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Mostrando las entradas de 2008

2009

Estimados cinco lectores:

Teoría del Caos les desea un muy feliz 2009, lleno de buenos libros, buenas películas y buen sexo.

Un enorme abrazo,

René López

Fin de año (2)

¿Cómo llamarías a un año donde en general pasaron cosas malas, pero las cosas buenas que pasaron son muy buenas? El 2008 fue un año de altibajos, de sorpresas desagradables y de desencuentros. Fue un año de retrasos y desilusiones. La mayor parte del año, salvo los últimos dos meses, fueron bastante malos. Entonces, ¿cómo llamar a este año?

Ayer estaba sentado en la tasa del baño cuando se me ocurrió una idea que no había tenido desde hace mucho. Siento como si estuviera despertando de un pesado letargo, como si fuera Rip Van Winkle.

La Cerise

Et l'on serpente à la surface,
Négligeable bagatelle,
Candidate forcée à l’hécatombe perpétuelle,
Ouvrons la chasse aux mécréants qui n'ont jamais goûté l'opium,
Sensé faire de nous des hommes et des mères pour nos enfants,

Alors on brûle on brûle on brûle, on accumule autant d'émules,
De peuple en peuple, de ville en ville, pendant que les théocrates dealent.

Si Dieu existe? Je n'en sais rien. Quel est le plus beau des jardins?
Si par le plus grand des hasards tout ça existe, je ne veux pas le savoir.

Alors ne me fais pas croire que nous attend la bonne surprise,
J'ai autre chose à faire à voir dans cette vie de friandises,
Ne me laisse pas croire que nous attend la bonne surprise,
Et si jamais tout n'est pas noir, ce ne sera que la cerise.

Et l’on torture à la surface
Le corps, le sexe, la femme, la science
Et autres formes de connaissances trop dangereuses pour nos systèmes
Je refuse toute abstinence plutôt que de m’avouer vaincu
J’invoque ici l’immanence, la transcendan…

Las lecturas de 2008

En el blog de Hermano Cerdo hay un especial sobre las lecturas de 2008. A mi se me ocurrió recomendar a Petrovic y a John Frankin Bardin, entre otros. Vale la pena estar atentos a este especial, donde este tundeteclas se coló de milagro, porque ya han participado Alberto Chimal, David Miklos, Junot Díaz y Enrique Vila-Matas, por decir algunos nombres. La piara tiene una gran fiesta.

Contra la negativdad, 6

En la nota de Ortuño en letras libres aparecen en los comentarios respuestas de Yepez, Hernán Bravo Varela y de Rogelio Guedea que vale la pena leer. Me quedo un fragmento de este último:

Creo que en una cosa coincidimos: en que lo que se que se enrosca en nuestras lenguas cuando hablamos de crítica y de críticos, de nuestra obra literaria o la de otros, es el Ego. No sé por qué todos, pero todos, queremos tener la Última Palabra, o al menos así lo parece. Me desconcierta que así sea. Este maniqueísmo, esta idea de que si no estás conmigo estás contra mí, este si no eres lacayo eres traidor, no sólo nos está produciendo una miopía crítica terrible sino que aparte nos está enemistando gratuitamente.

Contra la negatividad, 5

Contesta Rafael Lemus a Antonio Ortuño (es el tercer comentario. ¿Por que no hay víncuos a los comentarios en Letras Libres?):

Antonio,

Está bien: digamos que no somos la mejor crítica literaria. Lamentable, pero nada extraño: la crítica suele ser un reflejo del estado de la literatura nacional. Tienes razón cuando apuntas que los críticos jóvenes no hemos renovado el lenguaje crítico ni refutado el canon heredado ni entregado ensayos amplios que articulen, de un modo u otro, nuestra visión de las cosas. Yo agregaría –y aquí me repito– otros vicios de la crítica mexicana: el comentario impresionista, la alergia a la teoría, el desaseo formal, el desdén del ensayo, la incapacidad para ir escribiendo reseña a reseña una Idea de la literatura. Somos, además, flojos: salvo Heriberto Yépez, que ha escrito muchos ensayos y no pocos libros, con frecuencia muy brillantes, los demás no hemos elaborado todavía una “obra”. (Claro que lo que exiges –subvertir las artes, renovar el lenguaje, refutar…

Qué pena, la de muerte

Respecto de que México es parte de convenciones internacionales opuestas a la pena de muerte, el presidente de los diputados subrayó que, en todo caso, "los acuerdos internacionales, también son revisables" (Fuente: El Universal).
Gracias por recordarme por qué no debo de votar nunca por el PRI.

Contra la negativdad, 4

En la multicitada nota de Rafael Lemus aparece el siguiente comentario:


Comentario de: Gustavo Méndez Martínez [Visitante]

"...LOS CRÍTICOS. Es una plaga que nunca pude entender. Si yo fuera un gran cirujano y un señor que jamás ha manejado un bisturí, ni es médico ni ha entablillado la pata de un gato, viniera a explicarme los errores de mi operación, ¿qué se pensaría? Lo mismo pasa con la pintura. Lo singular es que la gente no advierte que es lo mismo y aunque se ría de las pretensiones del crítico de cirugía, escucha con un increíble respeto a esos charlatanes. Se podría escuchar con cierto respeto los juicios de un crítico que alguna vez haya pintado, aunque más no fuera que telas mediocres. Pero aun en ese caso sería absurdo, pues ¿cómo puede encontrarse razonable que un pintor mediocre dé consejos a uno bueno?" (El túnel, Ernesto Sábato)


Lo mismo pasa en la literatura. ¿Cómo puede encontrarse razonable que un escritor mediocre dé consejos a uno bueno?

Y parecería te…

Contra la negatividad, 3

(Y vuelve la jaqueca. En serio. Ya tengo cita con el doctor.)

