30 diciembre 2006

Año nuevo

Esta es la última nota del año en este librillo de memorias. No me dejo de preguntar si esto significa algo. ¿Qué significa el año nuevo? ¿Acaso importa? Si fuera chino, habría festejado el año nuevo hasta el 18 de febrero; si fuera judío, lo habría festejado el cuatro de octubre. ¿Significa algo el hecho de que pase un año más? ¿No es sólo otro pretexto para aumentar las ventas de los comerciantes? ¿Tendrá algún sentido que el año comience el primero de enero?

Cuando Rómulo inventó el calendario, el mes de enero ni siquiera existía. Después, cuando Numa decretó su existencia, no era como el primer mes, sino el undécimo. El año de los antiguos romanos comenzaba en marzo, el mes dedicado a Marte, como cabría esperar de un pueblo guerrero como los quirites. Es por eso, amable lector, que diciembre suena más bien a diez, y no a doce, así como noviembre a nueve, octubre a ocho y septiembre a siete. En aquellos tiempos, en que lo común era designar la cuenta de los años con el nombre de los dos cónsules que servían ese año, comenzando por el 1 de marzo. No sería sino por una decisión política que el inicio del calendario se movería a enero.

Sin embargo, no todo en el calendario es arbitrario. Los meses son doce y no diez porque este número es divisible entre dos y tres y cuatro, lo que nos permite tener semestres, trimestres y cuatrimestres, que representan una fracción del año. El año dura 365 días, que es casi el tiempo que le toma a nuestro planeta darle una vuelta al sol. Es decir, el tiempo suficiente para haber experimentado las cuatro estaciones en carne propia, haber sobrevivido a las penurias propias del verano y del invierno, sembrado en la primavera, cosechado en el otoño.

Festejar el nuevo año es festejar que sobrevivimos, que seguimos aquí, que queremos más. Es celebrar que viajamos más de novecientos millones de kilómetros sólo para regresar al mismo punto, un año más viejos y, con algo de suerte, más sabios y quizá también un poco más mareados. Sencillamente, celebrar que estamos vivos. Y a diferencia de los antiguos romanos, que comenzaban cada ciclo en el mes dedicado a la guerra, nosotros comenzamos el nuestro en el mes dedicado a Jano, el dios de las puertas, de las encrucijadas, de los comienzos y de los finales.

Así pues, no me queda más que desearles a todos, lectores errantes, asiduos, amigos viejos o nuevos, conocidos en persona o sólo por sus letras, ¡Feliz Año Nuevo!¡Dicha y prosperidad en la Tierra!¡Nos vemos el año que viene!

23 diciembre 2006

La trama del Huso de Natalia González Gottdiener

Llegué tarde a la presentación, así que no tuve oportunidad de escuchar ninguno de los veinte poemas que componen este libro. Eso sí, tenía una enorme predisposición a que fueran terribles. Asistir a la presentación de un poemario casi es augurio de desastre y más si la autora es tu compañera, estudiante de Letras en la UNAM. Así que estaba preparado para poner mi mejor sonrisa hipócrita y decir que el libro me parecía ¡ma-ra-vi-LLO-so! aunque fuese el equivalente poético a una patada en la boca.

Afortunadamente, estaba muy equivocado. Los poemas que componen La trama del Huso son poemas serenos, de versos tranquilos y reflexionados. Los temas de los poemas, el desgarramiento del tiempo, la nostalgia, el deseo sin insatisfecho, se presentan de forma concreta, sin aspavientos, pero con buena música y buena intención. Son, en otras palabras, poemas verdaderos y no líneas cortas escritas en la servilleta de un café de Coyoacán. Poemas, también, para degustarse uno por uno o en conjunto, acompañados por los atinados dibujos de Laura García Renart, que agregan profundidad y se comunican amablemente con los poemas de Natalia, sin estorbarles.

El libro, producido por una editorial pequeña, La mirada del agua, tiene un admirable cuidado en todas y cada una de sus páginas, lo cual no deja de extrañar en esta época de editores aficionados, de casas grandes y pequeñas. La trama de Huso brilla también por la atención que se le ha puesto al detalle.

Este es el primer poemario de Natalia González, y es suficientemente bueno para augurarle un futuro en la poesía. Es decir, no cabe esperar aquí al poema que cambie el destino de las letras mexicanas, pero si una voz fresca, joven, pero no por eso inmadura, que presenta su propuesta sin vacilación y también sin vanagloria, lo que es, sospecho, la intención de la autora. En definitiva, un poemario que da gusto leer.

Eso sí, también sospecho que un poemario un tanto difícil de conseguir. Lo mejor sería contactar directamente a la autora, que mantiene su propio librillo de memorias en Sombra del instante. Si le dicen que viene de mi parte les dará un descuento especial.

Los dejo con el más breve de los veinte poemas de La trama del Huso:

ADAGIO

Natalia González Gottdiener

Tu boca

ese pequeño abismo

me devora lentamente.

Eragon de Stefen Fangmeier

¡Atención, estudiantes de cine del mundo! Eragon, la película basada en el bestseller de Christopher Paolini, se acaba de volver parte importante de sus actividades curriculares. Es el mejor ejemplo, a últimas fechas, de cómo NO se debe hacer una película.

Una pequeña nota para los devotos de la novela: no la he leído, y dado el resultado de la película, dudo mucho hacerlo. Sin embargo, me parece justo decir que cabe la posibilidad de que la novela sea al menos pasable y en realidad sólo la adaptación sea lo que conforma una parte de esta receta para un fracaso más en la historia del cine fantástico.

Eragon cuenta la historia de un granjero homónimo, elegido para revivir la vieja orden de caballeros monta–dragones, salvar al mundo de la opresión y acabar con el Imperio del mal. Si esto suena a calca vil de la premisa de Star Wars (1977) es probablemente por que lo es. En éste pésimo debut como director, Fangmeier incluso alcanza a homenajear la serie de Lucas con algunas tomas, que resultan más bien una burla grotesca de original.

Pero mejor vayamos por partes. Eragon es una pésima película porque consigue fracasar en todos y cada uno de los aspectos que conforman cualquier cinta. En primer lugar, están los talentos de los actores vilmente desperdiciados; tanto John Malkovich como Jeremy Irons y Robert Carlyle interpretan una burda parodia de sus papeles más afortunados, y los jóvenes Sienna Guillory, Edward Speleers y Garrett Hedlund se confunden, pensando que en realidad están grabando una nueva versión de Beverly Hills 90210.

Las labores actorales se vuelven aún más patéticas, en segundo término, gracias al espantoso guión de Peter Buchman, que se las arregla para que todas las frases de la película suenen a cliché, en el mejor de los casos, o a que sólo existen para llenar las dos horas y media de tortura que comprende esta película. El mejor diálogo de Jeremy Irons es “Tres partes tonto, una parte valiente” y el de John Malkovich, “Sufro sin mi piedra. Tráemela. No dejes que sufra”.


Tampoco ayuda, en tercer lugar, que la dirección de arte, el maquillaje y el vestuario de la película haga de esta cinta “épica” parecerse más bien a un capítulo con demasiado presupuesto de los Power Rangers. Después de las cuidadas producciones de El Señor de los Anillos (2001, 2002, 2003) y Troya (2004) el espectador no puede imaginarse este descuido como una falta de respeto. Incluso cintas como Willow (1988), de un tiempo en que el cine fantástico era de facto un cine de bajo presupuesto, tiene una ambientación más cuidada.

Si los aspectos anteriores son terribles, el siguiente, la edición, es causa de risa. Hay tantos errores de continuidad que no vale la pena ponerse a contarlos. Los personajes pierden y ganan heridas, cicatrices, caballos y hasta escenarios diferentes. Gracias a la espantosísima edición, la cinta se vuelve casi incoherente. Si Eragon fuese una película compleja, eso quizá hubiera sido tan notorio. Con una trama tan sencilla, es imposible no darse cuenta de los errores y la falta de oficio.

Por último, pero también lo peor, el director Stefen Fangmeier no debería de volver ninguna otra cinta en su vida. Su trabajo con la cámara es deplorable. No sabe donde colocarla, donde moverla, ni como establecer un plano desde el cual la acción pueda fluir. Es claro que sus fallas como realizador ayudan a que fallen también el resto de los aspectos de la película.

