.
Así como tu vida la arruinaste aquí
en este rincón pequeño, en toda tierra la destruiste.

12 abril 2009

Para mí

La dedicatoria de House of Leaves de Mark Z. Danielewski dice claramente "This is not for you" pero mientras leía la novela me quedó bien claro que esa novela estaba escrita para mí. Hasta ahora, la coincidencia más perfecta. Otros libros escritos para mí: Atlas descrito por el cielo de Goran Petrovic, Diccionario jázaro de Milorad Pavic, Los detectives salvajes y Estrella distante de Roberto Bolaño, Cryptonomicon de Neal Stephenson, Nocilla Dream de Agustín Fernández Mallo, Oficio:Leer de Rogelio Guedea, This Town Will Never Let Us Go de Lawrence Miles.

¿Qué libros fueron escritos para ustedes?

11 abril 2009

El sueño, el maldito sueño

PesadillaLeo en la memoria de DoctorMO algo que había estado tratando de verbalizar desde hace tiempo: por alguna razón social o biológica, me cuesta mucho trabajo mantener un horario regular de sueño.

Justo ahora podría culpar al calor insoportable de la Ciudad de México, pero el caso es que tengo muchos problemas para dormirme y para despertarme. El problema es que la falta de sueño afecta mucho lo que haré al día siguiente. Es malo para mi concentración y para mi motivación. Cómo no consigo hacer lo que tenía planeado para el día, me cuesta más trabajo dormir. Es un círculo vicioso.

A veces —justo como comenta DoctorMO— no puedo dormir porque estoy pensando en demasiadas cosas. Me tengo que levantar y tomar notas de lo que estoy pensando, revisar algún libro, buscar información por Internet. O mis sueños se mezclan con las reflexiones y no consigo descansar. Me despierto sobresaltado.

Estoy considerando tomar alguna cosa para dormir, que no sea demasiado agresiva. Quizá podría cambiar mi vida.

07 abril 2009

Olvidos


De un tiempo para acá pierdo mis lentes continuamente y olvido tomar mis llaves antes de salir de casa. Olvido también el móvil y también olvido ponerlo a cargar batería, que es casi lo mismo. Olvido el día de la semana y olvido qué libro estoy leyendo o lo que tenía que hacer.

04 abril 2009

De Chimal y Los esclavos


[Lo de la esquina inferior es mi dedo. Si se ve algo morado es porque me acabo de machucar con una puerta.]

Vengo llegando de la presentación de Los esclavos de Alberto Chimal. Como siempre me pasa con las presentaciones de libros, apenas me había sentado y comenzó a hablar el primer presentador, BEF, me pregunté ¿y qué hago aquí? Me choca que los presentadores digan que ya no quieren presentaciones solemnes y quieren romper con el esquema, para después hacer una presentación solemene y seguir con el esquema (sí sirve de consuelo, se veía nervioso). Luego habló el otro presentador, J. M. Servín, que fue menos solemne sin la necesidad de advertir que lo sería. Pero me hubiera gustado que hubieran dejado hablar más a Alberto. Hay algunos escritores que parecen escupir sabiduría (o al menos cordura) cada vez que hablan y Alberto Chimal es uno de ellos. Habló un poco sobre el camino que lo llevo a ésta, su primera novela, y resultó bastante interesante.

En fin, que estaba sentado y me pregunté ¿qué hago aquí? Luego ya con el autógrafo que se ve en la fotografía la respuesta empezó a perfilarse. Las cervezas frías ayudaron también. Una cerveza en la compra del libro, ¡muy buena idea! (No tomo, pero con el calor que hay en la ciudad cualquier cosa fría es ganacia.) Después cené delicioso con Aus y Enrique (les debo el blog) y el ¿a qué fui? me quedaba cada vez más claro.

Entonces llego a mi casa, enciendo el ordenador, me reclino en la silla y comienzo a leer Los esclavos. Y entiendo a que fui. Y valió la pena.