En el blog de Letras Libres escribe Antonio Ortuño(el sexto comentario):

Implacables pero ineptos

Señoras, señores: tenemos un consenso. Entre la nueva crítica literaria mexicana, el consenso es que la nueva narrativa mexicana es zonza, menor, inmunda o, cuando menos, pérfida.

Vaya: quizá esa dichosa “nueva narrativa” merece que la vapuleen. Sí: sobran autores jóvenes que combinan superficialidad con idiotez, limitaciones verbales con ambiciones de bestseller, arrogancia con mala precocidad. Sí: al menos entre los nacidos en los setenta y ochenta, escasean las obras de valor. Se exaltan tradiciones desechables, se esgrimen referentes sobreuntados de pop, se proclaman estéticas carcomidas o procedimientos francamente simplones. No parece haber en el tablero muchos asaltos al lenguaje, muchas reinvenciones de la expresividad, muchos genios retóricos.

Pero excepciones existen. Yo incluiría textos variopintos de setenteros como Davi…

Contra la negatividad, 2

No hay forma más sencilla de sentirse superior que mirar por encima del hombro a quien va leyendo El Código Da Vinci o la nueva novela de Pérez-Reverte. Es un deporte inevitable. Pero tenemos más en común con ellos que con esos tipos que pasan la tarde pateando gatos o mirando fútbol y que no leen ni en defensa propia.

Eso sí, tenemos más en común con los que patean gatos y nunca leen un libro que con todos los autonombrados poetas que han escrito diez líneas cortas y creen que cambiarán al mundo con sus "versos". La poesía con cáncer. (Es decir, aquellos que no leen pero hacen como que escriben.) Tenemos más en común con los pateadores de gatos que con los que escriben una novela como si escribieran un informe de gastos, con los que leen como si fueran los únicos que saben leer.

En vez de caerse mal, leerse. Pero nos sobra demasiada política, demasiada hambre.


Contra la negatividad, 1

En el Blog de la Redacción de Letras Libres, Rafael Lemus habla sobre la desaparición del crítico literario. Por una vez, estoy de acuerdo con él. No faltará el imbécil que haga esta nota de lado porque Rafael Lemus le cae mal o porque le parezca que el crítico sí es el enemigo. Y vaya que hacen falta críticos, pero como dice Lemus, nadie quiere que el aguafiestas se meta en la celebración.

Ahora el mejor pretexto para no leer a alguien es que te cae mal, no hace falta más.

Bolaño y la heroína

Escribo esta nota rápida para preguntarme por ese "misterio literario" que da la vuelta por las revistas literarias gringas. El asunto de si Bolaño era adicto o no a la heroína ya ha sido desmentido por varias fuentes, y todo parece provenir de aceptar como autobigráfico un relato "Playa", que yo no he leído. En Puente Aéreo, Gustavo Faverón ha hecho una respetable investigación sobre cómo se ha esparcido el rumor a partir de un artículo escrito en The Nation. Esto no ha impedido que el dato falso se siga propagando y cada nueva nota o reseña retome esta supuesta adicción. Una muestra de como se esparcen las memes en esta era digital, pero también una duda de qué tanto se documentan reseñistas y ensayistas en Norteamérica, esos ensayistas y críticos que solemos tomar como modelos.

Sábado por la mañana

Tengo una lista de nombres de autores cuyos libros quisiera leer, autores famosos o desconocidos (por mí) que por alguna razón me han llamado la atención. En unas horas iré a darme una vuelta por la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil a ver si encuentro algunos de esos títulos, porque algunos de los mejores autores actuales están escribiendo libros "para niños". También voy a dar un vistazo a ciertas cosas que tienen que ver con un proyecto del que espero hablarles más pronto.

Queridos cinco lectores, un libro nuevo es ante todo una promesa. Compremos hoy una nueva promesa, una promesa pequeña, traviesa, que provoque mariposas en el estómago.

Ayuda literaria

Es hora de mostrar que las miles de horas quemándose las pestañas valieron la pena. Desde Apostillas literarias Magda pide ayuda:

Quiero pedirles un favor:

Si alguien conoce narrativa en
castellano (cuentos y novelas) donde se cuente una historia que guarde
dentro otra historia. Por ejemplo: que la novela o cuento narre un
crimen y que de pronto un personaje cuente otra historia diferente
dentro de la historia de ese crimen, que sería la parte fundamental de
lo que trata la novela o el cuento: Por ejemplo (disculpas que repita
tanto “por ejemplo”): que un día una señora le contó que en México
existen fantasmas que hablan con las personas y que se desarrolle este
tema y después se regrese a la narración primera (la del crimen). De
igual forma, que dentro de la historia que se cuente, asome o aparezca
la historia de otro libro de un autor diferente del libro que se está
leyendo (que se hable de otro cuento o de otra novela dentro de la
narración que estamos leyendo).

Asimismo, narrativa en
castellano (…

Notas

* El cumpleaños vino y se fue con menos mala suerte que de costumbre.

* Vengo de la presentación de Diferencias de Goran Petrovic. Goran Petrovic es Dios, pero eso ya lo sabíamos. José Gordon, que lo "presento" se portó como un completo imbécil. Si un escritor viaja 12,000 kilómetros para presentar su libro, te callas y lo dejas hablar, sobretodo cuando no tienes nada que decir. Una "actriz" leyo algunos fragmentos de un cuento de Goran y demostró que no sabe leer. Pero Goran y su traductora valen el viaje. (Los 12.000 kilometros que viajó Goran y los 15 que viajé yo, o lo que es lo mismo, el día que la Meca fue hasta Mahoma. La vida a veces es así de buena.)