Obviamente, se podría pensar, como en muchas películas de Hollywood, que los efectos especiales podrían salvar a Eragon. Tristemente, este no es el caso. En el mejor de los casos, las imágenes computarizadas de los dragones, se logra un efecto aceptable, en los peores casos, los efectos especiales parecen retroceder veinte años en el tiempo, y en una escena memorable por mala, dignos de El chapulín colorado u Odisea Burbujas.

Evítenla como al recaudador de impuestos.

22 diciembre 2006

CAPITÁN López, por favor

Este año ha sido uno muy intenso, lleno de momentos de gran alegría y otros de muchísima tristeza. Éste, por efímero y superfluo, quizá sea uno de mis momentos favoritos:


Así que durante los siguientes cuarenta minutos, todos pueden decirme Capitán López Villamar.

20 diciembre 2006

Hermano Cerdo 10

El universo no es un reloj y Dios la mano que le da cuerda. El universo no es un reloj eléctrico y Dios la batería.

Philip K. Dick

Ya está en línea el número 10 de la revista Hermano Cerdo:

HermanoCerdo, revista underdog, cierra el 2006, y como nuestros venerables abuelos marxistas, nos hemos reunido en el consejo de redacción para hacer autocrítica y para escribir nuestros propósitos de año nuevo. No ha sido fácil sacar el número en estas fechas. Mauricio Salvador se la ha pasado de compras navideñas, Javier González sigue buscando a Di-s, Javier Moreno se consiguió otra mascota, mi hermano se muda a mi departamento y yo sigo rumiando el viejo hueso de la depresión navideña. Uno de los propositos es sacar la revista en papel el próximo año, y no hacer una presentación por cada número como suelen hacerlo las revistas independientes. La otra es publicar más ensayos sobre Juan Rulfo y Borges porque ciertos lectores comienzan a sospechar de nuestros respectivos nacionalismos. Por eso HermanoCerdo convoca al "Primer Premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo y Jorge Luis Borges" -no nos contentamos con uno solo-, que se celebrará en nuestra propia feria del libro, en la colonia Narvarte, del 21 al 27 de enero de 2007, en el marco de las jornadas narvarteñas. Habrá música, baile, payasos, consignas revolucionarias, y yo pongo un cartón de chelas. Argentina y México son de un pájaro las dos alas. Naciones hermanadas en el populismo nacionalista y bajo la égida del Fondo Monetario Internacional.
Puedes descargarla en la página de Hermano Cerdo.

13 diciembre 2006

La V de victoria: Julio Suárez recuerda, brevemente, a Víctor Jara y Violeta Parra.

En dirigible con los cuates


Sólo me falta un trabajo para terminar el semestre, después de lo cual podré volver a escribir normalmente en esta memoria. En lo que llega ese momento, quisiera invitarlos, a quien quiera unirse, a la lectura grupal de Against the Day, la última novela de Thomas Pynchon, que estamos llevando acabo en el blog The Chumps of Choice. Si se están animando o piensan animarse a pedir la novela por amazon.com o comprarla en su librría multilingüe favorita (la mía es Libros, libros libros), no estaría de más que se dieran una vuelta.

11 diciembre 2006

La Voz del Destino (1984 --> 2006)

Ahora es 1988. Margaret Thatcher está en en el tercer periodo de sus funciones y habla con confianza de una línea ininterrumpida de líderes conservadores hasta bien entrado el nuevo siglo. Mi hija menor tiene siete años y en la prensa amarillista se menciona la idea de crear campos de concentración para personas con sida. La policía antimotines una visores negros, como sus caballos, y sus camionetas tienen cámaras de video giratorias montadas en el toldo. El gobierno ha expresado su intención de erradicar la homosexualidad, incluso como un concepto abstracto, y uno puede especular sobre cuál será la próxima minoraría contra la que se promulgarán leyes. Estoy pensando en reunir a mi familia y salir pronto de este país, en algún momento dentro de los próximos años. Es frío y es malvado y ya no me gusta estar aquí.
-- Alan Moore, V for Vendetta

07 diciembre 2006

Magia vs. Magia

Hollywood tiene una tendencia a hacer las cosas de dos en dos: dos películas de volcanes, dos películas de asteroides que se impactan sobre la Tierra, dos películas de ... lo que sea que se les ocurra. en esta última temporada, aparecen dos películas sobre magos, y cuando digo magos pienso aquí en David Copperfield, no en Gandalf el Gris. The Illusionist, traducida aquí como El ilusionista y The Prestige, El gran truco, en español.

La primera cinta, The Illusionist, estelarizada por Edward Norton, y basada en una historia (que no he leido) del ganador del Pullitzer Steven Millhauser, cuenta la historia de un prestigitador en la Viena de inicios del siglo XX, que a partir de su oficio hace tambalearse la monarquía. La segunda, The Prestige, estelarizada por Hugh Jackman (Wolverine) y Christian Bale (Batman) cuenta la historia de dos magos rivales que sacrifican todo por ser los mejores en su arte. Esta última película está dirigida por Christopher Nolan, autor de maravillas como Memento e Insomnia y maravillas comerciales como Batman Begins, y basada en una novela (que tampoco he leído) de Christopher Priest.

[Edward Norton en El ilusionista]

Leo lo siguiente, hace poco, en una nota del blog de Marcelo Figueras:
The Prestige es infinitamente superior. Quizás porque, de ambas, es la que entiende mejor cuál es la pulsión que mueve a un ilusionista [...]

Así como en el fondo de cada truco exitoso existe una decepción, Nolan nos frustra cuando recurre a un elemento sobrenatural (que aunque disfrace de científico sigue siendo imposible ante nuestros ojos) para llevar la trama a su conclusión. Pero imagino que esta trampa debe ser aceptada del mismo modo en que aceptamos las otras, cuando acordamos suspender nuestra incredulidad para que el ilusionista de turno nos llevase a otro mundo por el precio de una entrada de cine. El mismo Angier pide disculpas a su manera sobre el final del film, cuando asume ante Borden el móvil común y confiesa que sería capaz de hacerlo todo, ¡todo!, con tal de escuchar las exclamaciones de asombro y ver los rostros asombrados, casi niños, del público que presencia su acto.

No existe narrador de verdad que no concuerde con Angier. Vivimos para encantar, aunque nos vaya la vida en el intento.

Figueras se las apaña en su nota para no contar el desenlace de la cinta. Si no piensas ir a ver The Prestige puedes enterarte del desenlace leyendo la reseña de Gustavo Faverón, con la cual por cierto, estoy completamente de acuerdo. Dice Gustavo que "los dos grandes trucos finales son explicados de modo incoherente" y eso a Figueras le parece asombroso. A mi me parece terrible.

[Bale y Jackman en El gran truco]

Figueras olvida películas en las que el ser "impulsados a creer en una realidad que es tan sólo producto de nuestra imaginación" se resuelve de forma mucho más elegante, como en la celebrada Mulholland Dr. de David Lyinch o en la infravalorada Avalon de Mamoru Oshii. El develar la ilusión final, como demuestran estas dos cintas, no se tiene que hacer a costa del espectador, por medio del engaño. Tan válido hubiera sido que al final todo el acontecer de The Prestige resultara el sueño de uno de sus protagonistas, o que un dinosaurio gigante del futuro se comiera a los dos protagonistas. Como todo buen truco de magia, asombra hasta que se conoce el secreto.

Es por eso que The illusionist es muy superior a The Prestige. En la cinta estelarizada (magistralmente, como siempre) por Edward Norton, el truco nunca se revela como tal, aunque como espectadores, estemos esperando toda la cinta el momento del descubrimiento. Queda como un testamento al amor por el encatamiento y la magia. ¿Era magia verdadera o un simple truco? El espectador puede sacar sus propias conclusiones. La obligación del narrador es encantar, como bien señala Figueras. Revelar el secreto es darse por vencido.

05 diciembre 2006

Children of Men de Alfonso Cuarón

Probablemente la mejor película del año

En circunstancias bastante extrañas, discutía ayer con mi padre Children of Men, la nueva película de Alfonso Cuarón, que aquí en México lleva el espantoso y literal título de Niños del hombre. En mi opinión, Children of Men es probablemente la mejor película del año. De acuerdo a mi padre es más bien una película algo floja. Más allá de que el gusto se rompe en géneros, los invito a escuchar las dos opiniones, a modo de reseña.

