Ir al contenido principal

Chaos Theory

Javier Moreno me envía el siguiente poema para complementar el homenaje a Mandelbrot:


Chaos Theory

Ronald Wallace


1. Sensitive Dependence on Initial Conditions
For want of a nail the shoe was lost,
for want of a shoe the horse was lost,
and so on to the ultimate loss—a battle,
a world. In other words, the breeze
from this butterfly’s golden wings
could fan a tsunami in Indonesia
or send a small chill across the neck
of an old love about to collapse in Kansas
in an alcoholic stupor—her last.
Everything is connected. Blame it on
the butterfly, if you will. Or the gesture
thirty years ago, the glance across
the ninth-grade auditorium floor,
to the girl who would one day be your
lover, then ex-lover, then the wind
that lifts the memory’s tsunami,
the mare of the imagination, bolting,
the shoe that claps the nail down on
your always already unending dream.

2. Love’s Discrete Nonlinearity
No heart’s desire is repeatable, or,
therefore, predictable. If a few hungry foxes
gorge on a large population of rabbits,
the population of foxes increases
while that of the rabbits declines,
until some point of equilibrium is passed
and the foxes begin to vanish with
the depleted supply of rabbits, and then
the rabbits multiply, like rabbits. And so on.
The ebb and flow of desire and fulfillment
is a story as old as the world. So,
if I loved you, finally, too much, until
you began to disappear, and I followed,
would you theoretically return to love
repeatedly again? There are forces so small
in our story of foxes and rabbits
no Malthus could ever account for them.
Whole species daily disappear, intractable
as weather. Or think of a continent’s
coastlines, their unmeasurable eddies
and whorls: infinite longings inscribed
by finite space and time,
the heart’s intricate branchings.

3. Strange Attractors
Our vision is simply not large or small enough
to encompass love’s fractal geometry.
Who can know the motion of whorl within whorl
entrancing that paradoxical coastline, the changing
habitat of rabbits, the possibility that,
in the clockwork attraction of the solar
system, some heavenly body may not appear
every few million years, to throw all our
calculations asunder? Which says something
for randomness, which has its own hopeful
story. It’s just that the patterns of love
and loss are so limitless that chaos
makes its own beautiful picture in which
we are neither (for all our grand needs
and egos) first cause nor unrepeatable.
We are uniquely strange attractors, love’s
pendulum point or arc, time’s shape or fancy,
in a system with its own logic, be it
the cool elegance of eternity, or
the subatomic matrix of creation and decay.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Twin Peaks: El retorno

Twin Peaks o los hombres que no amaban a las mujeres Advertencia: este texto contiene la revelación del misterio esencial de las primeras dos temporadas de Twin Peaks: quién es el asesino de Laura Palmer. Revela más bien muy poco de las líneas argumentales de la tercera temporada, si bien su intención es esbozar algunas líneas para reflexionar sobre su desenlace. El 26 de abril de 1990, unos 17 millones de personas vieron lo que muchos críticos califican como una de las escenas más graciosas e inquietantes de la historia de la televisión. En el cuarto episodio de la primera temporada de Twin Peaks , “Rest in Pain”, un desconsolado Leeland Palmer —en una gran interpretación de Ray Wise— se lanza sobre el féretro de Laura, su hija asesinada, durante el entierro. El mecanismo elevador del ataúd se activa y padre e hija descienden juntos al agujero en la tierra, pero una avería provoca que se eleve de nuevo. Mientras Ray llora sobre la caja que contiene al cuerpo de su hija, el féret...

Bohemian Rhapsody

Primeras impresiones de Bohemian Rhapsody Ok. Bohemian Rhapsody . Esta película me provoca sentimientos encontrados. Tiene muy buena factura. Algunos de los efectos especiales no son de la mejor calidad, pero es una biopic con efectos especiales: eso habla de un deseo de contar la historia de la mejor manera posible. El diseño de arte y el vestuario soberbios. Quizá dignos de un Oscar. ¿Pero la historia? No puedo ser nada objetivo porque no sólo me sabía la letra de todas las canciones, también sabía todas y cada una de las cosas que iban a pasar, incluyendo muchos de los diálogos. Pero me queda la impresión de que la historia nos queda debiendo mucho. Quizá sea el cambio de director a media producción, quizá la intromisión de los miembros sobrevivientes de la banda que cuidan demasiado la imagen de Mercury, quizá sea, como dice Brian May a media película, que las audiencias norteamericanas –para las que existe esta cinta– son puritanas en lo público y perversas en lo privado, pero...

Aventuras de la vida digital

Hace casi un año me regalaron un iPhone en mi cumpleaños. Todas las advertencias de Cortázar sobre los relojes aplican para el iPhone, pero al cuadrado. Eso no evito que cuando seis meses después se robaron mi teléfono, no dudara en comprarme uno nuevo. El iPhone no sólo cambio la forma en que estaba acostumbrado a comunicarme —y me permitió pasar menos tiempo frente a una computadora—; también transformó la forma en que estaba acostumbrado a relacionarme con las computadora. Después de cuatro años de usar Ubuntu Linux de manera casi exclusiva, mi nueva laptop es una Macbook Air. Quizá lo más curioso de estos últimos cuatro años usando software libre es que me preparó para la Mac como nunca lo hubiera hecho Windows. Casi todas las adiciones del nuevo sistema operativo de Mac, Mountain Lion, ya tenían un año o más de un año en los diferentes escritorios de Linux. La diferencia, por supuesto, es que en Mac funcionan bien. Itunes y la App Store me hubieran parecido un concepto comp...