* La presentación se la llevó una lectora que preguntó al serbio, "¿qué libro vas a leer esta noche para ver si te puedo encontar en él?" Sí han leído La Mano de la Buena Fortuna, sabrán porque el autor se sonrojó y no supo que contestar. Si no la han leído, dejen de leer esta memoria y vayan a leerla.

Nota

Mis padres me han traído Nocilla Experience de Barcelona. Venía envuelto en papel de cera rojo. Aquí nadie envuelve los libros en papel, aunque no suena a una mala idea. Me resisto a inciar la lectura, que guardaré para un día lluvioso. Mientras tanto, continuo leyendo El mago de Viena de Sergio Pitol y preguntándome cómo me las arreglé para no haberlo leído antes. El libro resulta una excelente lectura para seguir a Oficio: Leer de Rogelio Guedea, un librito delicioso al que dan ganas de regresar de vez en cuando. Por si esto fuera poco, parece que se confirman los rumores de una nueva novela de Thomas Pynchon.

Los astros se están ordenando de manera correcta, así que en unos minutos me voy a inscribir en el Nanowrimo de este año. Creo que mi cabeza está en el lugar correcto para ponerse a escribir una novela.

Trabajo, además, en siete cuentos de los cuales algunos me gustan más que otros pero que tienen cara de ser un libro, de leerse mejor en conjunto que por separado. ¿Cuál es el há…

¿Nanowrimo o no?

Para los que no lo saben, el Nanowrimo es un concurso en el que el único objetivo es escribir una novela en treinta días. El año pasado entré al concurso y conseguí ganar al juntar las 50,000 palabras que pide el concurso, pero no terminé de escribir la novela. Este año no estoy muy seguro de si repetir o no la experiencia. Tengo una vaga idea de algo que me gustaría hacer, que probablemente sea una novela corta y por lo mismo se ajuste al concurso.

Estimados cinco lectores, ¿debo o no concursar este año en el Nanorwrimo?

Un sueño más

En este sueño, estoy jugando Guitar Hero. Más bien, estoy mirando un cielo estrellado, el universo, y todo el universo es un juego de Guitar Hero y lo que veo es parecido a esto:



El universo es un solo de guitarra interminable. Yo muevo las manos por los botones de la guitarra de juguete y atrapo todas las notas que llueven hacia mí, una lluvia de estrellas, una lluvia de música que avanza cada vez más y más rápido en patrones cada vez más complicados, imposibles. En el sueño soy mucho mejor que cuando estoy despierto. Capturo todas y cada una de las notas y se escucha un solo de guitarra triste y feroz, feroz y triste, enojado, sublime. Pero el patrón de las notas se vuelve cada vez más rápido y complicado, como si estuviera jugando una canción de Buckethead o de Satriani, sólo que no se escucha como si fuera una canción de Satriani sino como uno de esos interminables solos de rock sureño. Pronto las notas van más rápido de lo que puedo mover la mano y fallo algunas cuantas. Me recupe…

El hombre detrás de Winkies

Esta escena de Mulholland Drive es una de las que más me han influenciado en la vida. Es una escena curiosa en la cinta porque parecería que tiene poco o nada que ver con el resto de la trama, como si fuera un cuento dentro de una novela.

Filmada con pulcritud, para mi la escena está toda en los detalles. El plato con la comida intacta. La pintura sobre los avisos de la entrada del Winkies. El rostro de Patrick Fischler cuando dice:

I hope that I never see that face ever outside of a dream. That's it.



Winkie's Dream

Breves notas sobre The Brief Wondrous Life of Oscar Wao

* Una novela extraña y hasta cierto punto tramposa, The Brief Wondrous Life of Oscar Wao, quizá sea el tipo de novela que tiene más encanto si se lee desde el punto de vista anglosajon, es decir, como una novela del otro (el dominicano, el negro) que se termina volviendo lo propio (Jersey, NYC). Desde México, recuerda demasiado a las sagas familiares de García Márquez y sus émulos como para resultar refrescante, en cuanto a tema, estructura y personajes.

* Oscar Wao es un geek (en España le dirían friki, en México nerd o ñoño o pepino). Conzco muchos Oscar Waos identicos al Oscar Wao de la novela o casi idénticos y por lo mismo el personaje me resulta un poco increíble por estereotípico. Además, sólo hasta cierto punto se puede justificar con la mala memoria del narrador los errores de fechas y datos sobre los "hitos" de la cultura friki. [Hay un punto en partícular que me molesta de sobremanera. Oscar es un gran adorador de Gary Gygax, co-creador de Dungeons & Dragons. L…

Una advertencia sobre Haunted, de Chuck Palahniuk

Haunted es una novela fallida. Todas las cosas consideradas, es un fracaso estrepitoso, de esos que sólo se pueden conseguir cuando la ambición es muy grande. En este caso, a Palahniuk se le escapa desde las primeras páginas.

Al inicio, uno de los personajes dice una frase que resumen la novela: "Como yo lo veo, Ana Frank lo tuvo más fácil que nosotros: ella nunca tuvo que ir de viaje promocionando su libro." La clave está en entender que la frase no tiene nada de irónica, que para todos los personajes de la novela es una suerte de mantra. El resultado es tan increible como acortonado, recortado por veinticuatro cuentos (en general, bastante olvidables), una fábula idiota que en sus excesos escatológicos pierde al lector.

Mi recomendación es no leer Haunted. Si se pasa por una librería y se le encuentra por ahí (en español le pusieron Fantasmas, según San Google), les recomiendo leer la última y la primera de las historias, que son lo único rescatable de este esperpento. Eso …

¿Qué leer?