Children of Men se ubica en un futuro cercano, donde el terrorismo ha hecho presa del mundo y sólo el régimen fascista de la Gran Bretaña ha logrado sobrevivir más o menos entero. Este régimen se apoya en dos puntos principales: capturar y encarcelar a todos los inmigrantes ilegales e investigar las causas de la pandemia de infertilidad humana, que ha provocado que en al menos dieciocho no haya habido ningún alumbramiento. Contra el totalitarismo, se levantan algunas organizaciones radicales, como The Fishes, y el misterioso Human Proyect.

Aquí, de acuerdo a mi padre, comienzan los problemas de la película. El trasfondo le parece forzado y poco creíble, más una alegoría que un futuro posible, lo que demerita más adelante en varios puntos de la trama de la película. Contra esto, tengo que decir que el mundo ideado por Cuarón, el fotógrafo Emmanuel Lubezki, y el brillante equipo de dirección de arte, compuesto por Ray Chan, Paul Ingis, Stuart Rose y Mark Stallion, es visualmente deslumbrante, detallista y terriblemente crudo, con una fuerte atención a la iluminación y al balance de las tomas, a la recreación (o invención) de un futuro orgánico, totalmente alejado del fascismo a la Disney de filmes como V for Vendetta o Demolition Man.

[Así se ve el Reino Unido del futuro en Children of Men]

En cuanto a las actuaciones, que mi padre encuentra algo regulares, ambos coincidimos en resaltar las enormes tablas que demuestra el veterano Michael Caine, que interpreta a un rico y decadente ex hippie, un papel que no debería sorprender a nadie le diera varios premios a quien alguna vez interpretara a Devon en El auto increíble. Tanto Clive Owen como Julianne Moore se muestran suficientes en sus protagónicos, pero son casi devorados por una plétora de actores secundarios en papeles coloridos y profundos.

Más allá de todos los brillos de la película, su máximo fulgor radica en la excepcional dirección de Alfonso Cuarón. El director de cintas como Y tu mama también y Harry Potter y El prisionero de Azkabán da en esta su más reciente cinta una muestra de virtuosismo que lo ponen en el mismo nivel de directores como Stanley Kubrick y Orson Welles. No creo exagerar. Children of Men es el debut de Cuarón como verdadero cineasta.

Las muestras de ese virtuosismo abundan en la cinta. La más polémica, es una secuencia en la que una mujer da a luz en un cuarto dilapidado, mientras Clive Owen hace de partera. El alumbramiento no usó efectos especiales, sino que es complemente real. Otra escena, la más espectacular, es un enorme plano secuencia, con más de cincuenta actores, en la que el personaje de Clive Owen se abre paso entre el fuego de decenas de rifles y un tanque, avanzando unos doscientos metros en la calle, entra a un edificio, sube varios pisos de escaleras, tiene un diálogo con otros dos personajes, todo eso mientras hay un asedio sobre el edificio, y finalmente se aleja. Todo lo anterior, como ya dije, en una sola toma.

[Un cuadro del espectacular plano secuencia]

Más allá de la dificultad técnica de estas escenas, hay una clara intención detrás de ellas, como de todos los desplazamientos de cámara de la película. No hay sólo un despliegue de capacidad técnica para impresionar al espectador, sino que hay una ética detrás de todas y cada una de los planos de Alfonso Cuarón. La cámara se transforma, en Children of Men en un ojo crítico, que se cuestiona la “realidad” en la que se encuentra, como si buscara retratar un conflicto real, dando al espectador (por espectador entiéndase: el lector) todos los elementos para realizar un juicio.

Esta ética está reforzada por el montaje de la cinta, cuyos elementos sirven además para introducir nueva información, de forma que toda la exposición esta dada por los elementos del transfondo en vez de por voz de uno de los personajes, lo que le da un mayor peso para elaborar la verosimilitud de la historia. Otro elemento del montaje que me impresionó es el uso de la música en la cinta, ya que toda ella es incidental, es decir, sólo escuchamos lo mismo que los personajes escuchan, no hay soundtrack.

Todos estos elementos fílmicos, por cierto, no fueron suficientes para que mi padre le diera su visto bueno a la película. La razón se encuentra en la trama. Eso quiere decir que si no has visto Children of Men deberías de dejar de leer la reseña en este momento y volver después de haberla visto. Considérate advertido.

Theodore Faron, el personaje de Owen, es comisionado por Julian Taylor, líder de The Fishes, interpretada por Julianne Moore, para llevar a Kee, una adolescente negra, milagrosamente embrazada, hasta un misterioso barco controlado por The Human Proyect, bajo la premisa de que esta organización puede servirse de Kee y su hijo para resolver el problema de la infertilidad y por tanto devolver la esperanza a la raza humana. Para lograr su cometido, Faron debe escapar del gobierno, de varios grupos terroristas y de los fantasmas de su pasado. Es decir, la trama es, hasta cierto punto, predecible.

[Theo Faron y Juilan Taylor]

Hay varias sorpresas, por ejemplo, el hecho de que el personaje de Moore muera muy pronto en la cinta, de una manera especialmente cruda o que mucho más tarde en la cinta decubramos que Theo Faron y Julian Taylor estaban casados y tuvieron un hijo, Dylan, que murió en la infancia. Estos giros de la trama fueron los que molestaron especialmente a mi padre, que los encontró poco creíbles y sensacionalistas.

En una de las escenas clave de la cinta, justo después del ya mencionado plano secuencia del asedio al edificio, Kee y The Faron escapan gracias al arrobamiento casi iniciático que experimentan todas las personas a su alrededor al ver al bebe recién nacido, lo cual mi padre encontró exagerado, al igual que el final abierto de la cinta, que deja muy poco claro si ha valido o no la pena el esfuerzo del protagonista.

30 noviembre 2006

Lo que alguien dio a señalar como "el maratón de la muerte de los exámenes finales" me tiene atrapado del otro lado de la Matrix, así que no he podido subir las notas como tenía planeado. En vez de eso, me entrego al deporte blogger por excelencia: postear porque no he posteado.

Saludos a todos mis queridos lectores.

28 noviembre 2006

Más de Against the Day

Against the Day llegó hoy a casa. Es un pequeño mamut de más de mil páginas, que casi pesa lo mismo que una tostadora. Es también una invitación a abandonarlo todo y sumirse en sus páginas. Hasta ahora, las reseñas del libro son favorables. La mitad de los críticos están muy impresionados, la otra mitad cree que la novela es un galimatías incomprensible. Justo lo que pasó en 1974, cuando antes que entregarle el premio Pulitzer por Gravity's Rainbow se prefirió declararlo desierto.

En cuanto comiencen las vacaciones me lanzó sobre Against the Day.

24 noviembre 2006

Fallece Robert Altman


Me entero de esta terrible noticia por el blog de Marcelo Figueras. Se fue uno de los grandes titanes del celuloide. Altman tuvo la genialidad de hacer que las historias se cruzaran en la pantalla y tejieran una deliciosa trama frente al espectador, como en Vidas Cruzadas y Gosford Park. Muere el 23 de noviembre, víctima del cáncer. Su última película, A Prairie Home Companion, aún no se estrena en México. Desde su asiento en el Olimpo, descanse en paz Robert Altman.

20 noviembre 2006

Zadie Smith sobre la lectura

El problema con los lectores, la idea que tenemos de la lectura, es que el modelo de un lector es una persona mirando una película o mirando televisión. Así, el principio más importante es “debería de sentarme aquí para que me entretengan”. Y un modelo más clásico, que se ha perdido del todo, es la idea del lector como músico aficionado. Un aficionado que se sienta en el piano, tiene una pieza, que es la obra, hecha por alguien que no conoce, que probablemente no comprende del todo e intenta usar su propia habilidad para tocarla. Mientras mayor sea la habilidad, mayor será el don que le des al artista y que el artista te dé a ti. Esa es la idea de la lectura, sorprendentemente pasada de moda. Entonces, cuando practicas la lectura y trabajas en un texto, sólo puede darte lo que tú pones en él. Es una antigua moraleja, pero es totalmente cierta.

(vía Blogmeridian, que a su vez lo sacó de Clusterflock)

17 noviembre 2006

Hermano cerdo 9

Ya está disponible el número 9 de la revista Hermano Cerdo, la revista de literatura por internet que está dando mucho de que hablar. Además de textos de la pandilla de Hermano Cerdo, aparecen otros de Saul Bellow y Harold Bloom.