Bolaño escribió que uno debería de escribir cuentos de tres en tres o de cinco en cinco, nunca de dos en dos o de uno o en uno o se corre el riesgo de escribir el mismo cuento toda la vida. ¿Pasará lo mismo con la lectura? A mi me resulta prácticamente imposible. Hace dos días leí El último lector, el de Piglia, de corrido, porque me había decidido a leer ese libro únicamente. Anoche empecé a leer Haunted de Chuck Palhaniuk pero hoy, en un viaje al aeropuerto, me compré The Brief Wondrous Life of Oscar Wao de Junot Díaz demasiado barato como para dejarlo pasar y leí la contraportada y las primeras páginas de regreso a casa. Ahora no sé cuál libro leer y eso sin contar que para el lunes debo leer Vida y hechos del famoso caballero don Catrín de la Fachenda de Fernández de Lizardi.

¿Cómo demonios saber cuál leer primero? ¿Qué criterio seguir? El asunto no es puramente filosófico, sino también económico. Si en un viaje a la librería me compro dos o tres libros, sé que leeré uno inmediatam…

Un gato

Después de leer House of Leaves,  me dan miedo las puertas cerradas. La idea de que una puerta pudan llevar a algún lugar extraño, desconocido, unheimlich, me ronda por momentos. Abres la puerta de recámara y  descubres que da a un largo pasillo oscuro. Pasa más o menos lo mismo con los libros. Cada hoja que pasa es una puerta cerrada. No vas a saber lo que vas a encontrar hasta que la abras. Pasa incluso con los libros que ya has leido y quizá de ahí el temor de que al abrir una puerta no encuentre lo que espero. Recuerdo haber leído Cambio de piel de Carlos Fuentes cuando tenía dieciocho años y luego otra vez cuando cumplí veinticinco y me encontré con un libro totalmente distinto. A veces saco el libro de su estante para comprobar que las palabras no han cambiado de nuevo.



En eso los libros son como el gato de Schrödinger. No puedes saber si el libro está vivo muerto hasta que lo abres. No sabes si las palabras cambian de lugar mientras no las miras. Si los libros están vacíos hasta…

Una breve nota sobre el Nobel

Todos los años, antes de que se anuncie el Nobel de Literatura todos ponen sus listas de escritores, que siempre tienen a los mismos escritores y que nunca ganan. Después se anuncia el ganador, que nadie esperaba, pero a los pocos días resulta que todo el mundo ha leído y que es maravilloso.

Terminator: The Sarah Connor Chornicles

De todas las series que hay en televisión, mi favorita por mucho es Terminator: The Sarah Connor Chronicles. Contra el facilismo en el que ha caído Heroes, la telenovela que es Lost y los excesos de Dexter, la serie de Terminator opone guiones interesantes y sorprendentemente no depende de efectos especiales para entretener al público. Justo por esa razón, parece, la serie va a ser cancelada dentro de poco. Es una lástima, pero así son las cosas.

Mientras aguante la serie, vale la pena verla.

Poesía y vacío (1)

El punto de arranque

a) En La senda de los libros se abrió una pequeña discusión sobre la poesía postpoética, que es en realidad una discusión sobre el valor sobre la poesía de vanguardia o postmoderna. En uno de los comentarios, JacoboDeza anota:

La emoción de la que yo hablo es el "poder de consolación" del que habla Margarit, y en líneas generales, eso se consigue menos con poesía de vanguardia o postpoética (o visual, o experimental...). La intelectualización del contenido, apegado a un mayor interés por la forma, repercute en las sensaciones que el poeta quiera transmitir. Les pasaba también, en otro nivel, a los conceptistas: extasiados por la forma se olvidaban de que el poema tiene que decir algo profundo y, sobre todo, debe entenderse.
Habría que partir la discusión en tres partes. Creo que nadie discutirá que el poema debería decir algo profundo (aunque en verdad sí habría que discutirlo) así que por una parte habría que discutir si sobre todo el poema debe entenderse…

De reseñas

Vamos a imaginar lo siguiente:

Yo escribo una reseña, negativa, de una novela. Un amigo del escritor o persona que se hace llamar escritor no lee la reseña, pero le hablan de ella. El amigo del escritor no soporta la crítica, que no ha leído, y escribe una larga nota en la que explica cómo ha estado presente desde la concepción hasta la última corrección de la novela de su amigo y por tanto siente la necesidad de defenderla, la defiende ante la crítica que no ha leído, en la cual supone aparecen algunos juicios fácilmente despreciables por alguien como él, que no se deja caer nunca en lugares comunes o facilismos. El amigo del novelista se siente tranquilo, ha puesto en su lugar al reseñista y a la reseña, que no ha leído. Lo pone en su lugar porque se le ha ocurrido, tremendo pecado, leer.

(Como no faltará el idiota que se rehuse a darse cuenta que lo anterior es sólo un ejercicio imaginario, antes de que iracundos amigos de escritores lleguén a reclamarme por reseñas que no he escrito…

Buscando a Alaska, 1

Editado el 18 de abril de 2009: Estimado internauta, que llegas buscando un resumen del libro. ¡No seas imbécil! Esta novela es muy buena. Ponte a leerla. Y no, aquí no vas a encontrar un resumen.

En mi reseña de Twilight mencioné mi sorpresa acerca del término young adult fiction. Buscando a Alaska de John Green cae en esta clasificación, también. Todo indica que para que una novela entre en esta categoría 1) los personajes deben ser estudiantes de preparatoria, 2) deben ser más o menos inadaptados sociales y 3) tienen un insospechado amor por los clásicos. Eso en el contenido. En cuanto a la forma, 4) debes de poder leer la novela de un tirón.

También, 5) todo indica que el protagonista debe tener un despertar sexual más bien tardío, pero prácticamente todo el mundo a su alrededor empezó temprano (o son vampiros, por lo que empezaron mucho muy temprano) y 6) tiene una tendencia a proteger a sus padres, que como son adultos no están listos para lidiar con el mundo (no digo que eso no s…

Una nota

Leo estos días The Yiddish Policemen's Union de Michael Chabon y quizá sea debido a las críticas negativas, que me habían hecho no esperar demasiado, pero de hecho la estoy disfrutando mucho. Chabon parece ser un mago del lenguaje, parece que barajeara las palabras y repartiera cada vez una mano ganadora. No sé que pasaría en la traducción, pero se adivina que traducir este libro fue un trabajo difícil.

La novela parte de una idea curiosa. Israel cayó en 1948 y los judíos consiguen asilo temporal en Alaska. Durante sesenta años, se les concede un territorio federal autónomo, lo cual quiere decir que en el 2008, ahora, el territorio vuelve al control de Alaska. Judíos en las nieves. La novela me recuerda a partes iguales a El hombre en el castillo de Phillip K. Dick y a Everything Is Illuminated de Jonathan Safran Foer.



Por cierto, ¿es mi imaginación o Jonathan Safran Foer se parece a Harry Potter?

Ya llegó, ya está aquí

El número 21 de la revista Hermano Cerdo. Hay un muy recomendable artículo de Zadie Smith, "Fracasar mejor", otro artículo sobre Watchmen de Alan Moore, escrito por Pablo Muñoz, y una visión interesante de la lucha entre los Fumadores y los no fumadores de David Sedaris. Además, sendas reseñas, cuentos y la columna de Raúl Aníbal Sánchez.

Yo no la he leído (bueno, savo el articulo de Z. S.) pero le acabo de echar un ojo y pinta muy bien.

Preguntas sobre la ideología de la forma

¿En qué sentido se promueve una política cuando se elige escribir, digamos, un soneto en vez de un poema de verso libre sobre un mismo tema, o cuando se toman decisiones sobre la dicción de dicho poema? ¿O cuando un novelista escoge un arreglo extraño, no cronológico,o narradores múltiples que hablan en vez de un personaje que nunca habla directamente al lector, en vez de un narrador convencional que cuenta la historia en orden cronológico? ¿O simplemente al elegir escribir una novela?(La nota completa, mucho más interesante que lo que voy a decir, está en Blog Merdian)

1. En la nota original, se concluye al contraponer las ideas de Lukacs y Bajtín. Yo me quedo con la idea del segundo, de que una novela polifónica es una representación más fiel de la vida Aquí y Ahora.

2. ¿Es posible extraer una ideología de la forma de composición de Rayuela? ¿De Sobre héroes y tumbas? Lo pregunto en tanto que la primera, entre otras cosas, es una suerte de respuesta a la segunda.

3. La forma de una nov…

El derecho a la cultura

Toda persona tiene derecho al acceso a la cultura y al disfrute de los bienes y servicios que presta el Estado en la materia, así como el ejercicio de sus derechos culturales. El Estado promoverá los medios para la difusión y desarrollo de la cultura, atendiendo a la diversidad cultural en todas sus manifestaciones y expresiones con pleno respeto a la libertad creativa. La ley establecerá los mecanismos para el acceso y participación a cualquier manifestación cultural. (Fuente: Proceso)

Menuda idiotez.

A quemar todas las maletas

Hace unas horas fui a Ghandi a ver las últimas novedades editoriales. Dos primeras novelas provenientes de un "laboratorio de novela" tenían las pilas más altas junto a las cajas, más altas que las pilas de los últimos libros de Villoro y Vila-Matas. También encontré ahí una nueva novela de uno de mis autores favoritos. Ya la tenía en las manos e iba a comprarla, cuando se me ocurrió leer la contraportada:

X tiene una maleta llena de dinero y documentos secretos...

¡Alto ahí! Hagamos un trato. Olvidemos las maletas. Escriban novelas en las que no hay hombre con maletas llenas de dinero y yo las leo con gusto. Lavadoras llenas de dinero, sí. Cajuelas llenas de dinero, sí. Alforjas llenas de dinero, sí. Maletas, no. Cada vez que escribes que hay un hombre con una maleta llena de dinero, un gatito muere.

¿Qué obsesión hay de un tiempo acá con darles a los personajes una maleta llena de dinero? Si no pueden encontrar un mejor pretexto para escribir una novela, no la escriban. Mejor…

Esta memoria en Worlde

Tengo una obsesión con Kafka...

La trama para qué

Se busca (Wanted) de Timur Bekmabetov es una película con el sello del director. Tras dos horas de explosiones, efectos especiales innecesarios, balas que viajan en curva, vertiginosos acercamientos y metatextos superfluos, Timur plantea la pregunta: ya sé que no tiene ningún sentido que un gremio de tejedores se convierta en super-asesinos que deciden el destino del mundo de acuerdo a lo que les dice un pedazo de tela y ya sé que este es el momento en que podría explicarlo todo, pero si sigues en la sala ¿no prefieres, en vez de una tonta justificación, otros veinte minutos de balazos? Y siguen otros veinte minutos de balas que chocan en el aire, ratas que explotan y una pelea con machetes.

Por eso amo a Bekmambetov.

¿Será una señal?

El día de hoy granizó, me granizó, justo en el momento en que salía de la oficina. Además de mi camisa, mis pantalones y mis calcetines, salió damnificado Esta Historia de Baricco, que había comenzado a leer. En lo que se seca, tendré que elegir una nueva lectura.

* * *

He estado pensando en un libro de cuentos, que no sé si existe. El primer cuento narra la historia de cinco personas que se encuentran en una cafetería (o quizá un bar o una cantina) y recuerdan algún evento pasado, del que ellos no formaron parte pero que de alguna manera los afectó a todos, afectó a toda su generación o la marcó o los definió.

El resto de los cuentos narran algún evento que ocurrió o ocurrirá en la vida de estas personas que avisa o rememora esa charla, pero hace como si ese encuentro en una cafetería no hubiese ocurrido o no tuviese importancia.