16 noviembre 2006

The Nymphos of Rocky Flats de Mario Acevedo

I don’t like what Operation Iraqi Freedom has done to me. I went to the war a soldier; I came back as a vampire.

El cine de lo extraño, ya sea terror, fantasía o ciencia ficción, siempre ha sido una forma encubierta de mostrar los temores de una cultura. Desde películas clásicas como La invasión de los ladrones de cuerpos, velada alusión a la existencia de agentes comunistas escondidos en la sociedad; pasando por La noche de los muertos vivientes donde la figura del zombi representa el temor a la enajenación y a ser consumido por la masa (idea llevada a su cumbre paródica en Shaun of the Dead); hasta llegar al original y el remake de Las colinas tienen mil ojos donde el miedo al otro, a lo que existe en las orillas, toma el papel estelar. Este impulso puede llevar al cine de lo extraño a niveles puramente propagandísticos, como en el caso de la producción del cineasta M. Night Shyamalan, cuyas cintas La aldea, La dama en el agua, Señales e Irrompible no son más que ensalzamientos del modo de vida de ensueño, el American Dream, de forma más o menos oculta.

Por eso me sorprende gratamente el trabajo de Mario Acevedo en The Nymphos of Rocky Flats. La novela, que se asume desde el primer momento como un homenaje a las películas de serie B como Plan 9 del espacio exterior o El show de horror de Rocky, cuenta una de las aventuras de Félix Gómez, chicano, ex soldado, vampiro y detective privado, mientras investiga un misteriosa epidemia de ninfomanía en una base nuclear y trata de escapar de un grupo de cazavampiros transilvanos. Casi todos los lugares comunes del género, y también del género negro, tiene cabida en la trama: persecuciones, escapes milagrosos, transformaciones en lobo, escenas sexuales innecesarias y más vueltas de tuerca que en una telenovela brasileña.

Sin embargo, la premisa de la novela puede resultar engañosa. “No me gusta lo que me hizo la operación Libertad Iraquí. Fui a la guerra como soldado y regresé como un vampiro” es el primer párrafo de la novela. El párrafo, tomado en su sentido literal, anuncia la montaña de excesos por venir, pero que en su tono metafórico resalta el tema principal de la novela, a saber, los excesos cometidos por el gobierno norteamericano tras los eventos del 11 de septiembre y como ciertos interese se aprovechan de la tragedia para conseguir una ganancia propia.

El detective vampiro Félix Gómez se rehúsa a beber sangre humana por su sentimiento de culpa, pero ninguno de los otros personajes están dispuestos a realizar tal sacrificio. En una carrera loca y desbocada por resolver el caso, recibir su paga y quedarse con la chica (una driada, nada más y nada menos), sin embargo, Félix lleva a más de diez a la tumba, mientras sus poderes vampíricos desaparecen debido a su negativa para ingerir sangre humana. En definitiva, en esta novela no hay buenos ni malos, sino solamente malos, malditos y desgraciados.

La novela es, también, una enorme burla a la “escena” Goth, gótica o como sea que ahora se llame esa extraña subcultura de personas que se visten de negro y pretenden ser vampiros o juran serlo. Acevedo, que debe tener conocimiento directo de este tipo de personas por lo bien que las represente, no deja estereotipo sin ridiculizar, aunque lo hace de forma bastante jocosa.

Si bien la prosa de Mario Acevedo es ágil y en la mayoría de los casos aceptable, a ratos se vuelve la peor enemiga de la historia. A ratos la narración se vuelve demasiado seria, como si Acevedo en verdad se creyera lo que está diciendo, y entonces el delicioso humor se disuelve. No obstante, la mayor parte del tiempo la novela es disfrutable si el lector está dispuesto a aceptar la ridiculez de esta parodia como un elemento propio del género al que rinde tributo y no trata de hallarle sentido alguno a la trama.

La página de internet del Mario Acevedo anuncia que ya está planeada una secuela, X-Rated Blood Suckers, en la que Félix Gómez investiga el asesinato de una estrella de cine exótico. Si logra corregir los errores de esta primera entrega, Mario Acevedo podría convertirse en un escritor de lectura altamente recomendable.

□ □ □

Descubrí The Nymphos of Rocky Flats en una nota en Puente Aéreo, el blog del crítico peruano Gustavo Faverón Patriau, desde donde también se puede seguir un vínculo a una entrevista con Mario Acevedo, en donde habla de las vicisitudes de la publicación de esta primera novela. Mi mala memoria me hizo pensar que Gustavo recomendaba la novela, aunque ahora me doy cuenta de que no la ha leido. Gracias de todas formas, Gustavo.

La ciudad luz

15 noviembre 2006

Personas leyendo

Un blog extraño y mágico: People Reading. Sonya camina por las calles de San Francisco y fotografía a las personas que se encuentra leyendo en la calle, junto con el libro que están leyendo. Una idea que parece sencilla pero que en realidad es bastante profunda. Debería de haber un blog así por cada ciudad.

Biblioteca de Poe

Biblioteca de Poe

En el fondo de un extraño corral
Libros o pedazos de carne
Nervios enganchados de un esqueleto
O papel impreso
Un florero o la puerta
De las pesadillas

--Roberto Bolaño


Les comparto ese pequeño texto en la alegría de haberme encontrado con Los perros Románticos de Bolaño, que pueden encontrar también ustedes aquí, junto con otras muestras de narrativa y poesía.

13 noviembre 2006

El episodio del enemigo

Vía JorgeLetralia, descubro esta adaptación cinematográfica del brevísimo "El episodio del enemigo", de Jorge Luis Borges. Vale le pena leer el cuento y luego ver el corto, o ver el corto y luego leer el cuento o si han descubierto el secreto, hacer las dos cosas al mismo tiempo. Sólo me queda decirles que ahora que releo el cuento de Borges, me recuerda muchísimo a A Small Killing, la mejor novela gráfica de Alan Moore, de acuerdo al propio Alan.

Avance de la película de Los Simpsons

Ya está en línea el avance oficial de la película de Los Simpsons. Una película que no tenía contemplado ir a ver, pero que después de ver el avance, me ganó por completo.

12 noviembre 2006

Zarandajas

Una zarandaja no es otra cosa que algo, una persona, evento u objeto de muy poco valor o importancia. Suele usarse en plural, por ejemplo, "Ya deja de andarte con zarandajas". La palabra viene al caso porque yo no la había escuchado nunca hasta hace poco, cuando fui a ver El laberinto del fauno. Sin importar que era la primera vez que la escuchara, me gustó bastante la palabra y me quedó perfectamente claro su significado.
El texto de la columna de Javier Marías, del 12 de noviembre, en El País se titula justamente "Esclavizados por las zarandajas". Gracias a la película de Del Toro me quedó perfectamente claro de lo que hablaba Marías. Eso no es siempre el caso. Por ejemplo, me tomó un buen rato entender que para Marías "paletería" no es un lugar donde se venden paletas sino el estado de ser un paleto. Y ya que estamos con zarandajas, a un paleto también se le podría decir lembo o chuleto, como solía bautizar a los paletos uno de mis amigos, pero desafortunadamente estas voces aún no han sido agregadas al diccionario. Como sucede con "zarandajas", creo que se comprenden perfectamente, aunque sea la primera vez que las leamos.

08 noviembre 2006

Mitos de la lectura en el aula

Leo, con una mezcla de ternura y asombro, dos textos que han aparecido en la revista Letralia. El primero de ellos, Leer textos literarios en el bachillerato, aborda justamente ese tema, en el caso específico de México, centrándose específicamente entre la paradoja entre leer por placer y leer por obligación. El segundo, El cuento en la clase de lengua y literatura, se centra en qué y cómo leer cuentos en el aula escolar. Ambos textos defienden la importancia de la literatura en el ambiente escolar, a saber, porque mejora el domino de la lengua, las habilidades de lectura y escritura importantes para el desempeño laboral. Si les interesa mucho el tema, los invito a que lean estos textos y luego regresen aquí.

Comencé diciendo que leía con ternura y asombro estos textos. Paso a exponer algunas de razones que me llevan a leerlos así:

La realidad actual es que la gente joven, en su mayoría, realiza un uso exclusivamente lúdico del ordenador; navega por Internet a pelo, sin ningún salvavidas y fuera de todo control; se pasma ante la pantalla del DVD portátil, se enardece con la PlayStation de bolsillo o caracolea nervioso con el dedo sobre las teclas del móvil, el MP3 o el iPod. Y de esta manera la imagen prevalente de los muchachos que nos rodean es lo más parecido a unos “zombis”, con pinganillos en las orejas, que se balancean con desgana y manejan a un tiempo y convulsamente dos aparatos luminosos, uno para oír y otro para hablar, pero sin escuchar ni comunicarse realmente.

Escribe Miguel Díez R., autor del segundo de los textos que menciono. ¿Se está quejando de la falta de lectura? Más me parece el anterior un texto de odio, de temor ante una juventud que no comprende. Sí el autor se hubiera sentado media hora a navegar ciertos blogs, a jugar un rato un buen programa de Playstation (Silent Hill, por ejemplo), o a disfrutar del eclecticismo que te ofrece un iPod shuffle, se habría dado cuenta de que no hay nada en estas prácticas que sea esencialmente antiliterario. ¿Los pinganillos en las orejas detienen la lectura? Al menos en mi caso, no es así. Durante mis largos trayectos en camión, trayectos compartidos por todos los habitantes de la Ciudad de México, los “pinganillos” me ayudan a aislarme del ruido de la calle para concentrarme en el libro que me acompaña.

Más importante, cómo es posible que alguien como Miguel Díez, que es capaz de mostrar tal desprecio por los “zombis”, perdón, por los jóvenes, en un solo párrafo, se atreve a escribir un artículo sobre la lectura del cuento en las aulas. Los “zombis”, señor Díez, como sabría si hubiese jugado esa maravilla literaria que es Resident Evil, sólo pueden ser derrotados si se les da un balazo en la frente. Si les arroja El Quijote, lo más que conseguirá es detenerlos un poco mientras buscan más sesos que comer.

No satisfecho con esto, Díez R. agrega que:

Dominar la propia lengua es hablar y escribir —exponer y redactar—, expresarse correctamente, y para ello leer y leer. A hablar y escribir con corrección, amplitud y soltura, se aprende, sobre todo, leyendo, y para aprender a leer hay que leer mucho.

Lo cual suena muy como parte de un discurso político, pero encierra una falacia temporal que cualquier lector de Borges (como proclama serlo este autor) identificaría inmediatamente. Si para aprender escribir hay que aprender a leer, y para aprender a leer hay que leer mucho, por supuesto, nadie que tenga menos de 50 años puede atreverse a escribir. Eso suponiendo, pro supuesto, que leer mucho ayude en verdad a expresarse con corrección. Basta leer cualquier memoria de un congreso de literatura para darse cuenta que los académicos no son exactamente un modelo de claridad y dominio del lenguaje.

El texto de Armando Segura Morales, el primero que menciono, afortunadamente, no tiene nada de este desprecio hacia los jóvenes. Mucho más valioso que el texto de Díez R., el artículo de Armando Segura analiza la metodología gracias a la cual se destruye todo gusto por la lectura, gracias a los análisis morfológicos y retóricos de la obra literaria y el incongruente peso que se le da a la identificación de corrientes y géneros literarios Eso sí, defiende la lectura en el aula por una razón que me parece válida, aunque un poco ingenua:

Esta fuerza inmaterial oculta permite al discurso literario, por un lado, poner en contacto al lector con formas y maneras de ser y pensar en el mundo (a través de la ficción), circunscritas a un espacio poético atemporal; y, por el otro, mantiene en ejercicio la lengua como patrimonio colectivo e individual de la humanidad.

Pero, ¿cómo lograr que nuestros estudiantes valoren y se interesen por esa fuerza material que posee el discurso literario?

En este caso mi objeción podrá parecer más superflua, pero me parece de carácter esencial. ¿Por qué tenemos que hacer que nuestros estudiantes valoren y se interesen por la fuerza de la literatura? Yo pasé por mis cursos de literatura como un bracero atraviesa la frontera. Admito, eso sí, que las técnicas de tortura literaria a las que se me sometió me vedaron temporal o permanentemente varios autores y estilos. En mi casa tampoco fomentaron nunca mi interés por la lectura, aunque, y eso es de agradecer, tampoco hicieron mucho por impedirla. Nunca pude escapar, eso sí, de incontables peleas porque me decían que “no estaba haciendo nada” cuando leía una novela.

No puedo evitar estar finalmente de acuerdo con la propuesta de Armando Segura: construir el curso de literatura a partir de los intereses particulares de los alumnos. Yo mismo he contribuido un poco para impulsar ese modelo de lectoescritura en las clases de lengua y literatura. Sin embargo, creo que es sólo un paliativo a la experiencia de lectura de nuestros jóvenes. La solución final: desterrar los cursos de literatura de la enseñaza básica y secundaria.

06 noviembre 2006

Elogio del profesorado

¿Hay algo más grandioso que un profesor? Olvida todo eso moldear las mentes, el futuro de la nación - una aseveración dudosa; hay muy poco por hacer cuando salen desde la matriz predestinados hacia el Grand Theft Auto Vice City. No. Lo que quiero decir es, un profesor es la única persona en la Tierra con el poder de poner un auténtico marco a la vida -no a toda ella, por supuesto- sólo a un fragmento, una cuña. Él organiza lo inorganizable. Ágilmente parte lo moderno y lo posmoderno, lo renacentista, barroco, primitivo, imperialista, etcétera. Divide eso con trabajos escritos, vacaciones, exámenes. Todo ese orden -simplemente divino. La simetría del curso semestral [...] culminando en la terrible maravilla del examen final. ¿Y qué es un examen final? Es una prueba del más profundo entendimiento de enormes conceptos. No hay que sorprenderse porque muchos adultos desean regresar a la universidad, a todas esas fechas límite de entrega. ¡Ah, esa estructura! ¡Una escalera que podemos trepar! Incluso si es arbitraria, sin ella estamos perdidos, totalmente incapaces de separar lo romántico de lo victoriano en nuestra perpleja y triste existencia...


Marisha Pessl, Special Topics in Calamity Physics

Ya se acerca el temible fin de semestre y con el los temibles trabajos finales, los exámenes, las noches en vela, la presión del último esfuerzo antes de unas vacaciones navideñas todavía más agotadoras que el curso escolar. Me esperan, por el momento, sendos trabajos sobre Federico García Lorca (La hora ciega: Tres atardeceres en la poesía de Lorca), Ibargüengoitia, Xavier Villaurrutia y también sendos exámenes de Lingüística y Filología Hispánica.

Este semestre en la Facultad se ha caracterizado por la mala calidad de los maestros. Eso me ha ayudado a darme cuenta de que con los malos maestros también se aprende, en ocasiones incluso más que con los buenos. Los buenos maestros inspiran, transmiten ideas brillantes, pero los malos te obligan a cuestionar la validez de los conocimientos, a generar tus propias propuestas, a confrontar visiones del mundo. A todos mis maestros, buenos, malos y pésimos (y podría contarles algunas historias...) va dedicado este pequeño elogio, por tener el valor de enfrascarse en esa tarea titánica e inútil que es ordenar el mundo.

04 noviembre 2006

Special Topics in Calamity Physics de Marisha Pessl

Special Topics in Calamity Physics, es una lectura interesante, divertida y muy energética. La novela (algo así como Temas selectos de la Física del desastre) es la primera novela de la escritora neoyorquina Marisha Pessl y desde varios meses antes de su aparición ha causado revuelo en los círculos editoriales y literarios norteamericanos. Pessl, de veintiocho años, se aseguró por la novela un anticipo en los cientos de miles de dólares y un gran comentario nada más y nada menos que por Jonathan Franzen, el autor de Las correcciones (Bajo la espuma de este debut literario hay una bebida fuerte, oscura). Tan afortunado comienzo se debe principalmente a dos razones, una literaria y una no literaria. Como esta memoria se interesa principalmente en lo literario, comentaré ese aspecto primero.

Lo primero que salta a la vista en Special Topics in Calamity Physics es su estructura. El libro está organizado como una lista de lecturas obligatorias en un curso de literatura universal, y termina con examen final. Cada uno de los capítulos, entonces, lleva por título el de una obra clave del canon occidental, el cual se relaciona de manera irónica con el resto del capítulo. Por ejemplo, Retrato del artista adolescente cuenta la infancia de la protagonista y Moby Dick narra un episodio en que un hombre gordo se ahoga en una alberca.