¿Existe ese libro?

***

High Fidelity de Nick Hornby fue una muy agradable sorpresa. Una anécdota sencilla, muy indie, pero con una prosa, una astucia y una profun…

Rabia

A media lectura de Rabia de Jaime Mesa. A falta de una reseña más detallada cuando termine la novela, diré lo siguiente: Rabia está muy bien escrita pero no dice mucho o más bien no dice casi nada. Mauricio, quien me recomendó la novela (aunque me recomendó leerla, no comprarla, como hice), dice que somos demasiado exigentes con los nuevos novelistas, que esperamos de sus primeras obras una madurez que no pueden tener. Tiene algo de razón, aunque como lector nunca he sido muy condescendiente. Lo que me preocupa de Rabia es que, si un escritor novel no tiene nada qué decir en su primera novela, ¿qué hará en la segunda?Rabia pudo haber sido un excelente thriller, un American Psycho México-americano, pero sus pretensiones literarias lo detienen.

The Polysyllabic Spree

Leo The Polysyllabic Spree de Nick Hornby, "la verdadera e hilarante historia de la lucha de un hombre con la marejada mensual de libros que ha comprado y los libros que tiene la intención que leer" y creo que nunca me había sentido tan identificado con un libro en mi vida.Es refrescante leer a alguien para quien leer es una actividad refrescante. Alguien que puede escribir "Los libros, aceptémoslo, son mejores que todo lo demás" no es el tipo de persona que imaginara que existiera, pero Hornby escribe para gente como él, que espera que entienda las tribulaciones de un lector que tiene familia y un trabajo y le gusta ver la televisión."Así como hay libros mal escritos, hay libros mal leídos", escribe Hornby, y tampoco tiene problemas en decir cuando no ha leído un libro como debería. The Pollysylabic Spree es una recopilación de catorce meses de artículos publicados en The Believer, donde el escritor comenta los libros que compra, los que lee y los que de…

Las próximas lecturas

Estoy a punto, por fin, de terminar de leer Finalmusik. Una novela bien armada y con un estilo espléndido e impecable, pero que por lo mismo resulta bien pesada de leer. Muchos me han preguntado de qué va la novela y yo no he sabido decirlo. Quizá eso también haga que resulte tan pesada.Tengo muchas opciones para la siguiente lectura. He leído las primeras páginas de Rabia de Jaime Mesa (gracias, Mauricio) y se me antoja, pero estoy un poco cansado de leer en español. The Polysyllabic Spree de Nick Hornby me hace ojitos desde mi mochila. También he picado unas cuantas páginas y me parece una idea bien interesante, el ir comentando los libros que se leen, los que se compran, los que se quisieran leer (y me recuerda al blog del buen Fisgón).Tengo también la última de Michel Chabon, Esta Historia de Baricco y alguna cosa más. Últimamente, suelo pasar más tiempo decidiendo que leer que leyendo.

Escuchado en una presentación

Ayer escuché un par de palabras que resumen, a mi parecer, el problema de nuestra sociedad: descontento moderado.Todo nos parece mal, pero no lo suficiente como para hacer algo al respecto. Nos quejamos, pero no de nada importante ni con suficiente fuerza. La censura nos ha dejado de parecer importante porque no decimos nada digno de ser censurado. Nada nos parece genial por que todo nos causa un descontento moderado.Y en realidad hay mucho contra lo que sentir indignación, furia, un descontento profundo, hirviente. Lo que parece no haber es gente dispuesta a sentirlo.

Contra los frikis

Vía Lavondyss, leo un apocalíptico artículo de El Manifiesto titulado Generación "friki", ¿el hombre del futuro?, cuya conclusión reproduzco:

Todas las épocas, todas las corrientes
históricas se han referido casi siempre a algún arquetipo, a algún
modelo de hombre, y siempre en un sentido de superación. El caballero andante bajomedieval, el santo del cristianismo, el hombre universal del Renacimiento, el hidalgo del Imperio español, el honnête homme del clasicismo francés, el poeta del romanticismo, el capitán de industria del primer capitalismo, el dandy del decadentismo, el artista rebelde de las vanguardias, el soldado de los fascismos, el revolucionario del marxismo. Hoy ya conocemos a un modelo de hombre plenamente acuñado por el mercado global: en España se le conoce como friki, en inglés como geek, en japonés como otaku, y tiene pinta de payaso.

Sirva esta nota de recordatorio para escribir un poco para refutar la sarta de idioteces que contiene el artículo.



Sobre una lectura

Estoy leyendo Finalmusik de Justo Navarro. Me asombra la calidad diáfana de su prosa. La primera frase de la novela, "Una vez viví en Roma un domingo radiante", merece un espacio en el club de mejores primeras líneas de una novela. También me asombra la capacidad de Navarro para hilar con frases cortas acciones muy distantes en el tiempo y el espacio.Hay escritores que intentan hacer de su estilo algo transparente y otros que lo hacen su carta de presentación. El estilo de Justo Navarro es un palacio oriental en el centro de una carretera que atraviesa el desierto. ¿Qué prefieren, un estilo transparente o uno de personalidad fuerte? ¿Debe un escritor cultivar un estilo de rasgos duros o aspirar a que no se note su presencia?

Colado

Por razones ajenas a mi entendimiento, esta memoria se coló a un reportaje sobre la blogósfera mejicana en el programa Cámara Abierta 2.0 que emite La 2 (uno de los canales estatales españoles). El reportaje se puede ver en línea desde la página de Cámara Abierta 2.0 y mis tres segundos de fama empiezan en la marca de los 13m10s (y el reportaje sobre la blogósfera mejica empieza cerca de los 8m30s).

Vía Leemiblog.

Del compromiso

Alberto Chimal finalmente ha respondido sobre el debate sobre el compromiso de los escritores en Las historias en el exilio. Los invito a leer la nota completa y les dejo un fragmento significativo:

Un escritor puede ser una persona comprometida aunque no escriba una palabra sobre la actualidad o la “agenda” política. Lo será si vive, simplemente, contra la corriente de la actualidad, que niega la importancia de la vida de los otros: si se preocupa por su entorno y actúa en consecuencia en la medida de sus fuerzas.
En contrapunto, les presento un fragmento del Diario de Gombrowicz (89 pesos en El Hallazgo). Habla sobre los escritores en el exilio, pero creo que el paralelismo es evidente:

Ese exceso de libertad es precisamente lo que más ata al escritor. Amenazados por la inmesidad del mundo y el carácter definitivo de sus problemas, se agarran deseperadamente al pasado; se agarran a sí mismos; desean quedarse tal como eran; tienen miedo del más mínimo cambio en sí mismos por temor a que…

Una entrevista

Desde hace un par de días, me he puesto a pensar en el posible papel que juega el escritor en la vida social de México. Ayer veía por televisión una entrevista a René Áviles Fabila. Se le preguntaba no como si fuera un escritor, una persona cuyo oficio es escribir, sino como a un gurú, alguien que conociera todas las respuestas. Áviles Fabila intentaba orientar la entrevista al terreno literario, pero el entrevistador insistía en llevarla al terreno de la metafísica y de lo esotérico. Al menos no le preguntó sobre la tragedia del News Divine.Lo bueno es que ese programa no lo ha de ver más que la madre del entrevistador (y yo).

La muerte de un instalador, de Álvaro Enrigue

Después de varios retrasos, hoy por fin terminé de leer La muerte de un instalador. Debo decir que el libro me gustó, pero no tanto como esperaba. A ratos me recordó, y no por buenas razones, a La región más transparente. Un poco demasiado pretenciosa, un poco demasiado deshilvanada, un poco demasiado extensa. Se ve el andamiaje.

Todo lo anterior no quiere decir que no sea una novela interesante, pero me temo que tiene fecha de caducidad. Así que léanla pronto.

Desde mi ventana

Se ve un pequeño campo de golf y un anuncio de Sólo Sanborns del cual sólo se ve el “Sólo”. El resto lo tapan los árboles. También se ve un enorme edificio en construcción con una grúa en el techo y un enorme hueco donde algún día habrá otro edificio. Cuando lo terminen, si es que todavía sigo aquí, ya no se verán las montañas.

Fin de temporada

* Hace unas horas veía el final de temporada de Damages. Buena televisión que cosas como Lost dejaron de hacer hace tiempo. Qué buena serie.

* Mi amigo Agoran hablaba hace poco de los ciclos de la vida y los finales de temporada. Y todo indica que tenía razón. A mi también me acaba de llegar mi final de temporada. Dice que es importante identificar cuando uno está en su final de temporada. Yo no sé si sea importante, pero si me parece interesante. Sospecho que a esta temporada le queda una sorpresa antes de que corran los créditos. Los mantendré informados.

Sobre Encuentro de Jóvenes Escritores

En lo que se me ocurre algo mejor que hacer, voy a escribir una serie de reflexiones en torno al Encuentro de Jóvenes Escritores de Acapulco. No van a ser reflexiones muy agradables, pero total nadie que se pudiera molestar lee esta memoria.

A manera de preludio, los invito a leer esta nota del Sur de Acapulco sobre dicho Encuentro y esta otra nota en la Jornada de Guerrero.

Si no me encuentran, es porque estoy en...

Mucho ruido

En el bunker, uno de esos blogs que nunca me pierdo, Joel resume de manera bien afortunada una polémica que se ha desatado en la blogósfera literaria mexicana. No voy a intentar repetir el resumen. Mejor vayan al blog de Joel y lean lo que ha pasado allá. Alberto Chimal, que había estado algo callado en la blogósfera, pero a quien todos siguen leyendo por razones bastante obvias, hace eso de la discusión. Luego, por razones más bien extrañas, Xavier Velasco también termina termina metido en la polémica.

Xavier cita la lapidaría de Carlos Ruiz Zafón: "El mundillo literario es 99 % mundillo y 1 % literario".
Para muestra, un botón, por ejemplo, la ya citada polémica. Otro ejemplo, los comentarios en la entrada de Xavier Velasco. En realidad, como anota Xavier Velasco, el 1% ya es exagerado.

A ratos pienso que ya a nadie le importa la literatura. Entonces me meto a leer cosas como Conversational Reading y me acuerdo de que sí.

* * *

A veces, me da por pensar que debería cerrar esta…

El percherón mortal

Uno nunca espera que el libro que le hace falta está tan cerca. Compré El percherón mortal de John Franklin Bardin hace varios meses en una mesa de saldos en un centro comercial y se quedo debajo del asiento del conductor de mi automóvil hasta hace una semana. El rescate resultó providencial. El percherón mortal se lee como si se viera una película de David Lynch. Lo tiene todo, las cortinas rojas, el hombre que se despierta y descubre que es otra persona, e incluso el enano que habla al revés. Hasta la última página, la novela se mueve en una serie de situaciones absurdas y oníricas con un giro bastante inesperado.

John Franklin Bardin es un gran hallazgo, un escritor que vale la pena leer.