En cuanto a la trama, Special Topics… narra la historia del último año de preparatoria de Blue van Meer, donde una serie de muertes misteriosas y otros eventos extraños cambia la vida de la joven para siempre. Blue, que no sólo es la narradora de la historia sino que también incluye algunas ilustraciones a lo largo de novela, es una joven hermosa, brillante y extremadamente culta, estas dos últimas cualidades heredadas de su padre, Gareth, un itinerante profesor de ciencias políticas de tendencia izquierdista.

La prosa de Marisha Pessl es amable y fresca, llena de metáforas a ratos deslumbrantes. El aspecto más notable de su escritura, sin embargo, es la capacidad de Pessl para hablar de toda la literatura occidental sin que estos comentarios se sientan altaneros o pretenciosos. Quizá esto se deba parcialmente a las partes del canon que Marisha Pessl no menciona en su novela: Borges, Eco, Derrida.

Casi igual de impresionante, es la cantidad de registros que alcanza la novela, que comienza como una novela de carretera norteamericana, que recuerda mucho a Lolita de Nabokov, para después transformarse en algo muy cercano a un capítulo de O. C., atravesando por Henry Miller, Raymond Chandler y culminando en algo muy cercano al Leviatán de Paul Auster. Todas estas citas, guiños y alusiones a las obras parecen ser más bien un intento de encubrir la verdadera gran influencia de Special Topics…, el ya mencionado Vladimir Nabokov. Su presencia en los hilos de la novela es total, desde el ya mencionado inicio de la novela, hay alusiones muy claras a Pálido fuego, Risa en la oscuridad, y Pnin, el inicio del capítulo 13 es una parodia del paródico (valga la redundancia) inicio de Ada o el ardor.

No todo es miel sobre hojuelas, los personajes de Marisha Pessl resultan en su mayor parte acartonados y faltos de sentimiento. Todos, sin excepción, son dolorosamente hermosos y esculturales (más sobre la hermosura en un momento) y parecen estar más llenos de citas, populares o de alta cultura, que de verdaderas emociones: “¿Ya has terminado de arrojarme todo el canon occidental?” Le pregunta su padre a la protagonista, durante una confrontación en su biblioteca, en uno de los pasajes clave de la película.

La incapacidad de Pessl para mostrar emotividad en sus personajes no evita que la novela en sí transmita muchas emociones al lector. Un análisis de la Norteamérica suburbana, de la relación padre hija, del peso de la cultura en la vida cotidiana e incluso un inventario de sonrisas, Special Topics in Calamity Physics es una novela sorprendente, que se deja leer y con un excelente final, que logra, sorpresa de sorpresas, cerrar todos los hilos propuestos en la trama y a la vez deja al lector con la idea de que hay mucho más en el fondo.

¿Será traducida esta novela al castellano? Sinceramente, espero que sí, aunque necesitará de un buen traductor, que sea al menos tan culto como la escritora. Las posibilidades de la traducción aumentan, creo, si hablo ahora del segundo punto, el no literario, del porque esta novela ha causado tanto revuelo: la fotografía de la autora.


Vínculos de Special Topics in Calamity Physics (en inglés):





02 noviembre 2006

Un precio para dominarlos a todos

Un Anillo para gobernarlos a todos
Un Anillo para encontrarlos,
un Anillo para atraerlos a todos y atarlos en las tinieblas
en la Tierra de Mordor donde se extienden las Sombras

J. R. R. Tolkien

Hablar de la ley del libro, es, casi siempre, hablar de un aspecto muy específico de la ley: el precio único. Un precio para dominarlos a todos, un precio para atraerlos a todos y atarlos a las tinieblas del monopolio, según argumentan los detractores a la ley. Nada explica mejor la forma de pensar de los enemigos del precio único que la siguiente nota, de la agencia EFE, referente a la situación de España:

Calvo quiere prohibir los descuentos a los libros para no convertirlos en "mercancías"

[…]La propuesta central de la nueva ley consiste en prohibir la competencia entre librerías para ofrecer descuentos a los lectores. El Ministerio impondrá "el precio único de los libros –no fijo, porque los precios cambian con el tiempo–".

[…]No más caros, pero tampoco más baratos (Nota completa)

Nótese la malicia con la que se escribe el encabezado. Primero, las comillas rodeando la palabra “mercancías”, que no deja muy bien parada a Carmen Calvo, ministra de Cultura española, la cual, siempre de acuerdo al encebazado, quiere “prohibir los descuentos”. Es decir, que es una idea suya, casi como un capricho y por lo tanto no es una idea del Ministerio de Cultura, que no ha hablado con otros Ministerios, ni con libreros ni con editores (aunque el cuerpo de la nota diga lo contrario). Lo más importante, esta ley tiene el terrible propósito de “prohibir los descuentos” y no de fijar un precio único.

Huelga decir que la nota no se molesta en explicar porque el precio único podría beneficiar al lector, pero si le alcanza el espacio para aventarse la puntada de decir que los libros no serán más caros, pero tampoco más baratos (sino todo lo contrario, habrían agregado aquí en México). “Más baratos” es aquí la palabra clave, porque el precio único parece atacar la base misma de la sociedad: el sacrosanto derecho del consumidor a conseguir un mejor precio.

Nadie piensa aquí en el sacrosanto derecho del lector a conseguir un mejor libro. Esto atiende a una razón obvia pero paradójica. Los que atacan la ley libro quieren fervientemente un descuento a la hora de comprarlos, esto es la parte obvia; digo que es también una razón paradójica porque luchan por el descuento para comprarlos, pero después no los leen.

* * *

Para entender claramente los argumentos a favor de la ley del libro, lo mejor es leer un artículo publicado en Letras Libres, “Librerías y precio fijo” y después seguir con “La ley del libro en México”, que a pesar de llevar el nombre del país, se podría aplicar a otras partes.

30 octubre 2006

El blog más aburrido del mundo

La puerta

Esta tarde trataba de abrir una puerta, saque mi llavero del bolsillo y empecé a probar las llaves una por una sin resultados, finalmente la última llave del manojo abrió la puerta y pude entrar.


Esta es la última anotación de El blog más aburrido
del mundo. Todo una hallazgo. De la mejor literatura en la red. (Vía Estrella errante).

26 octubre 2006

Indochine

El mundo está lleno de decisiones extrañas. Por ejemplo, el hecho de que uno cuantos editores descuidados publicaran en español una selección la obra de Jean Ray en una serie dedicada a novela negra, que nada tiene que ver con el estilo del escritor. Obviamente, no leyeron el libro que editaron, pero eso me permitió conocer la obra de ese escritor belga, que en sus mejores momentos casi es Borges, aunque en los peores sólo un poco mejor que Lovecraft.

Otra de esas decisiones extrañas, que es de la que en realidad quiero hablar, es de la decisión de Sony/BMG de editar en México el álbum Paradize (2002) del grupo francés Indochine. Decisión bastante extraña, a mi gusto, porque no recuerdo que le dieran ninguna clase de promoción. Por otra parte, es muy raro escuchar en México música que no este en español o en inglés. Eso explica que años después de su edición, me compre el disco, en oferta, más por curiosidad que por otra cosa.

Aveces hago así y me compro discos porque me llama la atención la portada. Me gusta correr esos pequeños riesgos, sin los cuales me condenaría sin remedio al TOP10 y a la programación de MTV. En este caso la apuesta valió la pena e Indochine se ha transformado en una de mis bandas favoritas. El siguiente álbum de Indochine, doble, titulado Alice & June (2006), es uno de mis favoritos. Les recomendaría sin pena bajarse algunas de sus canciones de Internet o si de plano son muy aventados, pedirlo por amazon.fr.

Así que el día de hoy (que es el día de mi cumpleaños, por cierto), quisiera dejarles de regalo el video, que descubrí muchos años después, de la primera canción que escuché de Indochine. Ojalá a alguno de ustedes le guste.

25 octubre 2006

Historias muy pero muy cortas


Hemingway escribió una vez un cuento que decía "Se venden: zapatillas de bebe, sin usar". Y se dice que el autor lo llamaba su mejor obra.
Así comienza el especial de la revista Wired (en inglés) , en el que les pide a varios escritores de novelas de horror, ciencia ficción y fantasía a que escriban historias que midan exactamente seis palabras, como el texto original de Hemingway, que en la traducción se me espumó hasta siete. A continuación algunos de los mejores:

Día desperdiciado. Vida desperdiciada. Postre, por favor. --(Steven Meretzky)
Epitafio: No debió de alimentarlo. --(Brian Herbert)
Lo deseaba. Lo obtuve. Mierda. --(Margaret Atwood)
Tic toc tic toc tic tic. --(Neal Stephenson)

¿Quién se anima a hacer un cuento en seis palabras? Les dejo abierta la sección de comentarios para quien acepte el reto.

Más de Pynchon


Falta un mes menos un día para que aparezca en Estados Unidos y el Reino Unido la nueva novela de Thomas Pynchon, Against the Day. En The Literay Saloon se consiguieron una copia de galeras, lo cual me da una envidia impresionante, pero me reconforta el hecho de que si recibiera el libro ahora no lo podría empezar a leer, al menos hasta que terminen las clases, porque tiene 1085 páginas y unas 410,000 palabras.

Entre otras cosas, The Literay Saloon nos adelantan que la escena inicial sucede en "el dirigible a hidrógeno Incovinience, su góndola drapeada con patrióticos motivos", que el epígrafe inicial es de Thelonious Monk y que todo indica que es muy parecida a El arco iris de la gravedad.
(Vía La Petite Claudine)

23 octubre 2006

Bolaño y Cortázar, revisitados

En mi anterior anotación sobre Bolaño y Cortázar, nos deja un comentario Rodrigo Pinto, desde Santiago, donde hace dos observaciones que los invito a considerar:

Primera, señala una serie de críticas iniciales a Los detectives salvajes, en las que se compara esta novela con la Rayuela del Gran Cronopio. “Una manera de interpretar esta novela es como una gran summa del exilio latinoamericano, lo que, también de modo reductivo, la equipara a una de las grandes novelas de los sesenta, Rayuela, de Julio Cortázar”, señala Javier Aspurúa.

La segunda observación, que yo transformo en invitación, es conocer el texto Bolaño, ¿un clásico?, que Rodrigo publicó en el número tres de la revista UDP y que reproduce en su blog. Una interesante reflexión sobre las influencias de Bolaño y la influencia que éste a su vez pudiera ejercer (yo digo que ya la ejerce) en los nuevos narradores latinoamericanos.






22 octubre 2006

Hermano Cerdo 8


Desde hace rato está a la venta (es un decir, la revista es gratuita) Hermano Cerdo 8, que estrena este mes consejo honorario: J.M. Coetzee, Philip Roth, V. S. Naipaul y el coreano sexy de Lost. El número tiene textos de T. S. eliot, John Updike, Leonard Michaels y la banda de Hermano Cerdo. No se la pierdan.

"Rubén" de Luis Britto García

Traga Rubén no brinques Rubén sóplate Rubén no te orines en la cama Rubén no toques Rubén no llores Rubén estate quieto...
El texto completo de este maravilloso minirelato, en Fatal Espejo.

19 octubre 2006

Mr. Quixote

In un placete de La Mancha of which nombre no quiero remembrearme, vivía, not so long ago, uno de esos gentlemen who always tienen una lanza in the rack, una buckler antigua, a skinny caballo y un grayhound para el chase ...

(Para los que, como mi amigo Marco, pensaban que era una broma)

Lo que estoy escuchando justo en este momento...




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Merzhin -- La rue calumet

En un clin d'oeil tu m'allumes, goudron dans les plumes
Je me laisserais bien aller sans rien espérer
Ta peau fond lentement, mes nerfs se consument
Au petit coin je résume, années d'infortune
Nos têtes à têtes brulées dans la rue Calumet
Recouvert de brûlures, j'ai le souffle coupé
Les cheveux emmêlés sur ta robe de papier
Ton parfum, tes saveurs me font toujours trembler
Je flirte à la mesure, ne passerai jamais le mur
J'observe ton oeil s'enflammer
Aux bons souvenirs tu filtrais nos baisers
Regarde je suis condamné
Accorde-moi une dernière volonté
Sans toi, j'peux plus respirer, je m'en mords les doigts de ne pas avoir su t'éliminer
Pour toi, aurais-je la volonté, j'ai si souvent rêvé que tu allais partir en fumée
Je joue avec le feu, qui le premier fera ses adieux...
Mes neurones accumulent, délires ridicules
La bave au coin des lèvres, je deviens ton Pitt bull
Dans tes yeux ma gitane, que tu sois blonde ou brune
Une dernière bouffée, que tu finisses en cendres
Sur le bout de ma langue entre les doigts tu danses
Je flirte à la mesure, ne passerai jamais le mur
J'observe ton oeil s'enflammer
Aux bons souvenirs tu filtrais nos baisers
Regarde je suis à tes pieds
Et t'en profites pour m'écraser
Sans toi, j'peux plus respirer et je m'en mords les doigts de ne pas avoir su t'éliminer
Pour toi, aurais-je la volonté, j'ai si souvent rêvé que tu allais partir en fumée
en fumée ...
Je joue avec le feu, qui le premier fera ses adieux...
Sans toi, j'peux plus respirer et je m'en mords les doigts de ne pas avoir su t'éliminer
Pour toi, aurais-je la volonté, j'ai si souvent rêvé que tu allais partir en fumée
Sans-toi j'peux plus respirer, j'y pense à chaque fois que tu me laisses seul au café
D'en bas, repère des sinistrés, j'ai si souvent rêvé que tout allait partir en fumée...
en fumée...
Je joue avec le feu, qui le premier fera ses adieux...
Je déchire notre amour de papier, j'écraserai notre amour mal consumé
Je joue avec le feu, qui le premier fera ses adieux...
Je déchire notre amour de papier, et j'écrase notre amour mal consumé
Je te crache à la figure, et infiltre l'ouverture
Je déchire notre amour de papier, et j'écrase notre amour mal consumé
Je joue avec le feu, qui le premier fera ses adieux...

El buscador de cabezas, de Antonio Ortuño

Alex Faber, skinhead devenido periodista, narra en El buscador de cabezas la historia de sus trampas, sus crímenes y sus traiciones, y como estás provocan o al menos ayudan a que la ultraderecha tome control de un país (México), cuyo nombre no se revela en toda la novela.

Una novela ágil, con un lenguaje cuidado —aunque no tanto, algunas cacofonías se les escaparon al autor y los editores— y un estilo ácido, hacen que las cerca de 250 páginas de la novela pasen con velocidad. A esto también ayuda la trama envolvente de la historia, que no da respiro al lector y lo mantiene cambiando la hoja.

Concuerdo con Rafael Lemus, El buscador de cabezas es una prometedora primera novela, que deja claro que el autor puede dar mucho más: habrá que estar atentos del nombre Antonio Ortuño en los años por venir.

18 octubre 2006

La piel fría, de Albert Sánchez Piñol


Me tenía muy intrigado esta novelilla, escrita originalmente en catalán y traducida ya a una docena de idiomas, tanto así que pague una pequeña fortuna por un ejemplar; una novelilla de la que se dice es la mejor novela de ciencia ficción española y que tiene influencias de Conrad, Stevenson y Lovecraft. Habrá que ir por partes.

La piel fría cuenta la historia de un ex guerrillero irlandés que escapa de sus viejos amigos refugiándose en un islote donde sólo hay un faro y un observatorio atmosférico, sólo para descubrir que el islote, lejos de estar deshabitado, es el punto de reunión de una raza de seres submarinos.

La novela ha sido un éxito editorial ya desde el original, más de 100,000 ejemplares vendidos. Una segunda novela del autor, Pandora en el Congo, va por camino o ya llegó a ser un nuevo best seller. Ahora bien, este librillo de memorias (blog, en buen castellano), no tiene nada en contra de los best sellers ni de sus autores, siempre y cuando haya algo más que decir acerca de estos libros.

En cuanto a si esta es la mejor novela de ciencia ficción española, es una aformación que quizá sea cierta, pero esto más bien hablaría de la pobreza de la ciencia ficción ibérica que de la riqueza de esta novela. Eso sí, es una novela que si tiene ragos de Conrad, Stevenson y Lovecraft, pero desafortunadamente más del último que de los dos primeros. Poca de la profundidad de Conrad para enfrentar al hombre a su propia oscuridad se logra apreciar en La piel fría, aunque el autor hace un débil intento, doblemente débil en cuanto a que se ve su intención y no logra. De Lovecraft, eso sí, hereda una prosa trastabillante y la mala elección de adjetivos.