Twilight, de Stephanie Meyer

El mercado del libro en inglés, mucho más organizado y enfocado a la mercadotecnia, tiene categorías para todo. Twilight, la primera novela de Stephanie Meyer, cae en la categoría de young adult fiction, o narrativa para adolescentes entre los 12 y los 20 años. Más allá de lo curiosa que es la clasificación en sí —yo no estaba ni ligeramente interesado en los mismos libros a los 12 que a los 16 que a los 20— también resulta curiosa la inclusión de esta novela en esa clasificación.La historia de Twilight es sencilla. Bella Swan, una chica de diecisiete años, se muda de la soleada Arizona al húmedo e invernal pueblo de Forks, Washington, donde conoce al misterioso, rico y atractivo Edward Cullen y se enamora inmediatamente de él. Edward Cullen es un vampiro. ¿No les parece muy original?Los personajes de Twilight son casi todos adolescentes —salvo los vampiros, que solo parecen adolescentes—, pero son adolescentes extraños. Nadie en Twilight bebe una gota de alcohol, ni fuma, ni gusta de…

Miedo

Desde hace un par de semanas, me resulta casi imposible comenzar a leer una novela. Las primeras paginas me aturden o me aburren. Todas las novelas, así que esto no es un aviso de la muerte del autor, ni nada por el estilo. Es sólo que no puedo comenzar a leer.

¿Les ha pasado esto? ¿Qué haces para arreglarlo?

Por la carretera perdida

En El Lamento de Portnoy aparece un texto llamado Lost Highway (Una interpretación metacinematográfica), donde se habla de la extraña posición de Lost Higway en la filmografía de David Lynch y su posible significado. De lectura obligatoria sí, cómo yo, te has desvelado por la noche tratando de comprender el significado de la película, o simplemente tienes pesadillas con el hombre misterioso.

Tengo algunos comentarios propios que hacer sobre ese texto y sobre la película, pero por el momento los invito a leerlo (y si tienen tiempo, a volver a ver Lost Highway).

Hermano Cerdo 20

HermanoCerdo cumple dos años y lo celebra a lo grande, con un extenso número de aniversario lleno de reseñas (de teatro, de comics, de cine) y crónicas desde Japón, las trincheras de una guerra falsa y los camerinos de Saturday Night Live. En exclusiva, en este número publicamos el ensayo de Scott Esposito "Los sueños de nuestra juventud" sobre el impacto de Roberto Bolaño en el mundo cultural norteamericano. Adicionalmente, Miguel Habedero nos recuerda los orígenes de Juan Villoro. Como si fuera poco, nuestros corresponsales en España y Argentina entrevistan a Agustín Fernández Mallo y a Samanta Schweblin.

En otras palabras, HermanoCerdo 20 está aquí.
Para más detalles, los invitamos a leer nuestra editorial y explorar nuestra tabla de contenidos. Claro que si lo que les interesa es el riesgo, no lo piensen más y sumérjansé de cabeza en http://hermanocerdo.anarchyweb.org. No se arrepentirán.

Hermano Cerdo: Literatura y Artes Marciales, la revista de campeones.

¡Soy popular!

Ya lo había leído en el blog de Gustavo Faveron. La forma de puntuar en Blogalaxia ha cambiado y con ella esta memoria electrónica, que en sus mejor días había llegado al lugar 254, pero de común llegaba cerca del 400, ahora está en el lugar 184. Este nuevo ranking ha provocado, curiosamente, que el número de visitas diarias se multiplique por 3. Desafortunadamente, mi otra memoria no tiene tanta suerte y de hecho ha caído mucho.

La razón, Teoría del Caos tiene el honor de estar referenciada por algunos de los pesos pesados de la blogósfera hispana, la otra memoria no.

Los misterios de la popularidad en internet...

La tiranía de las efemérides

* Se cumplen diez años de la muerte de Octavio Paz y se organiza toda suerte de aspavientos. Lo curioso es que el año pasado se cumplieron nueve, pero no hubo aspavientos.

* En teoría, muy en teoría, el medio literario está plagado de algunos de los individuos más creativos sobre la faz de la tierra. Son tan creativos que tienen el siguiente pensamiento: se cumplen diez años de la muerte de Octavio Paz, ¡hagamos aspavientos!

* Carlos Fuentes cumple ochenta años en noviembre. ¡Hagamos aspavientos!

* Hace unos días Fernando del Paso cumplió 73 años. ¿Y los aspavientos?

* Se entiende que la creatividad del medio cultural tiene una fascinación estúpida por los números cerrados, por las muertes y por los cumpleaños. Bendita creatividad.

* Mientras tanto, en la tierra de los lectores, alguien lee una copia de Hambre de Knut Hamsun. Han pasado 118 años de su publicación, 53 desde la muerte de su autor, 88 de que recibiera el premio Nobel. No son números cerrados, pero si hay aspavientos.
A propósito de que leer es malo para tu vida sexual, Mauricio replica que No eres tú, son tus libros:

Hace unos años, me despertó una llamada de una amiga. Acababa de cortar con un novio al que aún amaba y estaba desesperada por justificar su decisión. “¿Puedes creerlo?”, me gritaba al teléfono, “Ni siquiera ha oído hablar de Pushkin”.Y sí, me ha pasado.

Fragmento

Nostalgia de ÁmsterdamdeJean Lesevereque cuenta la historia de un marinero checo que se encuentra varado en Lituania durante el invierno, en una de las peores nevadas de la historia, cuando, de pronto, uno por uno, todos los habitantes de la posada en la que se está quedando Milan, que ese es el nombre del marinero, empiezan a desaparecer en circunstancias misteriosas y, de acuerdo al gordo y tuerto Bronislovas, dueño de la posada, también sobrenaturales. Unos pocos huéspedes, liderados por el capitán Joachim von Stahler, deciden enfrentar al meteoro antes que sufrir la suerte incierta que los espera dentro de la posada. Bronislovas y el resto de los huéspedes, mientras tanto, se reúnen en el cuarto común todas las noches para contarse historias de fantasmas y de naufragios, ya que hay muchos marineros como Milan que no pueden partir gracias a la nevada. A pesar de sus mejores intentos, cada noche un sopor terrible se apodera de ellos y cuando despiertan por la mañana siempre falta un…