Si duda, La piel fría es un best seller de excelente factura, pero no mucho más. Un libro para leer en el camión o en una tarde lluviosa.

17 octubre 2006

[Sín título], Danielewski




(Mark Z. Danielewski // House of Leaves)
[Untitled Fragment]

Little solace comes
to those who grieve
when thoughts keep drifting
as walls keep shifting
and this great blue world of ours
seems a house of leaves



Moments before the wind.



[Fragmento sin título]
Poco solaz llega
a aquellos que sufren
cuando los pensamientos siguen vagando
mientras las paredes siguen cambiando
y nuestro enorme mundo azul
parece una casa de hojas


Momentos antes del viento.




Fulminado

Estoy fulminado, víctima de un resfriado que ya me estaba persiguiendo desde hace semanas y que finalmente me alcanzó. No he dejado de toser ni de sonarme la nariz. El medicamento me tiene algo mareado. Al menos por hoy me quedaré encerrado en casa, convalesciendo.

¡Qué horrible es estar enfermo!

13 octubre 2006

Only Revolutions nominada al National Book Award

El título lo dice todo. La lista de los finalistas puede verse en sitio de la National Book Foundation. Esta nominación quiere decir que al menos alguine aparte de mí y el resto de los fans de Mark Z. Danielewski pensamos que Only Revolutions es un muy buen libro. Y en el remoto caso de que llegara a ganar, mi copia de galeras aumentaria considerablemente de precio, lo cual no está mal tampoco.

¿Ya mencioné que todos deberían de leer Only Revolutions?



Blog, bitácora, memoria

Mucho se ha discutido, entre los puristas de la lengua española y el resto de los usuarios, a los que les da más o menos igual, la mejor manera de llamar en la lengua española a los Weblogs o blogs. Analizar las posibilidades es el propósito de esta nota.

Antes de comenzar, valdría la pena aclarar que es un blog. De acuerdo al diccionario Merriam Webster, un blog es “un sitio electrónico que contiene un diario personal con reflexiones, comentarios e incluso hipervínculos propuestos por el autor”. Probablemente, la definición de la Wikipedia sea más correcta: “Un blog es un sitio electrónico cuyas entradas están hechas en forma de diario y se muestra en orden cronológico inverso".

La forma más popular para castellanizar la palabra blog, la apoyada por los supuestos puristas y defensores de la lengua, es bitácora. Bitácora, por cierto, voz proveniente del francés, es nada menos y nada más que una “especie de armario, fijo a la cubierta e inmediato al timón, en que se pone la aguja de marear”. Término nada aproximado a la definición de blog.

En realidad, cuando se habla de un blog como una bitácora se está refiriendo a la voz “cuaderno de bitácora”, es decir, un “libro en que se apunta el rumbo, la velocidad, las maniobras y demás accidentes de la navegación”. Definición sólo ligeramente más cercana a lo que es un blog. Aquí los puristas de la lengua alegarán que al agregar a “cuaderno de bitácora” el significado de blog se está enriqueciendo al idioma al agregar nuevas acepciones y rescatar palabras en desuso. Nada podría ser más falso.

Al equiparar el cuaderno de bitácora, que como ya vimos es un libro donde se anotan las vicisitudes de la navegación, con el termino inglés blog, lo que se está haciendo es un calco idiomático, que en realidad no enriquece a nadie. Es un calco de la palabra log, que en inglés significa, entre otras cosas, “un pedazo grueso de madera cortado de un árbol”, “un aparato para medir la velocidad de una embarcación” y el ya mencionado libro de navegación. Además de estás acepciones, log es también “un registro de actividades y eventos del día a día”, que es la acepción que se toma en el término bitácora.

Es decir, llamar bitácora al blog sigue el mismo impulso que lleva a llamarle ratón al mouse, decir excitado por excited y usar shorts en vez de pantalones cortos. Nada de que sentirse orgulloso. Sorprendentemente, en el Diccionario Panhispánico de Dudas (que en realidad poco tiene de panhispánico) consigna que:

La equivalencia (cuaderno de) bitácora se halla bastante difundida en español y traduce con precisión el término inglés log(book) […]Para hacer más explícita su vinculación con Internet (como hace el inglés weblog), podría usarse el término ciberbitácora.

Lo cuál, a mi parecer, es sólo una muestra de que los académicos de la Real Academia no tienen bien claro su trabajo y que sólo conocen las computadoras por fotografías, como bien se burla Eugenio en su Tinta Digital.

Hay otras opciones para traducir la palabra blog. Una, por ejemplo, sería castellanizarla, lo que nos podría dar bloj (plural blojes), lo que felizmente aumentaría la nómina de palabras castizas terminadas en jota, o mejor aún, bló(s). Otra, por ejemplo, es llamar a los blogs diarios o ciberdiarios; el problema de este término, como incluso la Academia alcanza a notar en el Panhispánico “tiene el inconveniente de que también se emplea como equivalente de periódico digital”, que no es lo mismo, aunque algunos periódicos digitales aparezcan en formato de blog.

Otra posibilidad, la que me parece más lógica y natural, en vez de agregarle al término cuaderno de bitácora una acepción de la palabra inglesa log, sería buscar en el diccionario una palabra que refiera “un registro de actividades y eventos del día a día”. De acuerdo al Diccionario de la Real Academia:

memoria: […] 10. f. pl. Libro o relación escrita en que el autor narra su propia vida o acontecimientos de ella. 11. f. pl. Relación de algunos acaecimientos particulares, que se escriben para ilustrar la historia. 12. f. pl. Libro, cuaderno o papel en que se apunta algo para tenerlo presente. […]

Que es justamente lo que hace un blog. No hizo falta hacer una larga investigación filológica ni caer en rebuscadas metáforas marineras. Quizás el único problema de usar la palabra memoria es que en computación ya se utiliza el término para referirse a la memoria física del ordenador.

¿Callejón sin salida? De ninguna manera. La lengua española tiene sus caminos, que son misteriosos. Habrá que buscar la respuesta de nuestro problema en el lugar más imprevisto de todos, donde a ningún Académico que se respete se le ocurriría buscar: en las aventuras de El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha.

Sacó el libro de memoria don Quijote, y, apartándose a una parte, con mucho sosiego comenzó a escribir la carta; y, en acabándola, llamó a Sancho y le dijo que se la quería leer, porque la tomase de memoria, si acaso se le perdiese por el camino, porque de su desdicha todo se podía temer. A lo cual respondió Sancho:

–Escríbala vuestra merced dos o tres veces ahí en el libro y démele, que yo le llevaré bien guardado, porque pensar que yo la he de tomar en la memoria es disparate: que la tengo tan mala que muchas veces se me olvida cómo me llamo. Pero, con todo eso, dígamela vuestra merced, que me holgaré mucho de oílla, que debe de ir como de molde. (25, I)

Ese libro de memoria, en el que Don Quijote se propone hacerle una carta a Dulcinea del Toboso, no es otra cosa sino una hoja embetunada, antecedente de nuestras palm:

El librito que se suele traher en la faltriquera, cuyas hojas están embetunadas y en blanco, y en él se incluye una pluma de metal, en cuya punta se inxiere un pedazo agudo de piedra lápiz, con la qual se annota en el librillo todo aquello que no se quiere fiar a la fragilidad de la memoria; y se borra después para que vuelvan a servir las hojas, que también se suelen hacer de marfil. [Diccionario de Autoridades (1990, II, p. 400)]

Esta voz, libro de memoria, o mejor aun, en diminutivo, librillo de memoria, o si se quiere, incluso, ciberlibro de memoria, me parece una mucho mejor traducción de blog. Contra la metáfora marinera, nos queda la idea de un lugar donde se escriben cosas que no se quieren dejar a la memoria, pero que a la vez son fácilmente cambiables, como las entradas de un blog. (De la relación de los libros de memoria y el Quijote ha hablado el historiador del libro Roger Chartier, pero ignoro si su ponencia ya habrá sido recogida en algún libro.)

Para el hablante de lengua inglesa, el termino Weblog es completamente transparente, le indica la naturaleza del objeto. Para un hablante del español, la palabra bitácora no le dice nada; por otro lado, libro de memoria deja claro el propósito, aunque le sigue faltando el medio. Igualmente, en vez de bloguear, que suena a algo que hacen los gatos por las noches, se podría usar el verbo memorar. Dejo al lector la feliz tarea de encontrarle un sustituto a blogósfera.